Falleció Luis Alberto Quesada

El poeta y escritor Luis Alberto Quesada falleció hoy en Buenos Aires, a los 96 años. Luchador incansable por la libertad, antifranquista y antifascista, fue el comisario republicano más joven de la Guerra Civil Española, y fue preso del régimen durante 17 años, Declarado Ciudadano Ilustre de la Cultura de nuestra ciudad, será velado desde las 10 de la mañana del domingo en la Legislatura porteña.



Pasan años. Camino día a día
sujeto en este muro de condena,
mas tengo menos pena, que mi pena
por su herida me alumbra un nuevo día.
L. A. Quesada, Muro y alba

Quesada había nacido el 22 de agosto de 1919, en Lomas de Zamora, Provincia de Buenos Aires, República Argentina. .Hijo de padres andaluces, es registrado en el Consulado Español, y llevado a España a los tres años. 

En 1936, al estallar la sublevación fascista, se enrola como voluntario en el Ejército Republicano. Tiene entonces 16 años y, a los pocos días, cumple 17 en el campo de batalla de la Sierra de Guadarrama. Es nombrado sargento por sus compañeros. Sucesivamente, al crearse el Comisariado de Guerra, es nombrado Comisario de compañía, batallón, brigada y, accidentalmente, comisario de división. Ha desempeñado también en el transcurso de la contienda el cargo de Capitán, siendo Jefe de Servicios del Estado Mayor del Coronel Galán en el frente de Cataluña. Y, posteriormente, ayudante del mismo Jefe militar, regresando después al Comisariado para hacerse cargo de la 68 Brigada como Comisario de Guerra. En el año 1937 era el Comisario de Brigada más joven de España. 


En retirada por el Pirineo hacia la frontera de Francia, es internado en los campos de concentración, y al estallar la II Guerra Mundial es trasladado a fortificar la frontera Belga para extender las fortificaciones de la Línea Maginot, y es elegido por votación de los integrantes del grupo, como Jefe ante las autoridades francesas.

Al comenzar la ocupación de Francia por las tropas alemanas, Quesada, desde el norte, llega hasta Burdeos en bicicleta, y junto a patriotas franceses y excombatientes españoles organizan la Resistencia, en cuya Dirección Departamental permanece hasta su salida de Francia. En Burdeos, en donde ha contraído matrimonio con Asunción Allué, la Gestapo lo identifica por sus actividades (entre las cuales destaca una importante huelga en la Base Submarina de esa capital) y lo busca afanosamente. Su mujer está embarazada y tienen que cambiar permanentemente de domicilio. Espera a que Asunción dé a luz y, por necesidades de la lucha, pasa a España vinculado a los grupos que actúan contra la dictadura fascista del General Franco. A los pocos meses es detenido. Un miembro de la resistencia se ha puesto al servicio de la policía, después de haber sido detenido. Lo entrega a él y a otros y en Francia convence a Asunción diciéndole que su marido la llama. Con su hijo recién nacido, al regresar, es detenida también. La policía la estaba esperando en la frontera. En los calabozos de la Dirección General de Seguridad, en el Ministerio de Gobernación de Madrid, en la Puerta del Sol, Quesada, desde su celda escucha un niño que llora. No sabía que era su hijo. Al demostrarse que está desligada de responsabilidades, es puesta en libertad. Quesada sigue en los sótanos del Ministerio de la Gobernación. Durante quince días y quince noches lo han tenido con las manos esposadas a la espalda, sometido a palizas, interrogatorios, focos proyectados sobre la cabeza, la careta antigás que produce asfixia. En aquellos días han matado a Bonifacio Fernández por aplicación de corrientes eléctricas y han suspendido ese sistema de torturas. Este calvario dura cinco meses. Trasladado a la cárcel de General Porlier, es alojado en un sótano sin ventanas (cubiertos los huecos con chapas) en donde el Juez lo recluye por “peligroso”.

Disuelta la cárcel de Porlier, lo llevan a Carabanchel, en donde, so pretexto de una fuga, es apaleado. Debido al escándalo internacional, el cariz que va tomando la Guerra Mundial en donde los ejércitos fascistas son derrotados, los presos llamados de “trabajo posterior”, es decir, con presuntos delitos políticos de después de acabada la guerra de España, son transladados a la Prisión Central de Alcalá de Henares, en cuya localidad se realizan las farsas de los Consejos de Guerra Sumarísimos. Un Tribunal militar lo condena a la Pena de Muerte. Durante cuatro meses permanece con esta condena. Por gestiones de sus parientes en Argentina y de entidades que presionan a la Embajada Española en Buenos Aires, y de la situación de la guerra, se le conmuta la pena por la de Cadena Perpetua. Es trasladado a la Prisión Central de Burgos. Allí pasa el mayor tiempo de su reclusión, unos 13 años, y realiza una labor múltiple. Despliega actividad cultural en la escuela del establecimiento e ilegal en las galerías o dormitorios. Se hacen boletines de noticias, revistas, charlas, conferencias, todo ello con carácter clandestino. Hay infinidad de luchas por la dignidad de los presos. Pasa períodos largos, de meses, en celdas de castigo. Organiza, con otros compañeros, el grupo de cultura “La Aldaba” que toma el nombre de uno de los cuentos de Quesada. Por el trabajo del conjunto del penal, los presos de otros presidios llaman al de Burgos “la Universidad”. Cuando en la Argentina se restituyen parte de las libertades democráticas y es elegido Presidente el Dr. Frondizi, por iniciativa del escritor y periodista Manuel Cerbán Rivas, tío de Quesada, y entidades culturales y sociales que toman el problema, se presiona desde el Parlamento, Senado,etc., para conseguir la libertad de los argentinos presos en España.

Luis Alberto Quesada y Juan Arhancet, otro argentino que pasó también 17 años preso por cuestiones políticas, son expulsados de España, conmutada su Cadena Perpetua por la pena de Extrañamiento Perpetuo. Al llegar a Buenos Aires él y Juan Arhancet, se incorporan como pro-secretarios de la Organización para la Amnistía de los Presos Políticos de España y Portugal. El movimiento Pro Amnistía es disuelto por las presiones del Gobierno de Onganía. Juan Arhancet fallece de una fatal enfermedad. Luis Alberto Quesada participa todos estos años en encuentros, actos en favor de la libertad de España, recitales, conferencias sobre poetas e intelectuales asesinados, encarcelados, perseguidos o desterrados por el franquismo. Polemiza en mesas redondas, en diarios. Interviene en audiciones radiales y en televisión, a cuyos programas es convocado. Es en el local del Centro Betanzos donde se realizaban los trabajos y reuniones diarias.

Al restablecerse la democracia en España le es indultada la pena de “Extrañamiento Perpetuo” y devuelta su nacionalidad. Y Quesada continúa en su actividad para seguir ensalzando la libertad del hombre, el respeto a las ideas y a los ciudadanos. Recibe en Buenos Aires a la primera delegación democrática de España en la Universidad de Belgrano que es donde se organiza el encuentro, y se cierran los actos con las palabras de Quesada.Salió al frente de batalla a luchar contra los fascistas a los 16 años. Volvió a la calle en el destierro a los 40 años. En total pasó tres años de guerra, uno y medio de campo de concentración en Francia, dos años y medio de lucha y resistencia contra los alemanes y contra Franco, dicisiete años de cárcel. En sus venticuatro años de lucha, más el destierro, Luis Alberto Quesada le cantó siempre al amor y a la vida.

"Su prolífica obra poética, que incluye títulos memorables como El Hombre Colectivo (1974), Espigas al viento (1986), Hacia el Sol de la Utopía y Crónicas de la Vida y la Muerte (1999), se caracteriza por una notable pulcritud en el manejo del lenguaje, la claridad en la expresión de los estados del alma, y su incansable, infatigable e inquebrantable fe en un futuro con libertad, justicia y democracia, en donde vida y existencia no sean términos estadísticos sino realidades concretas y trascendentes a la vez.  Su obra, así como su vida, son testimoniales del amor por la vida, de la solidaridad con los que luchan por una sociedad más humana y más justa, y por sobre todas las cosas del optimismo de  aquellos que han forjado los grandes cambios en la Historia. En su obra hablan personajes sencillos, trabajadores, campesinos, luchadores, combatientes, presos políticos  y hombres ordinarios, cada cual relatando su propia verdad, no importa lo  modesta que esta sea", señalan los diputados socialistas Raúl Puy y Fernando Finvarb, socios honorarios de nuestra Biblioteca, en el proyecto que convertiría a Luis Alberto Quesada en Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires. 

El poemario El Hombre Colectivo (1979) y los cuentos Vida, Memoria y Sueños (1995), forman parte del catálogo de nuestra Biblioteca.

Sus restos serán velados desde las 10 de la mañana del domingo 13 de diciembre en la Legislatura porteña.