Taller de Italiano

El 1 de junio comienza el Taller de Italiano en la Biblioteca, una nueva propuesta coordinada por la Profesora Stella Maris Scuderi los miércoles a las 18 horas. Para inscribirse, llame al 4802-8211 o escriba a carlossanchezviamonte@yahoo.com.ar. Los cupos son limitados, y los socios de la Biblioteca cuentan con aranceles especiales.


El taller, pensado para un nivel inicial y de conversación, se dictará en clases de una hora por semana, los miércoles de 18 a 19, comenzando el 1 de junio y finalizando el 14 de diciembre.

El programa incluye la comprensión y producción de textos orales y escritos, fijación de aspectos comunicativos y gramaticales mediante actividades orales y escritas, ejercicios interactivos. Canciones, juegos y videos. Conversación. Propuestas de ejercitación online.

La Profesora Stella Maris Scuderi es Dottore in Lingua e Cultura Italiana de ICoN - Università di Pisa.

Informes e inscripción
Personalmente, en Austria 2154, de lunes a viernes de 16 a 20 horas. Por teléfono, en los mismos horarios llamando al 4802-8211. Por correo electrónico a carlossanchezviamonte@yahoo.com.ar.

El grupo es reducido, y se aplican descuentos para socios de la Biblioteca y quienes se inscriban a más de un taller.

Donación de Horacio Bueno

Agradecemos a Horacio Bueno, alumno del Taller Literario de Carlos Penelas, por donar y dedicárnos un ejemplar de su novela El ciego.


Horacio Bueno, nacido en 1975, ha escrito además, los libros de cuentos El objeto en cuestión (2010) y El facilitador de anhelos (2012). Ambos libros forman parte de nuestro catálogo. El ciego es su primera novela.


Nuevo encuentro del CEP

El Centro de Estudios Poéticos "Alétheia", dirigido por la Dra. Graciela Maturo, propone un nuevo encuentro del ciclo 2016 en nuestra Biblioteca, Austria 2154. Será el martes 7 de junio a las 10 horas, cuando el Prof. Jorge Eduardo Fernández se refiera a "La extraña habitabilidad de la tierra".



“El alma es un extraño en la tierra”. Georg Trakl (foto)

Una luchadora que no merece ser olvidada

Quizá sea porque este año ya se cumplen otros aniversarios rutilantes, con Borges, Shakespeare, Cervantes y Maradona a la cabeza, o tal vez porque hace rato los argentinos no la tenemos tan presente como su ejemplar lucha merecería. Como fuere, poco se ha reparado en que este jueves se cumplirán 30 años de la muerte de una de las mujeres más importantes de nuestra historia: Alicia Moreau de Justo.

Cien años tenía ya cuando el 12 de mayo de 1986, mientras dormía, se apagó la vida de la primera feminista argentina, una humanista que a lo largo del siglo XX batalló por derechos postergados y promovió, antes que nadie, el acceso de la mujer al voto. Había nacido en Londres, en 1885, donde su padre, Armand Moreau, vivía exiliado tras haber participado de esa experiencia revolucionaria que fue la Comuna de París. Era un "libre pensador", según lo definía ella, y de él heredó tanto su espíritu rebelde como su cultura. Alicia llegó a la Argentina antes de aprender a caminar y desde muy chica acompañó a su padre a las reuniones de los socialistas que procuraban organizar al movimiento obrero. Así llegó a tomar contacto con la rama femenina del partido, que promovía la educación laica y la apertura de bibliotecas populares.

En una época en que no era bien visto que una mujer continuara sus estudios al terminar el secundario, fue en 1907 una de las seis primeras inscriptas que recibió la carrera de medicina de la Universidad de Buenos Aires. Mientras estudiaba fundó el Movimiento Feminista, y comenzó una larga lucha en favor de los derechos políticos de la mujer. Al mismo tiempo, y ya recibida de médica, instaló un consultorio ginecológico en la calle Esmeralda, donde atendía a prostitutas y a mujeres que por sus bajos recursos no podían consultar a especialistas.

"Estoy absolutamente convencida de que es posible hacer transformaciones revolucionarias pacíficamente. Pienso que las grandes revoluciones son las que se hacen a nivel intelectual", declaró cuando el socialismo adquiría en el mundo formas violentas o antidemocráticas. Por el contrario, buscó ampliar el acceso de toda la sociedad a la democracia, y así en 1932 presentó al Congreso un proyecto para sancionar el sufragio femenino, logro que se concretaría en 1947 cuando el peronismo, movimiento del que sería muy crítica, volviera a impulsarlo. Bajo su liderazgo las mujeres obtuvieron también otros triunfos, como la sanción de la ley 11.317, que reglamentó el trabajo femenino e infantil, y la ley de Derechos Civiles de la Mujer, que equiparó los derechos de hombres y mujeres. Jamás detuvo su compromiso moral con las víctimas de las injusticias, y en la década del 70, en el final de su vida, fue una de las fundadoras de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos.
En tiempos en que urgentes problemáticas de género han ganado visibilidad, sorprende que no se tenga más presente a quien fue una abanderara del feminismo en sus luchas más trascendentales. Sirvan estas líneas como un modesto recuerdo de una trayectoria demasiado grande para ser olvidada.

Javier Navia
Diario La Nación

Bioy Casares, una vida hecha de literatura

En Bioygrafía, Silvia Renée Arias entrelaza los sucesos de la vida con las obras del escritor, y construye un retrato de sus obsesiones, sus miedos y su talento. El libro fue recientemente adquirido por la Biblioteca en la Feria del Libro.



Lejos de intentar una exhumación póstuma de grietas y estigmas; con la tranquilidad de que "los escándalos ya eran conocidos", Silvia Renée Arias se propuso la ardua tarea de construir la biografía definitiva de Adolfo Bioy Casares, uno de los escritores argentinos más importantes del siglo pasado. Tenía al menos dos desafíos. Por un lado, encarar el armado de un rompecabezas monumental cuyas piezas eran documentos, sus memorias publicadas y sus propios diarios, en los que registró cada encuentro que tuvo en cinco años de amistad con Adolfito y su familia. Y poner todo eso a dialogar con la obra del autor de La invención de Morel. La tentación permanente era desviarse por la tangente de los enormes personajes que lo rodearon en su más íntimo círculo, compuesto por su esposa Silvina Ocampo, su amigo Jorge Luis Borges, su cuñada Victoria Ocampo, su contrincante Ernesto Sabato.

Pero quizás el desafío más importante se presentaba en escribir la biografía de alguien querido y admirado sin caer en la complacencia y el cuidado extremo del personaje que hubiera borrado cualquier matiz. Sobre todo con una vida como la de Bioy, a la que no le faltaron condimentos de novela.

A 22 años de haberlo conocido, a 17 de su muerte, el resultado es Bioygrafía. Vida y obra de Adolfo Bioy Casares (Tusquets), en el que Arias recorre hechos y literatura. Aunque muchas veces no se distinguiera la frontera entre una y otra. Allí está el amor con la mexicana Elena Garro, entonces casada con Octavio Paz. El romance con la sobrina de su mujer, la joven Genca. Está su hija Martita, concebida con otra mujer y criada como propia por Silvina. Están las muertes y la oscuridad que rodearon a una vida de esplendor, abundancia y riqueza. Arias ya había publicado dos libros. Bioy en privado (Lázara Grupo Editor, 1988), y Los Bioy, en coautoría con Jovita Iglesias de Montes, ama de llaves del matrimonio de escritores (Tusquets).

A riesgo de repetirse en lo ya escrito, Bioygrafía tiene aporte originales. Rescata la figura de Fabián Bioy, el hijo durante años oculto de Adolfito. Y ciertas anécdotas de su vida privada que terminaron de alguna forma u otra en piezas magistrales de literatura. En sus páginas están los terrores de la infancia, la pasión por los caballos, los autos y los perros. La importancia de sus primeros textos y por supuesto su relación con Borges.

Como biógrafa tuvo que tomar decisiones, puesto que el personaje era su amigo. Una vez organizado el material, debía tomar distancia. Una distancia que a 17 años de la muerte de Bioy era justa y necesaria. "A pesar de que los sentimientos y el cariño que le tuve son inalterables, hay una distancia que impone ese tiempo y que juega mucho a favor de cierta objetividad. Necesitaba escribir el libro que yo quería leer. Y en ese sentido escribirlo con pasión, con amor, con respeto, pero con distancia. Me fascinó recrear al personaje que representa todo un siglo de historia argentina", dice. En otras palabras, logró verlo como un personaje. Entonces Arias lanza una máxima: "Toda biografía es ficción".

Un personaje de la mano
Bioy, su amigo, se convirtió en un personaje al que ella debía contarle su propia vida. "Me ayudó mucho la edición de Graciela Gliemmo, de Tusquets, que me decía: 'Tomalo a Bioy de la mano y no lo sueltes'. Porque el riesgo era irme fácilmente por las ramas. Porque estaba rodeado de célebres satélites. Sólo con Silvina y Borges tenía para escribir tres libros más", afirma.

El estigma de ser toda la vida "Adolfito" lo persiguió. "Es notable que sus personajes estén plagados de 'Adolfitos'. Por caso, el muchacho ingenuo protagonista de La aventura de un fotógrafo en La Plata. Incluso Emilio Gauna, el protagonista de El sueño de los héroes. O los personajes de sus cuentos, como 'Encuentro en Rauch', o 'El atajo'. Todos son hombres jóvenes, confiados, que se lanzan a la aventura y en el camino encuentran cosas que los desbordan, a las que tienen que hacerles frente. Y por momentos son cobardes, aunque en otros arremeten contra el destino. Creo que en esos personajes está el Bioy ciento por ciento. El mismo que seguía siendo a sus 80 años. Casi un adolescente que se había quedado en aquellos primeros años 30. Sus primeros libros -Prólogo, Caos-, los anteriores a La invención de Morel, escritos entre sus 15 y 18 años, tienen los mismos temas que luego desarrollaría en su obra. Están allí también al final de su vida", explica la autora.

Esos temas eran la huida, el bosque, el universo, el espacio, qué hay más allá de las estrellas. "En uno de sus últimos cuentos hay una pareja de periodistas lanzados al espacio. Esa necesidad de huir de Bioy tiene que ver con su infancia y su primera adolescencia." Pero ¿de qué huía Bioy? De las convenciones, de ciertos caminos predeterminados. Sin embargo, se animó con su mujer a una vida distinta. "No sólo él era un donjuán. Ella también se tomó sus libertades, sedujo a todo el mundo. Tuvo una relación con Alejandra Pizarnik. Si uno se pone a pensar, fueron unos adelantados cuando, de común acuerdo con la mujer que fue su madre biológica, tuvieron a Marta con la decisión de que la criarían ellos", explica la autora, que eligió no incluir ciertos biográficos.

"Dejé cosas afuera pero no por cuidarlo a él sino porque ofendían a otras personas. Por ejemplo, Bioy siempre hacía comentarios sobre libros o determinadas obras que a él no le gustaban. Y era lapidario." O los juicios por la sucesión. "Porque eso trata sobre la vida de otros familiares y él ya había muerto. Yo le tengo un agradecimiento especial a Florencio, su nieto mayor. Cuando Bioy estaba muriendo salió el médico y preguntó: '¿Quién va a pasar a despedirse?'. Yo me quedé llorando sentada en un banco. Florencio se acercó y me preguntó si quería pasar. Fue una muestra de lo que él sabía que su abuelo valoraba nuestra amistad. Fue a las cinco de la tarde. A las siete salió llorando, abrazó a Jovita y le dijo: 'Ya está Jova, ya está'. Se había ido", cuenta.

Arias encuentra la vinculación entre ciertos hechos y sus textos. Una vez Bioy tuvo un amorío con una mujer casada y el hecho figura en tres relatos distintos. "Es una mujer que él conoce en la calle, comienzan un romance. 'Empezamos a querernos', decía él. Éste es el tema que recuerda y recrea en 'El don supremo'. La historia real fue escrita en clave de ficción por primera vez en 'Esto es un monstruo, señores: yo', y la retomó en 'Trío'. Otra cosa que noté es que si Elena Garro es la Clara de El sueño de los héroes, Silvina es la Diana de Dormir al sol", dice Arias.

En Bioygrafía hay un protagonismo del hijo no reconocido sino hasta el final de la vida, Fabián Bioy. "Me había quedado con muchas ganas de escribir sobre Fabián, que también murió muy joven, a los 42 años. Porque también habla de Bioy la relación que tuvo con su hijo. En 'De la forma del mundo' hay un tal Fabián Correas. Correas era el apellido que utilizaban para llamar a la casa por teléfono, porque Marta no sabía que tenía un hermano. La historia de Fabián es muy triste. Yo vi alrededor de Bioy tristeza y desolación en mucha gente que lo padeció. En Genca -Silvia Angélica-, la sobrina amante que termina alcohólica. Elena Garro la describe muy bien en Testimonio sobre Mariana. Silvina, por su parte, parecía estar muy de acuerdo con las parejas abiertas. Pero estaba todo mal. Había sufrimiento."

La pregunta es si la biógrafa se pudo despedir de su amigo y personaje con este libro. "Sí, se cerró una etapa, un ciclo de 22 años. Siento que logré armonizar el material, mis sentimientos y mi visión sobre él. Éste es el libro que yo quería leer."

Natalia Páez
La Nación, sábado 30 de abril de 2016

Pescetti en la Biblioteca

Luis Pescetti fue declarado "Amigo de las Bibliotecas Populares" y su video agradeciendo la distinción fue filmado en nuestra Biblioteca. Acá reproducimos las imágenes de aquella tarde en nuestro salón.




























Acto por el 1 de mayo

Emiliano Penelas, Presidente de la Biblioteca Popular Carlos Sánchez Viamonte, fue invitado a hablar en el acto por el Día Internacional de los Trabajadores en el Centro Socialista Democrático de Villa Ortuzar. Junto a él, hablaron Maxi García y José María Rodríguez Cabarcos.

Penelas, responsable también de la programación del Cineclub La Rosa, se refirió a la relación entre el cine y los trabajadores a lo largo de la historia, haciendo un repaso por las luchas sociales y cómo fueron reflejadas por el séptimo arte.

Como referente de la juventud socialista Maxi García habló sobre la coyuntura política y social, y cerró el acto con una referencia al futuro y anclaje en la historia José María Rodríguez Cabarcos, colaborador durante años de Nicolás Repetto, y Socio Honorario de nuestra Biblioteca

La presentación del acto, que se llevó a cabo en la mañana del domingo 1 de mayo, estuvo a cargo del anfitrión, Raúl Puy, quien también es Socio Honorario de Sánchez Viamonte.


Entre los asistentes estuvo Atilio Orsi, Secretario General de la Biblioteca.






Agradecemos las fotos de Norberto Govetto.

Luis Pescetti, amigo de las Bibliotecas Populares

Las bibliotecas populares, distinguieron como “Amigo de las Bibliotecas Populares” a Luis Pescetti, reconocido escritor y cantautor argentino, destacado por su aporte a la literatura infantil y juvenil y la promoción de la lectura, que aunque no pudo estar presente envió un cálido saludo a todas las bibliotecas presentes, que fue filmado en nuestra casa. Aquí lo compartimos.


Día del Trabajador

Como cada año, desde el Centro Cultural y Biblioteca Popular Carlos Sánchez Viamonte, recordamos el Día del Trabajador. 


Los mártires de Chicago, ícono de la lucha de los trabajadores a los que homenajeamos cada año, fueron perseguidos y asesinados por luchar por los reclamos que aún hoy siguen estando completamente vigentes.

Sus ideales están más presente que nunca y es nuestro deber reinvindicar la historia de las luchas obreras y bregar por la construcción de un mundo más justo.

Compra de libros

Este fin de semana fuimos a la Feria del Libro para participar del programa "Libro%" de la Conabip, que le permite a las Bibliotecas Populares adquirir libros con descuento.


Por undécimo año consecutivo la CONABIP convocó a bibliotecas populares de todo el país a participar de este programa, a través del cual seleccionan y adquieren libros con descuento del 50%.

El Programa Libro% permite que bibliotecas populares de todo el país puedan contar en sus estantes con nuevos libros para sus usuarios. Cada biblioteca selecciona el material en función de los gustos y necesidades de los habitantes de sus comunidades, el interés por actualizar el catálogo y la importancia de reponer títulos clásicos desgastados por el uso y el tiempo. Este programa brinda a representantes de las bibliotecas populares de todo el país, la oportunidad de viajar a la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires y acceder a la compra de libros con un descuento del 50%.


En el Acto de Bienvenida el presidentede la CONABIP, Profesor Leandro de Sagastizábal, recibió a los bibliotecarios y voluntarios de todo el país. En su discurso remarcó que el programa Libro% es uno de los más característicos y vitales de la Feria. “Cuando se construyen imágenes tan fuertes como las que han consolidado ustedes en estos años en esta Feria será muy difícil que luego, cuando se escriba la historia de la misma, no vaya a existir un capítulo destinado a hablar de este momento tan relevante”. Además destacó el rol de las bibliotecas populares como asociaciones civiles: “Creemos que es allí donde anida lo más sólido de la democracia, la inclusión y el pluralismo”. En ese sentido hizo hincapié en la Campaña de asociados, recientemente lanzada, con el objetivo de promover el rol social de cada biblioteca popular en su comunidad.

De Sagastizábal anunció la continuidad de políticas como la Colectiva (compra centralizada de libros), talleres de capacitación y de promoción de la lectura, así como también un aumento de casi un 60% en el subsidio de gastos corrientes.

Además la Comisión junto a las bibliotecas, distinguieron como “Amigo de las Bibliotecas Populares” a Luis Pescetti, reconocido escritor y cantautor argentino, destacado por su aporte a la literatura infantil y juvenil y la promoción de la lectura, que aunque no pudo estar presente envió un cálido saludo a todas las bibliotecas presentes. A través de un emotivo video (que fuera filmado en nuestro salón) expresó su gratitud por esta distinción y dijo que ser amigo de las bibliotecas era una gran felicidad para él. Magdalena Fleitas, su esposa, recibió el reconocimiento en su nombre.

El cierre del acto estuvo a cargo del Secretario de Cultura y Creatividad del Ministerio de Cultura de la Nación, Enrique Avogadro, quien ante una Sala Hernández colmada sostuvo: "No vinimos a fundar nada nuevo, sólo a poner un ladrillo más en esta larga historia de las bibliotecas populares argentinas". Asimismo destacó que el desafío es pensar qué haría Sarmiento en el siglo XXI.


Iremos subiendo fotos de los ejemplares comprados a nuestra cuanta de Twitter con "#catálogo".

Kokoro

de Natsume Sōseki
(Impedimenta, Madrid, 2014, 304 páginas)



Natsume Sōseki, seudónimo de Natsume Kinnosuki (Japón, 1867-1916), está considerado como el fundador de la literatura japonesa moderna. Celebridades como Akutagawa, Kabawata, Mishima y Kentazuro Ōe fueron influidos por su obra.

Según la brillante introducción de Fernando Cordobés –que también tuvo a cargo la excelente traducción junto a Yoko Ogihara –, «la definición de kokoro dice así: ´Corazón, mente, alma, espíritu, pensamiento …`», y es de este modo amplia e inasible, como la sensibilidad que tiñe a los personajes de la novela y a la espiritualidad japonesa. Otro punto a destacar es que se desarrolla sobre el final de la era Meiji (1867-1912), que eliminó el feudalismo e impulsó hacia una modernización fuertemente influida por Occidente. Además hay dos hechos que conmovieron la sociedad el país: la muerte del emperador Meiji y el suicidio en su honor del general Nogi y su esposa, que se infligieron seppuku (más conocido como harakiri). Un sentimiento trágico se instala en Kokoro.

Mediante una prosa serena, que se desliza suavemente, como una brisa matinal, se narra en primera persona la relación entre un estudiante y su mentor, Sensei, –mayor que él – y a su vez la de éste con K, un amigo de su juventud. Hay un aura de misterio, de inquietud y desasosiego por saber qué secreto oculta la vida amarga y tortuosa de Sensei, qué hecho fatal lo convirtió en un ser atormentado y contradictorio. Asimismo, se sospecha que no dejará de ocurrir otro suceso luctuoso.

Una atmósfera poética y un tono melancólico y sombrío se sitúan en la historia (“No podía dejar de admirarme ante la vanidad de nuestra existencia, y ante la fugacidad de la vida”, proclama Sensei). También el sentimiento de culpa se erige como constituyente del ser humano. El arte del autor resplandece al registrar los pliegues de la interioridad y de las facetas huidizas del alma humana.

Sōseki comenzó escribiendo poesía y haikus, pero sólo publicó ficciones en libros. En su producción de catorce novelas, se destacan Soy un gato (1905) –un éxito de ventas –, Botchan (1906), y la trilogía compuesta por Sanshino (1908), Daisuke (1909) y La puerta (1910). Su muerte dejó inconclusa Luz y oscuridad. Su cara está impresa en los billetes de mil yenes.

Germán Cáceres

Este libro forma parte del catálogo de la Biblioteca. Siendo socio puede retirarlo para su lectura.

Las Bibliotecas Populares van a la Feria

El próximo fin de semana las Bibliotecas Populares Como volveremos a participar del programa "Libro%" de la CONABIP, para adquirir libros con descuento en la Feria del Libro.

El listado de compras para el catálogo se realiza con pedidos de los socios y amigos de la Biblioteca, que nos han hecho llegar vía mail y personalmente, además de otros que a consideración nuestra son significativos para formar parte de la colección.