Juan Pablo Greco y Sonoro Rioplatense

El músico uruguayo regresa a nuestra Biblioteca con su propuesta de candombes y milongas, folklore urbano rioplatense. Será el sábado 3 de agosto a las 21:30 horas en Austria 2154. Bono contribución, $300.


Acompañarán a Greco en el "Sonoro rioplatense" Luis Ferreira en contrabajo, Miguel Ángel Figueroa en percusión, Sergio Falcón en percusión y recitado y Raúl Palladino en voz y percusión. Juan Pablo Greco en guitarra, arreglos y composición.

El encuentro se llevará a cabo el sábado 3 de agosto a las 21:30 horas en Austria 2154. Bono contribución $ 300. Para informes y reservas puede llamar al 4802-8211 o escribir a carlossanchezviamonte@yahoo.com.ar.

Juan Pablo Greco (guitarra, composición y arreglos) nació en Montevideo y adoptó la ciudadanía argentina. Ha realizado estudios de guitarra clásica y popular, con los maestros Tzvetan Sabev, Agustín Carlevaro y Alfredo Sadi, entre otros, perfeccionándose con los maestros Rodolfo Alchourrón y con el musicólogo y compositor Coriún Aharonián.Se especializó en el devenir musical del candombe en el Rio de la Plata, afirmando estudios con el músico y musicólogo Luis Ferreiro.

Realizó un libro con la investigación propia del candombe de Buenos Aires y un cuaderno llamado “El Candombe en la Guitarra".

Formó el “Quinteto Inmigrante”, compuso música original para obras de teatro y cine-video independiente, ha sido arreglador y músico de diversos interpretes del género, entre ellos, la fundamental artista Lágrima Rios.

Editó en CD Nacimientos con el “Juan Pablo Greco Quinteto”, y Sonoro, con composiciones propias y de otros autores. Para más información, www.juanpablogreco.com.ar

1996 Cuarta Declaración de la Selva Lacandona

1 de enero de 1996

Hoy decimos:¡Aquí estamos! ¡Somos la dignidad rebelde, el corazón olvidado de la patria!

"Todos aquellos pueblos, todos esos que trabajan la tierra, a los que nosotros invitamos que se reúnan a nuestro lado y nosotros daremos la vida a una sola lucha, para que nosotros andemos con ayuda de vosotros.


Que sigamos luchando y no descansemos y propiedad nuestra será la tierra, propiedad de gentes, la que fue de nuestros abuelitos, y que dedos de patas de piedra que machacan nos ha arrebatado, a la sombra de aquellos que han pasado, que mucho mandan: que nosotros juntos pongamos en alto, con la mano en sitio elevado y con la fuerza de nuestro corazón, ese hermoso que se toma para ser visto, se dice estandarte de nuestra dignidad y nuestra libertad de nosotros trabajadores de la tierra; que sigamos luchando y venzamos a aquellos que de nuevo se han encumbrado, de los que ayudan a los que han quitado tierra a otros, de los que para sí gran dinero hacen con el trabajo de los que son como nosotros, y de aquellos burladores en las haciendas, ése es nuestro deber de honra, si nosotros queremos que nos llamen hombres de buena vida, y bien en verdad buenos habitantes del pueblo.

Ahora pues, de algún modo, más que nunca, se necesita que todos andemos unidos, con todo nuestro corazón, y con todo nuestro empeño, en ese gran trabajo de la unificación maravillosa, bien verdadera, de aquellos que empezaron la lucha, que guardan en su corazón puros esos principios y no pierden la fe de la vida buena.

Nosotros rogamos a aquel a cuya mano se acerque este manifiesto que lo haga pasar a todos los hombres de esos pueblos.

"Reforma, Libertad, Justicia y Ley.

El General en Jefe del Ejército Libertador del Sur

Emiliano Zapata.

(Manifiesto zapatista en náhuatl).

Al pueblo de México: A los pueblos y gobiernos del mundo:

Hermanos: No morirá la flor de la palabra. Podrá morir el rostro oculto de quien la nombra hoy, pero la palabra que vino desde el fondo de la historia y de la tierra ya no podrá ser arrancada por la soberbia del poder.

Nosotros nacimos de la noche. En ella vivimos. Moriremos en ella. Pero la luz será mañana para los más, para todos aquellos que hoy lloran la noche, para quienes se niega el día, para quienes es regalo la muerte, para quienes está prohibida la vida. Para todos la luz. Para todos todo. Para nosotros el dolor y la angustia, para nosotros la alegre rebeldía, para nosotros el futuro negado, para nosotros la dignidad insurrecta. Para nosotros nada.

Nuestra lucha es por hacernos escuchar, y el mal gobierno grita soberbia y tapa con cañones sus oídos.

Nuestra lucha es por el hambre, y el mal gobierno regala plomo y papel a los estómagos de nuestros hijos.

Nuestra lucha es por un techo digno, y el mal gobierno destruye nuestra casa y nuestra historia.

Nuestra lucha es por el saber, y el mal gobierno reparte ignorancia y desprecio.

Nuestra lucha es por la tierra, y el mal gobierno ofrece cementerios.

Nuestra lucha es por un trabajo justo y digno, y el mal gobierno compra y vende cuerpos y vergüenzas.

Nuestra lucha es por la vida, y el mal gobierno oferta muerte como futuro.

Nuestra lucha es por el respeto a nuestro derecho a gobernar y gobernarnos, y el mal gobierno impone a los más la ley de los menos.

Nuestra lucha es por la libertad para el pensamiento y el caminar, y el mal gobierno pone cárceles y tumbas.

Nuestra lucha es por la justicia, y el mal gobierno se llena de criminales y asesinos.

Nuestra lucha es por la historia, y el mal gobierno propone olvido.

Nuestra lucha es por la Patria, y el mal gobierno sueña con la bandera y la lengua extranjeras.

Nuestra lucha es por la paz, y el mal gobierno anuncia guerra y destrucción.

Techo, tierra, trabajo, pan, salud, educación, independencia, democracia, libertad, justicia y paz. Estas fueron nuestras banderas en la madrugada de 1994. Estas fueron nuestras demandas en la larga noche de los 500 años. Estas son, hoy, nuestras exigencias.

Nuestra sangre y la palabra nuestra encendieron un fuego pequeñito en la montaña y lo caminamos rumbo a la casa del poder y del dinero. Hermanos y hermanas de otras razas y otras lenguas, de otro color y mismo corazón, protegieron nuestra luz y en ella bebieron sus respectivos fuegos.

Vino el poderoso a apagarnos con su fuerte soplido, pero nuestra luz se creció en otras luces. Sueña el rico con apagar la luz primera. Es inútil, hay ya muchas luces y todas son primeras.

Quiere el soberbio apagar una rebeldía que su ignorancia ubica en el amanecer de 1994. Pero la rebeldía que hoy tiene rostro moreno y lengua verdadera, no se nació ahora. Antes habló con otras lenguas y en otras tierras. En muchas montañas y muchas historias ha caminado la rebeldía contra la injusticia. Ha hablado ya en lengua náhuatl, paipai, kiliwa, cúcapa, cochimi, kumiai, yuma, seri, chontal, chinanteco, pame, chichimeca, otomí, mazahua, matlazinca, ocuilteco, zapoteco, solteco, chatino, papabuco, mixteco, cuicateco, triqui, amuzgo, mazateco, chocho, izcateco, huave, tlapaneco, totonaca, tepehua, popoluca, mixe, zoque, huasteco, lacandón, maya, chol, tzeltal, tzotzil, tojolabal, mame, teco, ixil, aguacateco, motocintleco, chicomucelteco, kanjobal, jacalteco, quiché, cakchiquel, ketchi, pima, tepehuán, tarahumara, mayo, yaqui, cahíta, ópata, cora, huichol, purépecha y kikapú. Habló y habla la castilla. La rebeldía no es cosa de lengua, es cosa de dignidad y de ser humanos.

Por trabajar nos matan, por vivir nos matan. No hay lugar para nosotros en el mundo del poder. Por luchar nos matarán, pero así nos haremos un mundo donde nos quepamos todos y todos nos vivamos sin muerte en la palabra. Nos quieren quitar la tierra para que ya no tenga suelo nuestro paso. Nos quieren quitar la historia para que en el olvido se muera nuestra palabra. No nos quieren indios. Muertos nos quieren.

Para el poderoso nuestro silencio fue su deseo. Callando nos moríamos, sin palabra no existíamos. Luchamos para hablar contra el olvido, contra la muerte, por la memoria y por la vida. Luchamos por el miedo a morir la muerte del olvido.

Hablando en su corazón indio, la Patria sigue digna y con memoria.

I

Hermanos:

El día 1o. de enero de 1995, después de romper el cerco militar con el que el mal gobierno pretendía sumirnos en el olvido y rendirnos, llamamos a las distintas fuerzas y ciudadanos a construir un amplio frente opositor que uniera las voluntades democráticas en contra del sistema de partido de Estado: el Movimiento para la Liberación Nacional. Aunque al inicio este esfuerzo de unidad opositora encontró no pocos problemas, siguió adelante en los pensamientos de los hombres y mujeres que no se conforman con ver su Patria entregada a las decisiones del poder y el dinero extranjeros. El amplio frente opositor, después de seguir una ruta llena de dificultades, incomprensiones y retrocesos, está por concretar sus primeros planteamientos y acuerdos de acción conjunta. El largo proceso de maduración de este esfuerzo organizativo habrá de hacerse pleno en el año que inicia. Nosotros los zapatistas saludamos el nacimiento del Movimiento para la Liberación Nacional y deseamos que entre quienes formen parte de él exista siempre el afán de unidad y el respeto a las diferencias.

Iniciado el diálogo con el supremo gobierno, el compromiso del EZLN en la búsqueda de una solución política a la guerra iniciada en 1994 se vio traicionado. Fingiendo voluntad de diálogo, el mal gobierno optó cobardemente por la solución militar y, con argumentos torpes y estúpidos, desató una gran persecución policíaca y militar que tenía como objetivo supremo el asesinato de la dirigencia del EZLN. Las fuerzas armadas rebeldes del EZLN resistieron con serenidad el golpe de decenas de miles de soldados que, con asesoría extranjera y toda la moderna maquinaria de muerte que poseen, pretendió ahogar el grito de dignidad que salía desde las montañas del Sureste Mexicano. Un repliegue ordenado permitió a las fuerzas zapatistas conservar su poder militar, su autoridad moral, su fuerza política y la razón histórica que es su principal arma en contra del crimen hecho gobierno. Las grandes movilizaciones de la sociedad civil nacional e internacional pararon la ofensiva traidora y obligaron al gobierno a insistir en la vía del diálogo y la negociación. Decenas de civiles inocentes fueron tomados presos por el mal gobierno y todavía permanecen en las cárceles en calidad de rehenes de los terroristas que nos gobiernan. Las fuerzas federales no tuvieron más victoria militar que la destrucción de una biblioteca, un salón de actos culturales, una pista de baile y el saqueo de las pocas pertenencias de los indígenas de la selva Lacandona. El intento de asesinato fue cubierto por la mentira gubernamental con la mascarada de la "recuperación de la soberanía nacional.

Olvidando el articulo 39 de la Constitución que juró cumplir el 1o. de diciembre de 1994, el supremo gobierno redujo al Ejército Federal Mexicano a la categoría de ejército de ocupación, le asignó la tarea de salvaguarda del crimen organizado hecho gobierno, y quiso enfrentarlo a sus hermanos mexicanos.

Mientras tanto, la verdadera pérdida de la soberanía nacional se concretaba en los pactos secretos y públicos del gabinete económico con los dueños de los dineros y los gobiernos extranjeros. Hoy, mientras decenas de miles de soldados federales agreden y hostigan a un pueblo armado de fusiles de palo y palabra digna, los altos gobernantes terminan de vender las riquezas de la gran nación mexicana y acaban de destruir lo poco que aún queda en pie.

Apenas iniciado el diálogo al que lo obligó la sociedad civil nacional e internacional, la delegación gubernamental tuvo oportunidad de mostrar claramente sus verdaderas intenciones en la negociación de la paz. Los neo-conquistadores de los indígenas que encabezan el equipo negociador del gobierno se distinguen por una actitud prepotente, soberbia, racista y humillante que llevó de fracaso en fracaso las distintas reuniones del Diálogo de San Andrés. Apostando al cansancio y al desgaste de los zapatistas, la delegación gubernamental puso todo su empeño en conseguir la ruptura del diálogo, confiada en que tendría así argumentos para recurrir a la fuerza y así conseguir lo que por razón le era imposible.

Viendo que el gobierno rehuía un enfoque serio del conflicto nacional que representaba la guerra, el EZLN tomó una iniciativa de paz que destrabara el diálogo y la negociación. Llamando a la sociedad civil a un diálogo nacional e internacional en la búsqueda de una paz nueva, el EZLN convocó a la Consulta por la Paz y la Democracia para escuchar el pensamiento nacional e internacional sobre sus demandas y su futuro.

Con la entusiasta participación de los miembros de la Convención Nacional Democrática, la entrega desinteresada de miles de ciudadanos sin organización pero con deseos democráticos, la movilización de los comités de solidaridad internacionales y los grupos de jóvenes, y la irreprochable ayuda de los hermanos y hermanas de Alianza Cívica Nacional, durante los meses de agosto y septiembre de 1995 se llevó a cabo un ejercicio ciudadano que no tiene precedente en la historia mundial: una sociedad civil y pacífica dialogando con un grupo armado y clandestino. Más de un millón 300 mil diálogos se realizaron para hacer verdad este encuentro de voluntades democráticas. Como resultado de esta consulta, la legitimidad de las demandas zapatistas fue ratificada, se dio un nuevo impulso al amplio frente opositor que se encontraba estancado y se expresó claramente el deseo de ver a los zapatistas participando en la vida política civil del país. La gran participación de la sociedad civil internacional llamó la atención sobre la necesidad de construir los espacios de encuentro entre las voluntades de cambio democrático que existen en los distintos países. El EZLN tomó con seriedad los resultados de este diálogo nacional e internacional e inició los trabajos políticos y organizativos para caminar de acuerdo con esas señales.

Tres nuevas iniciativas fueron lanzadas por los zapatistas como respuesta al éxito de la Consulta por la Paz y la Democracia. Una iniciativa para el ámbito internacional llamó a realizar un encuentro intercontinental en contra del neoliberalismo. Dos iniciativas son de carácter nacional: la formación de comités civiles de diálogo como base de discusión de los principales problemas nacionales y germen de una nueva fuerza política no partidaria; y la construcción de nuevos Aguascalientes como lugares de encuentro entre la sociedad civil y el zapatismo.

Tres meses después de estas tres iniciativas está por concretarse la convocatoria para el encuentro intercontinental por la humanidad y contra el neoliberalismo, más de 200 comités civiles de diálogo se han formado en toda la República Mexicana y, el día de hoy, se inauguran cinco nuevos Aguascalientes: uno en la comunidad de La Garrucha, otro en Oventic, uno más en Morelia, otro en La Realidad, y el último y primero en el corazón de todos los hombres y mujeres honestos que hay en el mundo.

En medio de amenazas y penurias, las comunidades indígenas zapatistas y la sociedad civil lograron levantar estos centros de resistencia civil y pacífica que serán lugar de resguardo de la cultura mexicana y mundial.

El Nuevo Diálogo Nacional tuvo una primera prueba con motivo de la mesa 1 del Diálogo de San Andrés. Mientras el gobierno descubría su ignorancia respecto de los habitantes originales de estas tierras, los asesores e invitados del EZLN echaron a andar un diálogo tan rico y nuevo que rebasó inmediatamente la estrechez de la mesa de San Andrés y se ubicó en su verdadero lugar: la nación. Los indígenas mexicanos, los siempre obligados a escuchar, a obedecer, a aceptar, a resignarse, tomaron la palabra y hablaron la sabiduría que anda en sus pasos. La imagen del indio ignorante, pusilánime y ridículo, la imagen que el poder había decretado para consumo nacional, se hizo pedazos y el orgullo y la dignidad indígenas volvieron a la historia para tomar el lugar que les corresponde: el de ciudadanos completos y cabales.

Independientemente de lo que resulte de la primera negociación de acuerdos en San Andrés, el diálogo iniciado por las distintas etnias y sus representantes seguirá adelante ahora en el Foro Nacional Indígena, y tendrá su ritmo y los alcances que los propios indígenas acuerden y decidan. En el escenario político nacional el redescubrimiento de la criminalidad salinista volvió a sacudir el sistema de partido de Estado. Los apologistas de las contrarreformas salinistas sufrieron amnesia y ahora son los más entusiastas perseguidores de aquel bajo cuya sombra se enriquecieron. El Partido Acción Nacional, el más fiel aliado de Carlos Salinas de Gortari, empezó a mostrar sus posibilidades reales de relevar al Partido Revolucionario Institucional en la cumbre del poder político y a enseñar su vocación represiva, intolerante y reaccionaria. Quienes ven con esperanza el ascenso del neopanismo olvidan que el relevo de una dictadura no significa democracia, y aplauden la nueva inquisición que, con careta democrática, habrá de sancionar con golpes y moralina los últimos estertores de un país que fue asombro mundial y hoy es referencia de crónicas policíacas y escándalos. Las constantes en el ejercicio de gobierno fueron la represión y la impunidad; las masacres de indígenas en Guerrero, Oaxaca y la Huasteca ratifican la política gubernamental frente a los indígenas; el autoritarismo en la UNAM frente al movimiento de los CCH demuestra la ruta de corrupción que va de la academia a la política; la detención de dirigentes de El Barzón es una muestra más de la traición como método de diálogo; las bestialidades del regente Espinosa ensayan el fascismo callejero en la ciudad de México; las reformas a la Ley del Seguro Social reiteran la democratización de la miseria y el apoyo a la banca privatizada asegura la vocación de unidad entre poder y dinero; los crímenes políticos son irresolubles porque provienen de quien dice perseguirlos; la crisis económica hace más insultante la corrupción en las esferas gubernamentales. Gobierno y crimen, hoy, son sinónimos y equivalentes. Mientras la verdadera oposición se afana en encontrar el centro en una nación moribunda, amplias capas de la población refuerzan su escepticismo frente a los partidos políticos y buscan, sin encontrarla todavía, una opción de quehacer político nuevo, una organización política de nuevo tipo.

Como una estrella, la heroica y digna resistencia de las comunidades indígenas zapatistas iluminó el año de 1995 y escribió una hermosa lección en la historia mexicana. En Tepoztlán, en los trabajadores de Sutaur-100, en El Barzón, por mencionar algunos lugares y movimientos, la resistencia popular encontró dignos representantes.

En resumen, el año de 1995 se caracterizó por la definición de dos proyectos de nación completamente distintos y contradictorios.

Por un lado el proyecto de país que tiene el poder, un proyecto que implica la destrucción total de la nación mexicana; la negación de su historia; la entrega de su soberanía; la traición y el crimen como valores supremos; la hipocresía y el engaño como método de gobierno; la desestabilización y la inseguridad como programa nacional, y la represión y la intolerancia como plan de desarrollo. Este proyecto encuentra en el PRI su cara criminal y en el PAN su mascarada democrática. Por el otro lado, el proyecto de la transición a la democracia, no una transición pactada con el poder que simule un cambio para que todo siga igual, sino la transición a la democracia como el proyecto de reconstrucción del país; la defensa de la soberanía nacional; la justicia y la esperanza como anhelos; la verdad y el mandar obedeciendo como guía de jefatura; la estabilidad y la seguridad que dan la democracia y la libertad; el diálogo, la tolerancia y la inclusión como nueva forma de hacer política.

Este proyecto está por hacerse y corresponderá, no a una fuerza política hegemónica o a la genialidad de un individuo, sino a un amplio movimiento opositor que recoja los sentimientos de la nación. Estamos en medio de una gran guerra que ha sacudido al México de finales del siglo XX. La guerra entre quienes pretenden la perpetuación de un régimen social, cultural y político que equivale al delito de traición a la patria, y los que luchan por un cambio democrático, libre y justo. La guerra zapatista es sólo una parte de esa gran guerra que es la lucha entre la memoria que aspira a futuro y el olvido con vocación extranjera.

Una nueva sociedad plural, tolerante, incluyente, democrática, justa y libre sólo es posible, hoy, en una patria nueva. No será el poder el constructor. El poder hoy es sólo el agente de ventas de los escombros de un país destruido por los verdaderos subversivos y desestabilizadores: los gobernantes.

Los proyectos de oposición independiente tenemos una carencia que, hoy, se hace más decisiva: nos oponemos a un proyecto de país que implica su destrucción, pero carecemos de una propuesta de nueva nación, una propuesta de reconstrucción. Parte, y no el todo ni su vanguardia, ha sido y es el EZLN en el esfuerzo por la transición a la democracia. A pesar de las persecuciones y amenazas, por encima de los engaños y las mentiras, legítimo y consecuente, el EZLN sigue adelante en su lucha por la democracia, la libertad y la justicia para todos los mexicanos.

Hoy, la lucha por la democracia, la libertad y la justicia en México es un lucha por la liberación nacional.

II

Hoy, con el corazón de Emiliano Zapata y habiendo escuchado la voz de nuestros hermanos todos, llamamos al pueblo de México a participar en una nueva etapa de la lucha por la liberación nacional y la construcción de una patria nueva, a través de esta…

Cuarta Declaración de la Selva Lacandona en la que llamamos a todos los hombres y mujeres honestos a participar en la nueva fuerza política nacional que hoy nace: el Frente Zapatista de Liberación Nacional

Organización civil y pacífica, independiente y democrática, mexicana y nacional, que lucha por la democracia, la libertad y la justicia en México. El Frente Zapatista de Liberación Nacional nace hoy e invitamos para que participen en él a los obreros de la República, a los trabajadores del campo y de la ciudad, a los indígenas, a los colonos, a los maestros y estudiantes, a las mujeres mexicanas, a los jóvenes de todo el país, a los artistas e intelectuales honestos, a los religiosos consecuentes, a todos los ciudadanos mexicanos que queremos no el poder sino la democracia, la libertad y la justicia para nosotros y nuestros hijos.

Invitamos a la sociedad civil nacional, a los sin partido, al movimiento social y ciudadano, a todos los mexicanos a construir una nueva fuerza política. Una nueva fuerza política que sea nacional. Una nueva fuerza política con base en el EZLN.

Una nueva fuerza política que forme parte de un amplio movimiento opositor, el Movimiento para la Liberación Nacional, como lugar de acción política ciudadana donde confluyen otras fuerzas políticas de oposición independiente, espacio de encuentro de voluntades y coordinador de acciones unitarias.

Una fuerza política cuyos integrantes no desempeñen ni aspiren a desempeñar cargos de elección popular o puestos gubernamentales en cualquiera de sus niveles. Una fuerza política que no aspire a la toma del poder. Una fuerza que no sea un partido político.

Una fuerza política que pueda organizar las demandas y propuestas de los ciudadanos para que el que mande, mande obedeciendo. Una fuerza política que pueda organizar la solución de los problemas colectivos aún sin la intervención de los partidos políticos y del gobierno. No necesitamos pedir permiso para ser libres. La función de gobierno es prerrogativa de la sociedad y es su derecho ejercer esa función. Una fuerza política que luche en contra de la concentración de la riqueza en pocas manos y en contra de la centralización del poder. Una fuerza política cuyos integrantes no tengan más privilegio que la satisfacción del deber cumplido.

Una fuerza política con organización local, estatal y regional que crezca desde la base, desde su sustento social. Una fuerza política nacida de los comités civiles de diálogo.

Una fuerza política que se llama Frente porque trata de incorporar esfuerzos organizativos no partidistas, tiene muchos niveles de participación y muchas formas de lucha.

Una fuerza política que se llama Zapatista porque nace con la esperanza y el corazón indígena que, junto al EZLN, volvieron a bajar de las montañas mexicanas.

Una fuerza política que se llama De Liberación Nacional porque su lucha es por la libertad de todos los mexicanos y en todo el país.

Una fuerza política con un programa de lucha de 13 puntos, los de la Primera Declaración de la Selva Lacandona enriquecidos a lo largo de dos años de insurgencia. Una fuerza política que luche contra el sistema de partido de Estado. Una fuerza política que luche por la democracia en todo y no sólo en lo electoral. Una fuerza política que luche por un nuevo constituyente y una nueva Constitución. Una fuerza política que luche porque en todas partes haya justicia, libertad y democracia. Una fuerza política que no luche por la toma del poder político sino por la democracia de que el que mande, mande obedeciendo.

Llamamos a todos los hombres y mujeres de México, a los indígenas y a los no indígenas, a todas las razas que forman la nación; a quienes estén de acuerdo en luchar por techo, tierra, trabajo, pan, salud, educación, información, cultura, independencia, democracia, justicia, libertad y paz; a quienes entienden que el sistema de partido de Estado es el principal obstáculo para el tránsito a la democracia en México; a quienes saben que democracia no quiere decir alternancia del poder sino gobierno del pueblo, para el pueblo y por el pueblo; a quienes estén de acuerdo con que se haga una nueva Carta Magna que incorpore las principales demandas del pueblo mexicano y las garantías de que se cumpla el artículo 39 mediante las figuras de plebiscito y referéndum; a quienes no aspiran o pretenden ejercer cargos públicos o puestos de elección popular; a quienes tienen el corazón, la voluntad y el pensamiento en el lado izquierdo del pecho; a quienes quieren dejar de ser espectadores y están dispuestos a no tener ni pago ni privilegio alguno como no sea el participar en la reconstrucción nacional; a quienes quieren construir algo nuevo y bueno, para que formen el Frente Zapatista de Liberación Nacional.

Aquellos ciudadanos sin partido, aquellas organizaciones sociales y políticas, aquellos comités civiles de diálogo, movimientos y grupos, todos los que no aspiren a la toma del poder y que suscriban esta Cuarta Declaración de la Selva Lacandona se comprometen a participar en el diálogo para acordar la estructura orgánica, el plan de acción y la declaración de principios del Frente Zapatista de Liberación Nacional.

Con la unidad organizada de los zapatistas civiles y los combatientes zapatistas en el Frente Zapatista de Liberación Nacional, la lucha iniciada el 1o. de enero de 1994 entrará en una nueva etapa. El EZLN no desaparece, pero su esfuerzo más importante irá por la lucha política. En su tiempo y condiciones, el EZLN participará directamente en la formación del Frente Zapatista de Liberación Nacional.

Hoy, 1o. de enero de 1996, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional firma esta Cuarta Declaración de la Selva Lacandona. Invitamos al pueblo de México a que lo suscriba.

III

Hermanos: Muchas palabras se caminan en el mundo. Muchos mundos se hacen. Muchos mundos nos hacen. Hay palabras y mundos que son mentiras e injusticias. Hay palabras y mundos que son verdades y verdaderos. Nosotros hacemos mundos verdaderos. Nosotros somos hechos por palabras verdaderas.

En el mundo del poderoso no caben más que los grandes y sus servidores. En el mundo que queremos nosotros caben todos.

El mundo que queremos es uno donde quepan muchos mundos. La Patria que construimos es una donde quepan todos los pueblos y sus lenguas, que todos los pasos la caminen, que todos la rían, que la amanezcan todos.

Hablamos la unidad incluso cuando callamos. Bajito y lloviendo nos hablamos las palabras que encuentran la unidad que nos abraza en la historia y para desechar el olvido que nos enfrenta y destruye.

Nuestra palabra, nuestro canto y nuestro grito, es para que ya no mueran más los muertos. Para que vivan luchamos, para que vivan cantamos.

Vive la palabra. Vive el Ya basta! Vive la noche que se hace mañana. Vive nuestro digno caminar junto a los todos que lloran. Para destruir el reloj de muerte del poderoso luchamos. Para un nuevo tiempo de vida luchamos.

La flor de la palabra no muere, aunque en silencio caminen nuestros pasos. En silencio se siembra la palabra. Para que florezca a gritos se calla. La palabra se hace soldado para no morirse en el olvido. Para vivir se muere la palabra, sembrada para siempre en el vientre del mundo. Naciendo y viviendo nos morimos. Siempre viviremos. Al olvido sólo regresarán quienes rinden su historia.

Aquí estamos. No nos rendimos. Zapata vive y, a pesar de todo, la lucha sigue.

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

Comité Clandestino Revolucionario Indígena-Comandancia General del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

México, enero de 1996

Para escucharte mejor

Luego de la instalación del sistema eléctrico y el nuevo aire acondicionado, llegan los primeros equipos para ir formando de a poco nuestra radio.






Años de sequía

de Jane Harper
(Salamandra, Barcelona, 2017, 266 páginas)


Esta novela escrita con oficio y talento literario es la primera de la autora, Jane Harper, que nació hace treinta y ocho años en Manchester, Inglaterra, estudió Historia y Literatura Inglesa en la Universidad de Kent (Canterbury) y colaboró como periodista en el Darlington & Stockton Times y en el Hull Daily Mail, pero desde hace una década reside en Australia (trabajó en el Geelong Advertiser y en el Herald Sun). Recibió por Años de sequía los premios australianos ABIA, Indie, Ned Kelly, y el CWA Gold Dagger Award 2017, del Reino Unido.

Su escritura es sencilla, directa, con escasas imágenes, y posibilita así una lectura fluida y disfrutable. Excelente la traducción de Maia Figueroa.

Se desarrolla en un pueblo de Australia, azotado por una sequía atroz y un calor aplastante, que funcionan como un apropiado telón de fondo a los prejuicios y bajezas humanas que imperan en su población. Allí ocurre la misteriosa matanza de una familia, y Aaron Falk, que pasó su infancia en esa pequeña localidad y ahora es detective en Melbourne, intenta aclarar extraoficialmente ese caso junto al jefe de policía local Greg Raco.

Desde un principio Harper teje una intriga acerca del carácter de los distintos personajes y sobre su papel en el enigma de la historia que narra. E interroga desde esa actualidad qué sucedió en el pasado para que se produjera tan tremendo episodio y, además, la dudosa muerte accidental de una joven. La narración de este pasado –en letra cursiva, como dando la sensación de que se tratara de un racconto– paulatinamente adquiere tanta preponderancia o más que el mismo presente.

Es minuciosa la descripción de la escena del crimen y de la correspondiente investigación policial. Son importantes los diálogos, que suenan convincentes y siempre aluden a hechos sin mencionarlos específicamente. Idéntico procedimiento se emplea con los personajes, cuyos cambios de conductas son inesperados.

La narradora va desplegando el argumento por cuentagotas: por ejemplo, recién se sabe que Falk es soltero en la página cincuenta y nueve a través de un mínimo comentario. Para acentuar el suspenso los finales de capitulo plantean nuevos interrogantes.

El episodio que gira alrededor del granjero Jamie Sullivan es un procedimiento que se podría asimilar al «MacGuffin» utilizado tan a menudo por Alfred Hitchcock: crear una situación que falsamente parece conducir al nudo principal de la historia y mantener así la atención del espectador, en este caso el lector.

Uno de los puntos más altos, que gira hacia el más auténtico dramatismo, es la violenta confrontación que sostiene Aaron Falk con Gretchen Schoner, una amiga de la juventud.

La trama de la novela está muy bien armada mediante una auténtica ingeniería literaria, tan difícil de hallar en una ópera prima.

Germán Cáceres

El libro forma parte del catálogo de la BibliotecaSiendo sociopuede retirarlo para su lectura.

Infografía: Pancho Galán

El periodista colombiano Pablo García Peña nos trae el recuerdo de uno de los grandes de la música popular de su país.


Texto: Pablo Eduardo García Peña
DG: Diego Hernández Plazas

Aire para la radio

De a poco, pero a paso firme, continuamos trabajando en el estudio de nuestra futura radio.


Este lunes se instaló el equipo de aire acondicionado en el estudio. ¡Ya falta menos!


Cuadernos de Serafino Gubbio

Cuadernos de Serafino Gubbio operador, está considerada como una de las obras esenciales de Luigi Pirandello y, en particular desde los años 90, un sector importante de la crítica la considera su obra maestra. Serafino Gubbio, el protagonista narrador, articula a lo largo de la novela una reflexión acerca del hombre frente a la vida y a la modernidad, encarnada por el entonces incipiente maquinismo, frente al que Pirandello se subleva. Centrada en el mundo del cine, se trata de una novela filosófica, pero con trama y con sorprendente desenlace, y también de una rica novela psicológica. Walter Benjamin glosó y admiró esta obra maestra de la que destacó sus aplastantes intuiciones, algunas, tal vez involuntarias.


Leonardo Sciascia, escribió: “En una Europa tranquila, cómoda, apenas sacudida por escalofríos sociales, toda emocionada por descubrimientos arqueológicos y jubileos regios, Pirandello entrevé la feroz y grotesca máscara de un mundo convulsionado, enloquecido”. Toda esta apasionada sicilianidad da forma a una historia de desequilibrios internos y taras morales, así como del insalvable sometimiento a la máquina, un sometimiento al que no escapa el propio Serafino Gubbio, reducido a simple mano que hace girar el manubrio del dios devorador. Hoy la obra, la dramática y la narrativa, de Pirandello sigue siendo tan inquietante como entonces, pues la máquina engulle ahora más que nunca vidas y almas, constituida en nuevo dios al que se acercan en devota peregrinación hombres y mujeres cuyas máscaras ocultan tanto como muestran una conciencia infeliz. Y es posible que a la obra novelística de Pirandello, que salvo raras excepciones ha llamado la atención mucho menos que la dramática, le haya llegado por fin su momento, casi cien años después.

José Ramón Martín Largo

Una luna de libros

Hace 50 años el hombre llegaba por primera vez a la Luna. Mucho tiempo antes, lo hizo gracias a los libros y su imaginación.


Mrs. Dalloway

de Virginia Woolf
(El cuenco de plata, Buenos Aires, 2018, 224 páginas)


El cuenco de plata ha decidido publicar una nueva edición de esta novela.

En cuanto se la empieza a leer es imposible no sentir la invasión de una prosa prístina, cristalina y fresca, fruto de una ardua tarea de construcción, no obstante su aparente espontaneidad. Abunda en observaciones inteligentes, ágiles, de múltiples asociaciones y a través de párrafos extremadamente largos que irrumpen con audacia acrobática. La experiencia del lenguaje adquiere tanta importancia como la historia (“Tenía la perpetua sensación, mientras miraba los taxis, de estar afuera, lejos, muy lejos, mar adentro, y sola; siempre tenía la sensación de que era muy pero muy peligroso vivir, aunque solo fuera un día.”/” Le incomodaba, sin embargo, percibir a ese monstruo brutal moviéndose dentro de ella, oír el crujido de las ramas, sentir pezuñas hundiéndose en las profundidades del bosque tapizado de hojas, el alma;…”)

Y describe poéticamente, en un torrente de imágenes cegadoras, los pensamientos que repercuten en la interioridad de Clarissa Dalloway: “Era una revelación súbita, un matiz semejante a un rubor que al principio una intenta reprimir, aunque después cede a su expansión inexorable y corre hasta el límite más lejano…” Su escritura es un oleaje colmado de figuras retóricas, entre ellas la prosopopeya. Clarissa, centro neurálgico alrededor del cual giran los demás personajes y las descripciones de Londres, es una mujer mundana, culta y entregada a la frivolidad de la vida social. Sin embargo, es escéptica respecto al amor y opina que en esas reuniones tan cordiales y brillantes como envidiadas, los invitados y sus anfitriones no solo se aburrían olímpicamente sino que además se odiaban. Además, las esposas sometían sus vidas a los proyectos y ambiciones de sus maridos. Y denuncia las injusticias sociales y a las decantes clases media y alta londinenses.

En el transcurso de diálogos y soliloquios, se suceden temas como el paso del tiempo, la vejez, la pérdida del encanto juvenil, lo difícil que es vivir y nuestro final ineluctable, esa muerte tan temida y a la vez deseada por Mrs. Dalloway.

Escrita en los años veinte, la novela revela el respeto idólatra que el pueblo inglés sentía por la Corona.

Peter Walsh, que está enamorado de la protagonista, vive en un mundo imaginario, como si fuera un artista fabulador. Es sumamente inestable y tiende a la depresión. Pero sus destellos de lucidez le permiten elaborar pensamientos interesantes: “…ya que somos una raza condenada, encadenada a un barco que se hunde (…), ya que todo es una broma pesada, al menos hagamos nuestro papel a cualquier precio;…”

Septimus Warren Smith es otro personaje frustrado como Peter, que monologa continuamente y está perturbado por la angustia y las visiones que sufre. Su esposa Rezia lo acompaña con estoicismo, a la vez que proclama que “No se pueden traer niños a un mundo como este. No se puede perpetuar el sufrimiento, ni aumentar el número de estos animales lujuriosos que no tienen emociones duraderas, sino caprichos y vanidades que los arrastran en cualquier dirección.”

La traducción de Teresa Arijón y Bárbara Belloc es impecable, de excelsa calidad y revela profundos conocimientos tanto de la lengua inglesa como de la española. Valiosas sus notas que informan características de las calles y de los edificios importantes de Londres.

Virginia Woolf (Londres, 1882-Sussex, 1941), fue una gloria de la literatura británica. Formó parte del Círculo de Bloomsbury, integrado por personalidades como Roger Fry, John M. Keynes, Dora Carrington, E.M. Foster y Lytton Stracher. Sus principales novelas fueron Fin de viaje, Noche y día, El cuarto de Jacob, Al faro, Orlando, Las olas, Flush, Los años y Entreactos. Escribió su autobiografía en The Diary of Virginia Woolf (en cinco volúmenes) y la biografía Roger Fry. Como ensayista publicó The Common Reader, Una habitación propia, Tres guineas y La muerte de la polilla y otros escritos.

Germán Cáceres

El libro forma parte del catálogo de la Biblioteca. Siendo socio puede retirarlo para su lectura.

Infografía: Stan Lee

Texto: Pablo Eduardo García Peña
DG: Diego Hernández Plazas

Falleció el escritor italiano Andrea Camilleri a los 93 años de edad

El escritor siciliano es considerado uno de los máximos exponentes de la novela negra. Creador del Comisario Montalbano, es uno de los favoritos de nuestros lectores, y sus libros pueden encontrarse en el catálogo de la Biblioteca.


El escritor italiano Andrea Camilleri, uno de los máximos exponentes de la novela negra en el mundo, falleció hoy en el hospital romano del Santo Spirito a los 93 años de edad tras ser ingresado por un paro cardíaco, informaron fuentes médicas.

Camilleri (Porto Empedocle, 1925) fue ingresado en la mañana del pasado 17 de junio tras sufrir un paro cardíaco en su casa de Roma, por lo que tuvo que ser sometido a reanimación, y finalmente falleció hoy tras un mes ingresado.

Fuentes del departamento de sanidad de Roma comunicaron que la muerte se produjo a las 8.20 horas (6.20 GMT) después de que las condiciones siempre críticas de estos días empeorasen en las últimas horas, comprometiendo las funciones vitales.

Siguiendo las últimas voluntades de Camilleri, la familia ha decidido que se celebre un funeral privado, mientras que se anunciará donde poder rendirle un último homenaje.

El escritor siciliano es considerado uno de los máximos exponentes de la novela negra, sobre todo por su saga sobre el comisario Montalbano, que acumula una treintena de entregas desde 1994 con las que conquistó a millones de lectores en todo el mundo.

Ya en el primer parte tras su ingreso, el director del departamento de Cardiología, Roberto Ricci, había asegurado que las condiciones del paciente eran "críticas" y su pronóstico reservado.

La prensa se agolpa a las puertas del hospital mientras que en su interior le han acompañado en sus últimas horas sus familiares y llegados.

Camilleri nació el 6 de septiembre de 1925 en la localidad italiana de Porto Empedocle y en sus inicios comenzó a trabajar como director de teatro, aunque posteriormente se desempeñó adaptando obras literarias para la radio y la televisión.

En 1978 debutó en la narrativa con la publicación de su primera novela, Il corso delle cose, y el gran éxito le llega en 1994 a los setenta años con La forma dell'acqua, primera novela como protagonista del comisario Montalbano, que debe su nombre al escritor español Manuel Vázquez Montalbán.

A partir de ahí, Camilleri publica una larga serie de novelas policíacas, siempre con Montalbano como protagonista: El Perro De Terracota (1996), El Ladrón De Meriendas (1996), La Voz Del Violín (1997), La Excursión a Tindari (2000), El Olor De La Noche (2001), Un Giro Decisivo (2003), La Paciencia De La Araña (2004), El Primer Caso De Montalbano (2004) o Ardores De Agosto (2006).

Otros de sus títulos son: La luna De Papel (2007), La Muerte De Amalia Sacerdote (2008), Las Alas De La Esfinge (2009) o El Campo Del Alfarero (2010).

Recientemente ha publicado Il cuoco dell'Alcyon, actualmente a la cabeza de los libros más vendidos en Italia.

Camilleri fue ganador del prestigioso premio de novela negra Pepe Carvalho en 2014 en Barcelona.

Fuente: diario El País de Montevideo

Historia corta de Rafael Dieste: Acerca de la muerte de Bieito

En esta historia corta, Rafael Dieste consigue atraparnos desde el primer párrafo al compartir la duda del personaje narrador: ¿qué pasa si cuando estás portando el ataúd de un amigo sientes que está vivo? No estás seguro, pero así lo crees. Y en esa circunstancia, ¿qué hacer? ¿Decir alegremente “el pobre muerto no está tan muerto”, y arriesgarte a hacer el ridículo…?


Esta es otra narración breve sobre el tema de la muerte, en este caso hilada de tal forma que acabamos por solidarizarnos con el personaje-narrador, incapaz de tomar una decisión en el momento del entierro.

Rafael Dieste (1899-1981), miembro de la Generación del 27, escribió en gallego y en castellano cuentos y obras de teatro. Escribió también ensayos sobre teoría dramática. Está considerado, junto a autores como Valle-Inclán, uno de los renovadores del teatro de títeres en España.


Cuento de Rafael Dieste: Acerca de la muerte de Bieito

Fue cerca del camposanto cuando sentí removerse dentro de la caja al pobre Bieito. (De los cuatro portadores del ataúd yo era uno). ¿Lo sentí o fue aprensión mía? Entonces no podría asegurarlo. ¡Fue un rebullir tan suave!… Como la tenaz carcoma que roe, roe en la noche, roe desde entonces en mi magín enfervorizado aquel suave rebullir.

Pero es que yo, amigos míos, no estaba seguro, y por tanto –comprendedme, escuchadme–, por tanto no podía, no debía decir nada.

Imaginaos por un instante que yo hubiera dicho:

–Bieito está vivo.

Todas las cabezas de los viejos que portaban cirios se alzarían con un pasmado asombro. Todos los chiquillos que iban extendiendo la palma de la mano bajo el gotear de la cera, vendrían en remolino a mi alrededor. Se apiñarían las mujeres junto al ataúd. Resbalaría por todos los labios un murmullo sobrecogido, insólito:

–¡Bieito está vivo! ¡Bieito está vivo!…

Callaría el lamento de la madre y de las hermanas, y en seguida también, descompasándose, la circunspecta marcha que plañía en los bronces de la charanga. Y yo sería el gran revelador, el salvador, eje de todos los asombros y de todas las gratitudes. Y el sol en mi rostro cobraría una importancia imprevista.

¡Ah! ¿Y si entonces, al ser abierto el ataúd, mi sospecha resultara falsa? Todo aquel magno asombro se volvería inconmensurable y macabro ridículo. Toda la anhelante gratitud de la madre y de las hermanas, se convertiría en despecho. El martillo clavando de nuevo la caja tendría un son siniestro y único en la tarde atónita. ¿Comprendéis? Por eso no dije nada.

Hubo un instante en que por el rostro de uno de los compañeros de fúnebre carga pasé la leve insinuación de un sobresalto, como si él también estuviese sintiendo el tenue rebullir. Pero no fue más que un lampo. En seguida se serenó. Y no dije nada.

Hubo un instante en que casi me decido. Me dirigí al de mi lado y, encubriendo la pregunta en una sonrisa de humor, deslicé:

–¿Y si Bieito fuese vivo?

El otro rió pícaramente como quien dice: «Qué ocurrencias tenemos», y yo amplié adrede mi falsa sonrisa de broma.

También me encontré a punto de decirlo en el camposanto, cuando ya habíamos posado la caja y el cura rezongaba los réquiems.

«Cuando el cura acabe», pensé. Pero el cura terminó y la caja descendió al hoyo sin que yo pudiese decir nada.

Cuando el primer terrón de tierra, besado por un niño, golpeó dentro de la fosa contra las tablas del ataúd, me subieron hasta la garganta las palabras salvadoras… Estuvieron a punto de surgir. Pero entonces acudió nuevamente a mi imaginación la casi seguridad del horripilante ridículo, de la rabia de la familia defraudada si Bieito se encontraba muerto y bien muerto. Además de decirlo tan tarde acrecentaba el absurdo desorbitadamente. ¿Cómo justificar no haberlo dicho antes? ¡Ya sé, ya sé, siempre se puede uno explicar! ¡Sí, sí. sí, todo lo que queráis! Pues bien… ¿Y si hubiese muerto después, después de sentirlo yo remecerse, como quizá se pudiera adivinar por alguna señal? ¡Un crimen, sí, un crimen el haberme callado! Oíd ya el griterío de la gente…

–Pidió auxilio y no se lo dieron, desgraciado…

–Él sentía llorar, se quiso levantar, no pudo…

–Murió de espanto, le saltó el corazón al sentirse bajar a la sepultura.

–¡Ahí lo tenéis, con la cara torcida por el esfuerzo!

–¡Y ése que lo sabía, tan campante, ahí sonriendo como un payaso!

–¿Es tonto o qué?

Todo el día, amigos míos, anduve loco de remordimientos. Veía al pobre Bieito arañando las tablas en ese espanto absoluto, más allá de todo consuelo y de toda conformidad, de los enterrados en vida. Llegó a parecerme que todos leían en mis ojos adormilados y lejanos la obsesión del delito.

Y allá por la alta noche –no lo pude evitar– me fui camino del camposanto, con la solapa subida, al arrimo de los muros.

Llegué. El cerco por un lado era bajo: unas piedras mal puestas sujetas por hiedras y zarzas. Lo salté y fui derecho al lugar… Me eché en el suelo, arrimé la oreja, y pronto lo que oí me heló la sangre. En el seno de la tierra unas uñas desesperadas arañaban las tablas. ¿Arañaban? No sé, no sé. Allí cerca había una azada… Iba ya hacia ella cuando quedé perplejo. Por el camino que pasa junto al camposanto se sentían pasos y rumor de habla. Venía gente. Entonces sí que sería absurda, loca, mi presencia allí, a aquellas horas y con una azada en la mano.

¿Iba a decir que lo había dejado enterrar sabiendo que estaba vivo?

Y huí con la solapa subida, pegándome a los muros.

La luna era llena y los perros ladraban a lo lejos.

Los casos del comisario Croce

de Ricardo Piglia
(Anagrama, Buenos Aires, 2018, 192 páginas)


En «Liminar» es realmente inesperado el análisis que realiza Karl Marx acerca del delincuente como promotor de fuentes de trabajo y de aumento de la producción. Su nota termina así: “…a partir del momento en que el mal cesara, la sociedad decaería necesariamente, si es que no perece.”

El libro se compone de doce cuentos. El primero –«La música»– tiene el mérito de la totalidad del texto: una prosa llana que invita a leer. Trata del famoso “Caso Pesic”, y presenta un encuentro ficcional entre el marinero yugoslavo y el comisario Croce.

«La película» es imaginativa no solo en su costado narrativo, sino en las fuentes que se mencionan.

Son deslumbrantes las descripciones (“Su rostro parecía enrojecido por el fragor de una fragua exigida a pleno y sus pulmones se movían como un fuelle…”) Además, se enuncian proclamas incendiarias en “El Astrólogo” – el personaje de Roberto Arlt–, que Piglia incorpora a este cuento que lleva su nombre. Sabrosos los comentarios de Croce: “–Soy un simple comisario de pueblo, pero no se imagina las cosas que he visto (…) Hay que lidiar con el mal y con la estupidez ajena”.

El protagonista posee una visión peculiar del crimen, como lo expresa en «El jugador», estupendo cuento por su desarrollo y estructura, del cual el autor da como única referencia que “…proviene de una anotación de Chéjov…”

«La excepción» seguramente apasionará tanto a los escritores y gramáticos, como a los que consultan el diccionario y – ¿por qué no?– a los aficionados a las palabras cruzadas, dado que “Usó su técnica de asociar libremente y trató cada palabra como si encerrara una vía de escape de la cárcel del lenguaje”. En Los casos del comisario Croce, Piglia no deja de hacer citas y comentarios que revelan su impresionante cultura.

Suspenso y misterio a la vez ofrece «El impenetrable», auténtica joya literaria, cuya trama es recorrida por una atmósfera brumosa.

Amena e ingeniosa resulta «La señora X», así como sagaz «La promesa», que está basada en La leyenda de Tata Dios, una matanza xenófoba que ocurrió en Tandil, Pcia. de Buenos Aires, en enero de 1872.

En «La conferencia», se evoca una supuesta charla sobre el género policial dada por Borges en el pueblo donde vivía Croce, cuando éste era un joven pesquisa que no usaba uniforme. En ella Borges afirmaba que “Nos atraen por igual, debemos reconocerlo, el bien y el mal. Incluso, dicho en confianza y entre nosotros, más el atractivo pecado y el infierno que el pacífico paraíso y la monótona decencia”. Resulta jugosa la especulación que hacen Croce y Borges acerca de un crimen imaginario.

«El Tigre» es un anecdotario de las situaciones insólitas vividas por el comisario debido a su profesión.

Durante la lectura de «La resolución», un análisis deductivo propio del Sherlock Holmes de Conan Doyle produce en el lector un interés casi hipnótico.

Por su parte, «El método» señala, entre las curiosas sentencias de Croce, que “El destino verdadero de un kantiano es la escuela de policía”. El comisario cuenta con un razonamiento nebuloso que culmina en una luminosa intuición intelectual.

Ricardo Piglia (Adrogué, 1941-Buenos Aires, 2017) escribió Los casos del comisario Croce con una computadora ocular Tobii –sufría una esclerosis que lo inmovilizó– la cual según el autor “parece una máquina telépata”. Está considerado uno de los más brillantes escritores de la literatura actual en lengua española. Es responsable de cinco novelas: Respiración artificial, La ciudad ausente, Plata quemada, Blanco nocturno y El camino de Ida; los cuentos reunidos en Nombre falso, La invasión y Prisión perpetua. También de Formas breves, El último lector y Antología personal. Un trabajo autobiográfico de tres tomos lo componen Los diarios de Emilio Renzi. Recibió numerosos premios nacionales e internacionales, entre ellos el Planeta Argentina, el Internacional de Novela Dashiell Hammett, el Casa de las Américas de Narrativa y el Formentor de las Letras.

Germán Cáceres

Infografía: Gabriel García Márquez


Texto: Pablo Eduardo García Peña
DG: Diego Hernández Plazas

Taller de entrenamiento cognitivo y memoria

El 4 de julio comienza un nuevo taller en la Biblioteca: "Entrenamiento cognitivo y memoria", para prevenir, estimular y entretenerse. Dictado por la profesora Susana Gherbesi, será los jueves de 16:30 a 18 horas en Austria 2154. Para inscribirse, llame al 4802-8211 o escriba a carlossanchezviamonte@yahoo.com.ar. Los cupos son limitados, y los socios de la Biblioteca cuentan con aranceles especiales.


El taller se propone como un espacio grupal donde se ejercitan las distintas funciones cerebrales: atención, concentración, lenguaje, cálculo, orientación tempo-espacial, pensamiento lógico, distintos tipos de memoria.

A través de ejercicios, juegos, cuentos, láminas, mandalas, técnicas y recursos para mejorar la memoria.

Un encuentro semanal, el primero sin cargo. Se entrega material para el curso.

Dictado por la profesora Susana Gherbesi, técnica en Estimulación Cognitiva y en Recreación.

Informes e inscripción
Personalmente, en Austria 2154, de lunes a viernes de 16 a 20 horas. Por teléfono, en los mismos horarios llamando al 4802-8211. Por correo electrónico a carlossanchezviamonte@yahoo.com.ar.

Los grupos son reducidos, y se aplican descuentos para socios de la Biblioteca y quienes se inscriban a más de un taller.

Joao Gilberto (El hombre que canta en silencio)

A los 88 años, este sábado 6 de julio murió Joao Gilberto en Río de Janeiro. Creó un ritmo nuevo, la bossa nova, que terminó convirtiendo símbolo de un país. Lo recordamos en este artículo de la serie "Aproximación a la bossa nova" que Guillermo Fuentes Rey escribió para nuestra página.
Joao Gilberto Prado Pereira de Oliveira, nacido en Juazeiro, Bahía, el 10 de junio de 1931, era un cantante y guitarrista excéntrico, retraído, a veces de muy mal carácter, que molestaba a muchos y era aceptado por algunos. Sin éxito había intentado insertarse en los circuitos musicales brasileños como solista y cuando participó del grupo vocal Garotos da Lua lo echaron por rebelde.
Después de su participación en dos bandas de Cançao de Amor Demais, algunos amigos se movieron para que él pudiera grabar. Superando la resistencia de no pocos empresarios, Gilberto llegó a los estudios de la Odeón y finalmente, después de muchas tomas, grabó, el 10 de julio de 1958, un 78 RPM con Chega de saudade (que ya había grabado Elizete) y Bim Bom, un tema que le pertenecía. Antonio Carlos Jobim fue el responsable de los arreglos.
Como escribió el crítico e historiador Ruy Castro, Chega de saudade fue un minuto y cincuenta y nueve segundos de música que cambiaron el mundo. Con la guitarra, Gilberto alteraba el ritmo tradicional del samba y lo convertía, con una nueva división, con una nueva batida, en algo absolutamente distinto. Su canto parecía disociado de la música, iba en otra dirección. Además cantaba sin notas sostenidas innecesariamente, sin alardes vocales, siempre baixinho. La emisión vocal era nasal; la emoción contenida; el estilo cool; la afinación perfecta.

Ruy Castro opinó también que Joao Gilberto -a diferencia de los modelos importados de la actualidad- buscó en el propio Brasil las raíces de su creación. Esa creación fue de inmediato entendida por los compositores que lo rodeaban (con Jobim a la cabeza), quienes trasladaron la batida de la guitarra a las nuevas músicas que empezaron a escribir. “Aún aquellos que ya conocían los modernos conceptos musicales de Jobim, sufrieron un impacto y esos conceptos modernos pasaron a ser antiguos. El nuevo jeito para cantar y tocar la guitarra de Gilberto asombraron a todo el mundo. Con el tiempo se comprobó que ningún otro disco brasileño tendría la importancia y trascendencia de Chega de saudade y despertaría en miles de jóvenes el deseo de cantar o tocar un instrumento, especialmente la guitarra”, agrega Ruy Castro.
En este punto me permito una opinión absolutamente personal y que, tal vez, pueda despertar opiniones encontradas: el 10 de julio de 1958, al grabar su versión de Chega de saudade, Joao Gilberto concretó lo que hasta entonces se insinuaba, fue el agente catalizador que transformó la música brasileña y que con su batida diferente en la guitarra y su fraseo vocal creó la Bossa Nova.
Hacia fines de 1958 la Bossa Nova se imponía en San Pablo y Río de Janeiro. El 10 de noviembre Gilberto registró otro himno del movimiento: Desafinado, de Tom Jobim y Newton Mendonça donde, por primera vez, se utilizó en la letra el término bossa nova.
En enero de 1959, con producción de Aloysio de Oliveira y siempre con Jobim a cargo de la orquesta, Gilberto comenzó a grabar su primer Long Play que llevaría por título, como no podía ser de otra manera, Chega de saudade. Entre los 12 temas que incluye esa joya de la música del mundo, hay muy viejas canciones de Ary Barroso, Dorival Caymmi y Marino Pinto y Ze da Silva (A los pies de la cruz) que, al pasar por el tamiz del genio bahiano, sonaban modernas.
Quiero recordar que dos o tres años antes de la explosión bossanovística, Joao Gilberto, afectado por la incomprensión de un medio donde no lograba insertarse, se exilió en Diamantina, Minas Gerais. Allí se encerró en la casa de su hermana y empezó a trabajar en su estilo. Obsesivo, perfeccionista, maniático de la música (como lo sigue siendo en la actualidad, claro), Gilberto eligió el baño de la casa como el lugar ideal para sus estudios porque la acústica de ese ámbito le permitía escuchar y escucharse mejor. Allí comenzó a cantar baixinho -bajito-, sin vibrato, adelantando o atrasando, creando sus propios tiempos. Cambió la manera de emitir, usando más la nariz que la boca. Volcó en su estilo lo que tenía en su memoria musical perfecta: la enunciación natural de sus ídolos Orlando Silva (un excepcional cantante brasileño muy popular en los 30 y 40) y Frank Sinatra, el tono y la respiración de Dick Farney, el timbre del trombón de Frank Rosolino (gran instrumentista del jazz de la Costa Oeste norteamericana que descolló en la orquesta de Stan Kenton), los modos de Joe Mooney (acordeonista y cantante estadounidense) y Jonas Silva (otro clásico cantante del Brasil), la división de Lucio Alves, la síncopa de Johnny Alf y de Joao Donato (acordeonista y pianista brasileño que poco después de la aparición de la Bossa Nova partió a los Estados Unidos donde concretó una gran carrera) y aprendió también a usar la voz para alterar o completar la armonía de la guitarra. Fue entonces en Diamantina, alejado del mundo (como, por otro lado, siempre le gustó vivir) donde Gilberto se convirtió como ya he dicho, en el agente catalizador capaz de acelerar una reacción. Esa reacción estalló el 10 de julio de 1958 y se llamó Bossa Nova. Joao Gilberto la gestó durante su ostracismoen Diamantina.
Así como Joao Gilberto es la voz y la guitarra de la Bossa, Antonio Carlos Jobim y Vinicius de Moraes son sus compositores esenciales. De ellos nos vamos a ocupar en la próxima entrega de esta serie.
Guillermo Fuentes Rey

La radio toma forma

Esta semana que terminó, luego de finalizar los trabajos de electricidad, se colocaron las mesas y llegaron los primeros equipos que serán parte de nuestra radio. ¡Alegría en el aire!




El hombre que se esfumó

de Maj Sjöwall y Per Wahlöö
(RBA Libros, Barcelona, 2016, 240 páginas)


Si bien esta novela fue publicada originalmente en 1966, ahora apareció una nueva edición con una excelente traducción del sueco a cargo de Enrique de Obregón.

Este es el segundo título de una serie de diez que protagonizó el inspector Martin Beck, de la Brigada Nacional de Homicidios de Estocolmo. Escritos por la pareja Sjöwal y Wahlöö, llevan vendidos en el mundo –según el folleto que acompaña al libro– cincuenta millones de ejemplares. La primera novela, Roseanna, se publicó en 1965 y RBA Libros quiso celebrar los cincuenta años del nacimiento de la colección editándola completa en castellano. O sea que estos dos escritores nórdicos –aunque varios de sus libros ya circularon en la Argentina hace muchos años – en la actualidad podrán llegar a ser tan conocidos como otros talentos del género policial de ese origen: Henning Mankel, Stieg Larsson, Jo Nesbø, Arnaldur Indridason, Ǻsa Larsson y Camilla Lackberg, entre otros.

La prosa es notable por las descripciones de personajes, vestimentas, interiores y paisajes, destacándose el primer capítulo que refiere con minuciosos detalles la escena de un crimen.

La lectura de El hombre que se esfumó atrae desde el principio porque narra con fluidez sucesos que se desarrollan sin solución de continuidad. Se vale bastante de la elipsis como estrategia literaria y emplea imágenes sencillas pero logradas (“El Danubio discurría ante él con curso pausado y regular, de norte a sur, no muy azul, pero sí amplio y majestuoso, muy bello.”) Martín Beck figura omnipresente en todo el libro para investigar la extraña desaparición de un destacado periodista sueco cerca de Hungría (en ese entonces país comunista). En su visita a Budapest, el inspector deja claro que no comparte la ideología del régimen, pero se abstiene de realizar comentarios antisoviéticos.

Aunque la narración se puede enrolar dentro de la novela negra, exhibe algunos rasgos propios del género clásico o de enigma. Martin Beck – que no realiza introspecciones al estilo del Kurt Wallander de Mankel– elabora razonamientos concluyentes y los desparrama a lo largo del texto, pero al lector le resulta muy difícil –o imposible– sacar conclusiones. Cada final de capítulo crea suspenso porque aparece la posibilidad de una pista. Y a lo largo de la historia van surgiendo incógnitas que abren nuevos rumbos a la misma, de modo que incita a leer rápido, literalmente tragando las palabras.

En un artículo sobre el aporte al género de Maj Sjöwall (Estocolmo, 1935) y Per Wahlöö (Gotemburgo, 1926-Malmö, 1975) –quienes recibieron numerosos y prestigiosos premios internacionales–, el escritor Lee Child se encarga de destacar que crearon la novela de procedimiento (o sea, el trabajo en equipo de una comisaría). Solo resta esperar la aparición de la totalidad de la colección –llamada «La escena de un crimen»– para disfrutar de un obra fundamental de la literatura policial contemporánea, como sostuvo Andrea Camilleri.

Germán Cáceres

Infografía: Pablo Milanés


Texto: Pablo Eduardo García Peña
DG: Diego Hernández Plazas

¡Hágase la luz!

Porque la radio también se ve, estamos terminando los trabajos de electricidad e iluminación en el futuro estudio en la Biblioteca. Seguí el avance de las obras.


 


Todo está en los detalles

Avanza la nueva radio de la Biblioteca.