Socios de una costumbre incomparable

Para celebrar el Día de las Bibliotecas Populares, la Comisión lanzará hoy la campaña “Socios de la Lectura”, en la que participan escritores, actores y personalidades de la cultura, y que busca visibilizar la labor de esos ámbitos.



Por Silvina Friera

El destino de todo lector –ya sea neófito o más experimentado– es encontrarse con los libros que necesita leer. Uno de los mejores espacios para materializar deseos y necesidades son las bibliotecas populares, que hoy celebran su día en todo el país. “Soy Juan Sasturain, escritor, y además soy socio de la lectura. Me encantan las bibliotecas populares”, dice el autor en un mensaje grabado. “Hay que hacer populares las bibliotecas populares, es decir, ir a ellas, usarlas, para eso están las bibliotecas. Los libros te están esperando; un libro en un estante no sirve para nada”, plantea el escritor. La Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (Conabip) presentará a las 18 la campaña “Socios de la Lectura” en la Biblioteca Popular Sánchez Viamonte (Austria 2154), una iniciativa orientada a la ampliación del caudal de socios de las bibliotecas populares en la que participan escritores, actores y personalidades de la cultura como Abelardo Castillo, Liliana Bodoc, Claudia Piñeiro, Eduardo Sacheri, Luis Pescetti, Sylvia Iparraguirre, Selva Almada, Juan Diego Incardona, Darío Sztajnszrajber, Diego Golombek, Mario Méndez, Julieta Zylberberg, Esteban Lamothe, Lucas Ferraro e Iván de Pineda, entre otros.

Los videos duran entre treinta segundos a un minuto; son pequeños testimonios de experiencias donde se comparte la pasión por la lectura o la importancia que tienen las bibliotecas populares. “Acercate a las bibliotecas populares, un lugar fundamental para leer, para hacer cultura y sobre todo para estar con el otro”, dice Sztajnszrajber. Piñeiro recuerda la primera vez que fue a una biblioteca popular en Burzaco. “Teníamos que hacer un trabajo de equipo cuando estábamos en tercero, cuarto grado, con unos amigas, sobre los cítricos, y en mi casa había cítricos. Entonces nos juntamos en mi casa y mirábamos las plantas de limones, de pomelo, y mi mamá en un momento nos dice: ‘¿Y si se van a la biblioteca popular a ver un libro?’. Y se me abrió un mundo; hay un lugar que es una biblioteca donde yo voy a encontrar libros, libros que hablan de cítricos. Me pareció que se me abría un panorama diferente y fuimos con mis amigas en bicicleta a la biblioteca Mariano Moreno, nos llenaron de libros, la bibliotecaria. Hicimos un súper trabajo en equipo y siempre me acuerdo de esa anécdota, que fue mi primera vez en una biblioteca popular. Después de eso, el trabajo de escritora me lleva a un montón de pueblos, en todos los lugares de Argentina, en todos pregunto si hay una biblioteca popular, porque me encanta el trabajo que hacen, me encanta la gente que se junta ahí, me encanta que la gente vaya a pedir libros o se pueda quedar ahí leyendo”.

Leandro de Sagastizábal, presidente de la Conabip, subraya que la campaña “Socios de la lectura” busca impulsar “una mayor visibilidad de las bibliotecas populares” para que puedan incorporar más socios. El nivel de afiliación en las más de 2000 bibliotecas populares que hay en el país es bajo. En algunas hay de 100 a 200 socios, en casos excepcionales puede llegar a 500 socios. “Creo que la sociedad tenía en otras épocas más participación activa en instancias asociativas que en los últimos veinte años”, explica De Sagastizábal a Página/12. “Puede ser por las tecnologías, puede ser por la falta de tiempo para estos esfuerzos que requieren de un voluntariado comprometido, puede ser porque los más jóvenes encuentran otros modos de vida social que no pasan por allí”. El complemento de la campaña “Socios de la lectura” es un buscador georreferenciado de bibliotecas populares, disponible en el portal de la Conabip (www.conabip.gob.ar). A partir de la ubicación del usuario permite identificar las bibliotecas populares más cercanas. En octubre la propuesta se intensificará con un cronograma federal de visitas de los escritores y actores culturales a las Bibliotecas Populares de todo el país para participar de un ciclo de charlas en el que el público podrá conocer qué leen los que escriben, qué leen los científicos o filósofos, qué leen los actores.

Las bibliotecas populares se convierten en espacios que parecen cada vez más centros culturales. “Esa peculiaridad es general, no solo en la Argentina, pero aquí lo hacemos con cierta intensidad”, aclara De Sagastizábal. “También ahí hay razones diversas, desde la que se vincula a que es la biblioteca uno de los pocos ámbitos posibles en un determinado lugar para muchas acciones culturales, hasta los requerimientos de los mismos vecinos que encuentran que los libros están vinculados a otras búsquedas culturales como los talleres de escritura, los cursos de idioma o los ciclos de cine”. Diego Golombek condensa el espíritu de la propuesta: “Los libros son el mejor viaje que podés hacer y la mejor puerta de entrada, ¿sabés cuál es? Las bibliotecas, en parte las bibliotecas populares. ¿Sabes por qué? Porque están cerca; así que metete en una biblioteca, dejá lo que estás haciendo y andá a viajar”.

Diario Página/12, viernes 23 de septiembre de 2016