Terrible accidente del alma

de Guillermo Saccomanno
(Planeta, Buenos Aires, 2014, 304 páginas)


Esta extraña novela de Saccomanno –tan original como osada- en la cual desciende a las tinieblas del ser humano, sin duda es producto de una iluminación. Ese deslumbramiento se debió a una situación traumática: enfermó y estuvo en peligro su vida. Por suerte para él, y para la literatura argentina, pudo recuperarse, y ese trance dio origen a Terrible accidente del alma. Es más, la empezó a escribir en los períodos más críticos de su salud utilizando un lápiz y una libreta.

Tal escritura a mano marca un estilo frenético y tajante, hecho de párrafos breves -algunos de una o dos palabras- y desarrollado en capítulos cortos.

Se compone de seis relatos que se imbrican entre sí y respiran un clima apocalíptico. La época no está determinada ni el territorio tampoco (solo se menciona la Ciudad del Fin del Mundo), pero se trata de un futuro no lejano -aunque sí distópico- en el que tiene lugar una feroz guerra civil entre militares y guerrilleros. El inicio de estas atrocidades comenzó con el naufragio del Titanic, como si a partir de allí hubiera cambiado la historia del mundo: “Dios está en todas partes (…) Hundió la nave más vanidosa de la historia para recordar a los hombres que no puede haber progreso sin el bien, es decir, sin su aprobación”.

Se está ante una pesadilla, una sinfonía del espanto que enumera deformaciones de todo tipo: personas sin brazos, sin o con tres piernas, con dos cabezas o ninguna. Es un bestiario donde “impresionaban aquellos que se comían a sí mismos”. Ocurren parricidios, asesinatos despiadados, suicidios, violaciones, antropofagia, abusos, incestos, filicidios, o sea: una calamidad de monstruosidades.

Como si la novela se apoyara en la frase “Si Dios no existe, todo está permitido” (atribuida a Dostoyeski, pero que el filósofo Žižek adjudica a Sartre), para abismarse en la sordidez, el horror, las aberraciones sexuales, la angustia y la total desesperación. Es el anuncio de un inevitable final apocalíptico.

En una entrevista que realizó Claudio Zeiger para Página 12 (7.9.2014), el autor declaró que este “Es el libro más misterioso para mí mismo de los que haya escrito”. Se podría agregar que logró plasmar en él una novela mayor no obstante su audacia inusitada.

Guillermo Saccomanno nació en Buenos Aires en 1948, escribió numerosos libros y ganó los premios Crisis de Narrativa Latinoamericana, Club de los XIII, Municipal de Cuento, Nacional de Novela, Biblioteca Breve Seix Barral, Rodolfo Walsh, Konex de Platino y el Dashiell Hammett (dos veces).Coordina un taller de narrativa y es colaborador de Página 12.

Germán Cáceres

Este libro, adquirido en la última Feria del Libro, forma parte del catálogo de la Biblioteca. Siendo socio puede retirarlo para su lectura.