Charlando con Clark Kent (Germán Cáceres en la intimidad)

Reproducimos una entrevista de Jorge Claudio Morhain a Germán Cáceres, responsable de la sección "crítica literaria" de nuestra página. Fue publicada en "Club de la historieta" de Telam.

“Cuando era chico no existían la televisión, ni Internet, ni los celulares, y se iba poco al cine porque no había plata. En esa época, además de concurrir a la escuela y jugar a la pelota (no era propiamente fútbol), leía historietas y libros de aventuras (Verne, Salgari, Dumas). Conté con la suerte de que a un amiguito del barrio en su casa le compraban todas las revistas del género –la razón era que al padre le gustaban- y me las prestaba, de modo que fui un adicto al llamado noveno arte.”

Germán Cáceres es una persona mesurada, creo que es el mejor adjetivo que le cabe. Siempre solícito, amable, dispuesto. Acaso, piensa uno, debe ser el traje de Clark Kent, que se pone para andar en público. Cuando llega a su casa se lo quita y, ya Germán Cáceres, vuelca al papel los profundos análisis, comentarios, chismes o formas de ser que acaba de investigar en el ambiente historietístico. Se le ocurre a uno, claro.

“Asimismo, yo tenía condiciones para dibujar, por lo cual soñaba con ser un historietista. La oportunidad se presentó al fundar Alex Raymond la Escuela Norteamericana de Arte –luego se convirtió en la Escuela Panamericana de Arte-, que dictaba cursos por correspondencia. Me anoté enseguida.”

Fuimos legión.

“Pero las cosas no funcionaron. Tal vez estudiar por correo no era mi fuerte y, además, padecí una fuerte oposición de mi familia, que despreciaba la historieta. Entonces me recomendaron a un profesor de dibujo egresado del Bellas Artes.

Este docente condenó lapidariamente la historieta, a la que no consideraba un arte. Y empezó a darme clases con yesos, naturalezas muertas y otras yerbas. Por supuesto, me aburrí y abandoné. Quedé enojado y frustrado con el dibujo.

Por un largo período no leí historietas y tampoco libros de aventuras. ¡Qué lástima!

Sin embargo, seguro que las imágenes sugeridas por los cuadritos seguían danzando en mi interior, porque cuando Buenos Aires entró en la furia de la cinefilia, yo fui de la partida y comencé a escribir crónicas cinematográficas en la mítica revista Tiempo de Cine.

Luego me dediqué al cuento, la novela, el teatro y la literatura infantil y juvenil (tres libros de cuentos, cinco de literatura infantil y juvenil, siete obras de teatro y dos novelas).”

Vivías en Buenos Aires.

“Sí, pero nací en Avellaneda (elegí ser hincha de Independiente), el 27 de febrero de 1938. Soy graduado en Ciencias Económicas.”



Y la historieta seguía llamando, mientras tanto…

“Claro, porque de pronto, con «Apocalípticos e integrados», de Umberto Eco, la historieta se convirtió en un asunto serio y de amplia difusión y pude darme el gusto: obtuve una columna de comentarios en la revista Fierro y escribí cinco ensayos: uno sobre animación, otro sobre libros de aventuras, y tres sobre historietas.”

También publicás en La Duendes, ese extraordinario emprendimiento patagónico.
“Así es, www.laduendes.blogspot.com, que es también editorial. Acabo de convenir con su director, el historietista Alejandro Aguado, hacer reseñas sobre libros y álbumes de historietas: el primero de ellos fue «Carlos Gardel», de Muñoz/Sampayo”

¿Cuál es tu opinión sobre este género?
“Entiendo que es una expresión artística maravillosa. Las inquietudes y la belleza tan propias de otros lenguajes anidan en cuerpo y alma en la historieta. Además, es de gran utilidad como material didáctico y, a través del storyboard, imprescindible para la realización cinematográfica. Hay mucha buena historieta. Por eso, opto por no citar a mis historietistas preferidos porque sería imposible: son todos los buenos. Cada uno con su arte peculiar comunica algo especial y único.”

¿Volveremos a ser un país lleno de historietas?
“Se pudo frenar la gran caída motivada por los avances de la televisión, el video, los DVDs e Internet. Ahora el género está ocupando una pequeña franja del mercado, pero es muy segura y sólida. Sucede que hoy en día hay múltiples estímulos y ningún medio acapara al público en su totalidad (ni siquiera la televisión). Recordemos que el circo pasó por el mismo proceso: se creía olvidado y ha resurgido de la mano de estéticas renovadoras (el Cirque du Soleil, por dar un ejemplo). Y lo mismo ocurrió con el clown, el mimo y la murga.”

Germán Cáceres, en nombre de los historietistas, gracias por elevar el concepto general sobre la Literatura Verboicónica. Hacen falta muchas voces analíticas, cultas y certeras como la tuya, para poner en su lugar a este arte tan maravilloso y tan nuestro.

Recuadro
Germán Cáceres es autor de cinco ensayos (cuatro sobre historietas y uno sobre cine de animación), tres libros de cuentos, dos novelas, cinco libros de literatura infantil y juvenil, siete obras de teatro y dos compilaciones de cuentos.

Recibió Mención de Honor Premio Municipal en Cuento. Obtuvo cuatro “Fajas de Honor de la Sociedad Argentina de Escritores” y la Mención de Honor en el Concurso Internacional de Ficción sobre Gardel (Montevideo). La Secretaría de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires le otorgó el 1er. Premio Especial “Eduardo Mallea” por su ensayo La aventura en América. En octubre de 2002 fue premiado en el concurso de cuentos “AtanasMandadjiev”, celebrado en Sofía, Bulgaria. En 2005 ganó el primer y segundo premios en el “Concurso internacional de novela juvenil”, organizado por la editorial HMRSystems.

En octubre de 2005 se estrenó su obra de teatro «Knockout, fuera de combate», y en abril de 2007, «Agua, piedras y escobazos».

Varios de sus cuentos fueron traducidos al italiano y al portugués.

El 29 de marzo de 2008 la asamblea de la Academia de Letras e Artes do Nordeste Brasileiro lo nombró miembro correspondiente.

Fue jurado en el Festival de cine Buenos Aires Rojo Sangre 2008.

En 2010 fue incorporado al Diccionario razonado de la literatura y crítica argentinas.

En 2011 se publicaron sus novelas juveniles «El enigma del Siambón» (Longseller) y »El ataque de los acuanautas» (Serendipidad). En abril de 2011 se estrenó en el teatro Fray Mocho su obra de teatro «El incidente (Un episodio en la vida de Manuel Belgrano)».

En el corriente año saldrá un libro sobre historietas (La Duendes), dos novelas juveniles y un libro de cuentos para adolescentes.