Volver a Galicia

de María González Rouco
(Editorial El Escriba, Buenos Aires, 2009, 116 páginas)

Este libro comienza con un estudio sobre los “Gallegos en la Argentina”, un aporte fundamental para el conocimiento de este tema, pues no sólo habla de aquellos que emigraron sino también de los que retornaron y, a la vez, de los argentinos que partieron para radicarse en la tierra de sus padres y abuelos. Otra cuestión que trata es el exilio, fenómeno que comenzó a manifestarse a partir de 1939, después de la derrota de la causa republicana. Y de cómo en Buenos Aires se concretó un centro de irradiación de la cultura gallega alrededor de la figura de Alfonso R. Castelao. No falta, por supuesto, el hondo tratamiento de los padecimientos sufridos por los inmigrantes, como el desarraigo y la dura morriña. Además, esta rigurosa investigación incluye el análisis del aporte culinario de la inmigración a nuestra cocina.

El ensayo está apoyado en una amplísima bibliografía y en emotivos testimonios de varios protagonistas de esta experiencia, quienes, además, describen con amor sus oficios, muchos de los cuales se han perdido.

Luego, hay un capítulo narrativo que abarca cinco cuentos de María González Rouco. “Josefina en el retrato” recrea con prosa emotiva el Buenos Aires finisecular y su clima literario. “Peregrinación” es un registro conmovedor de las angustias y esperanzas de los que emigran y emprenden un camino colmado de incertidumbres. “El regreso del indiano” es cálido y humano, y “Un cielo para mi abuelo” desborda sensibilidad en estado puro al describir la creencia fantástica de que el gallego que muere en su patria tiene asegurada una suerte de inmortalidad, porque “podría resucitar de noche y volver a su casa. Podría velar el sueño de sus seres queridos, sentarse a la vera de las rías, descansar bajo los árboles que frecuentara su vida terrenal”. El cuento “Volver a Galicia” —que da título al libro— está teñido de un tinte autobiográfico y expresa con hondura la fuerza de las raíces. Como manifiesta el poeta y ensayista Carlos Penelas en el prólogo, “Sus cuentos tienen nostalgia, ternura, honestidad. Nos hablan desde nuestro interior, desde la voz ancestral que los protege”.

Por último, sus cinco poemas (“De España”, “Airiños”, “Como al principio”, “Peregrinos” y “Mi abuelo”) registran los sentimientos ambivalentes que sacudieron a los gallegos en su viaje de ida, siempre soñando con el regreso (“En ellos admiro, la fuerza, el tesón, /que los animaron con tanta pasión, /a buscar un cielo, más allá del mar, /cuando, agobiados, debieron emigrar.”)

Un libro recomendable no sólo para aquellas personas conectadas de algún modo con esta problemática, sino también para cualquier lector, porque aborda una travesía cuyos héroes, aunque no figuran en los libros de historia, cambiaron con sus hazañas la vida cotidiana tanto de la Argentina como de la misma Galicia. Por eso también es aconsejable seguir las informaciones y noticias que la autora realiza a través de http://inmigracionyliteratura.blog.arnet.com.ar./

Germán Cáceres