Que nadie duerma

de Juan José Millás
(Alfaguara, Barcelona, 2018. 216 páginas)


Juan José Millás (Valencia, 1946) es un escritor y periodista que ha publicado numerosos libros de ficción traducidos a más de veinte lenguas. Entre sus principales obras figuran las novelas Cerbero son las sombras (1975, Premio Sésamo), La soledad es esto (1990, Premio Nadal), Dos mujeres en Praga (2002, Premio Primavera), El mundo (2007, Premio Planeta y Premio Nacional de Narrativa) y los cuentos de Los objetos nos llaman (2009). También recibió muchas distinciones por su labor periodística.

El título del libro es la traducción de «Nessum dorma», el aria más bella de la ópera Turandot, de Puccini, que funciona como música de fondo, ya que Lucía, su protagonista, la evoca en todo momento.

En Que nadie duerma impera el delirio y el absurdo. Muchos de sus diálogos traen a la memoria la obra de teatro La cantante calva, de Ionesco y, ¿por qué no?, a los mismísimos Hermanos Marx. El lector está en su derecho de rechazar este código, pero el que lo acepte podrá gozar de una estupenda e imaginativa novela, dado que la prosa de Juan José Millás es una de las mejores de la lengua castellana.

Lucía es una empleada informática que pierde su puesto porque la empresa en que trabaja debe cerrar a raíz de una quiebra fraudulenta. Entonces cambia de profesión y se dedica a conducir un taxi. Y comienzan entonces sus increíbles monólogos en los cuales se considera una falsa delgada –“no confundir con la obesidad oculta”, sostiene–, es decir un ser parecido a un ave zancuda, y cree que en su cuerpo de mujer anida también un pájaro. Hay un diálogo disparatado que mantiene con un colega que le confiesa: “… cuando estás con la mente y con el cuerpo en el mismo sitio, la realidad adquiera una luz extraordinaria.” Y le comenta, además, que “…era muy ansioso, pero se me quitó y ahora mismo soy capaz de estar en Madrid estando en Madrid”.

Esta conclusión es el punto de partida para los futuros algoritmos y diagramas de flujo que implementará Lucia en sus disparatados razonamientos o en sus conversaciones con los pasajeros. Así, aunque ella recorre Madrid –de la que cita innumerables lugares– afirma que también está conduciendo por Pekín, ciudad en la que se desarrolla la historia de Turandot, ya que se siente una auténtica princesa, como la heroína de la ópera. Para ello simplemente sitúa su GPS en la capital de China.

Lucía también circula por Madrid (o Pekín como ella pretende) buscando al amor de su vida, un actor poco conocido que fue su vecino ocasional. Mientras tanto, al sentirse ave, ve rasgos de pájaro en todos los viajeros que toman su taxi. Algunos hacen comentarios irónicos, veta que Millás siempre transita. Por ejemplo, uno de ellos es periodista económico y le comenta que: “Hay días en los que todos los periodistas económicos escribimos el mismo artículo en todos los periódicos”. O la excéntrica opinión estética de su venerado actor:”La realidad y el realismo no tienen nada que ver, aunque la mayoría de la gente confunde una cosa con otra”.

Esta historia sobre esta alma solitaria que considera que “La vida era también un plano ciego en el que cada uno debía ir colocando los acontecimientos que la delimitaban”, concluye con una venganza trágica y sorpresiva, en la cual la maldad es castigada.

Juan José Millás es un talentoso narrador, de consumado oficio, ya que en esta trama tan bizarra y ramificada no deja ningún cabo suelto.

Germán Cáceres

El libro forma parte del catálogo de la BibliotecaSiendo sociopuede retirarlo para su lectura.