Samanta Schweblin: una escritora argentina, en las ligas mayores

A los 39 años, está en la lista para el premio Man Booker. Compite con candidatos al Nobel.



El cálculo es sencillo: la “distancia de rescate” es aquella en la que podés salvar a tu hijo. Acuántos metros se puede puede alejar sin que te sea imposible alcanzarlo. El calculo incluye su defecto: el horror de superar esa distancia, la certeza de no llegar.

Así, Distancia de rescate, se llama, en castellano, la novela por la que la escritora argentina Samanta Schweblin pone un pie en las ligas mayores de la literatura. Esa novela acaba de ser incluida en la lista de candidatos al Man Booker International Prize, uno de los grandes premios literarios del mundo. Se otorga en Gran Bretaña, a libros publicados en inglés (en este caso es una traducción). El ganador se lleva, además, 60.000 libras, que ayer era algo más de un millón ciento cincuenta mil pesos. Pero eso no es lo más importante: otros nominados este año son, para que se entienda, tradicionales candidatos al Premio Nobel, como los israelíes Amós Oz y David Grossman y el albanés Ismail Kadare. O el francés Mathias Enard, que hace dos años se llevó el Goncourt, otro de esos premios más que prestigiosos. Y entre los ganadores anteriores están el estadounidense Philip Roth y la canadiense Alice Munro. Ligas mayores, dijimos.

Ella sabía que la editorial la iba a postular “pero no sé, supongo que pensé que era algo que se hacía con todos los libros de traducción”, dice a Clarín. “Ya me hace gracia, de los premios y nominaciones siempre me entero cuando estoy de viaje. Y esta vez, que me agarra al fin en Buenos Aires, me toca viviendo en Berlín”, cuenta. Schweblin vive en Berlín desde 2012, cuando llegó allí con una beca para escribir.Sin embargo, se piensa dentro de la nueva literatura argentina donde, dice “algo interesante está pasando”.

Este sábado, en Buenos Aires. Samanta Schweblin participa de “La noche de librerías”. Hablará con Sergio Olguín y Esther Cross de “¿Dónde se esconde la realidad en la ficción? A las 21 en el Living Rodolfo Walsh, en Corrientes al 1300. Gratis.

El libro por el que entra en esta lista -su versión en inglés se llama Fever dream- salió en nuestro país en 2014 y roza el género del terror para hablar de los peligros de la destrucción del medio ambiente. Nada -nunca- está dicho directamente, pero hay una casa de veraneo que debería ser amable y bucólica y en cambio anda por ahí un perro sin una pata, se describe cómo el viento mece la soja (el viento que mece la soja...) y después de beber de un riachuelo a los caballos se les hinchan los labios, los agujeros de la nariz. Y hasta hay un niño extraño ¿al que le han sacado el alma para salvarle el cuerpo? ¿Salvárselo de qué, en este contexto tóxico? El niño, como si hablara una generación nueva que sí entiende el mundo en el que vivimos, aquí es el que sabe. Una novela de terror para hablar de lo que respiramos, de lo que bebemos, de cómo vivimos. El género (literario) es el mensaje.

¿Quién es esta chica? Schweblin nació en Buenos Aires en 1978, creció con padres que le leían y abuelos artistas plásticos y a los 12 años dejó de hablar. No porque tuviera algún problema en particular sino porque, dijo en alguna entrevista, la frustraba el lenguaje. “Me fastidiaba la distancia que había entre lo que yo quería hacer, transmitir, y lo que finalmente llegaba al otro”.

Después habló, claro. Schweblin estudió Diseño de Imagen y Sonido. Cuando terminó fundó una agencia de diseño. En 2002 escribió su primer libro: El núcleo del disturbio. Son cuentos y con él ganó el primer premio del Fondo Nacional de las Artes.

Pero el libro que hizo decir “ajá” fue Pájaros en la boca (Random House), publicado en 2009. Son cuentos perturbadores, incómodos, donde muchas veces no pasa nada del otro mundo pero uno termina muerto de miedo. Esa es, tal vez, una clave. Schweblin muestra el miedo, la incomodida, el horror de lo que parece natural. Este enero Jia Tolentino, crítica de The New Yorker, escribió que ningún libro la había inquietado como Distancia de rescate.

-¿Cómo reaccionaste a la noticia? ¿Es importante?
-Esta nominacion es ya para mí el premio, estar en esta lista con autores como Amos Oz o David Grossman es un honor y a la vez me hace temblar de los nervios. Es el Man Booker Prize, es un premio que está en las contratapas de muchos de mis libros preferidos. Estoy felicísima y a la vez no puedo dejar de pensar en el video oficial: los trece libros finalistas estan apilados uno sobre otros, y entre los lomazos de esos escritores enormes esta mi pequeño Fever Dream, finito en sus 100 páginas...

Sigue -o parece- tímida, amable, de pocas palabras. Schweblin ahora escribe “un libro más largo, coral”, distinto a lo anterior. Seguirá -esperamos- inquietando.

Fragmento de "Distancia de rescate"

Son como gusanos.

¿Qué tipo de gusanos?

Como gusanos, en todas partes. El chico es el que habla, me dice las palabras al oído. Yo soy la que pregunta. ¿Gusanos en el cuerpo?

Sí, en el cuerpo.

¿Gusanos de tierra?

No, otro tipo de gusanos. Está oscuro y no puedo ver. Las sábanas son ásperas, se pliegan debajo de mi cuerpo. No me puedo mover, digo.

Por los gusanos. Hay que ser paciente y esperar.

Patricia Kolesnicov
Diario Clarín, 17 de marzo de 2017