La ceguera le ganó a La Mirada de don Arturo Marasso

Hoy este hombre destacado de la literatura nacional y riojana, ha sufrido la afrenta más terrible que puede sobrellevar alguien que ha dado todo por su tierra y ha dejado huellas de amor para seguir: el olvido y la indiferencia.


La Cantata Riojana, cuya letra de Héctor David Gatica evoca en su "Vidalita a los creadores", "La Mirada en el tiempo se le va a don Arturo Marasso por los cerros colorados", celebrando un bello homenaje poético a este destacado autor, escritor y poeta chileciteño, admirado por su obra literaria y discípulo nada más y nada menos que de Joaquín V. González y reconocido por Julio Cortázar, cuando orgullosamente decía: "Yo fui alumno de don Arturo Marasso".

Hoy este hombre destacado de la literatura nacional y riojana, ha sufrido la afrenta más terrible que puede sobrellevar alguien que ha dado todo por su tierra y ha dejado huellas de amor para seguir: el olvido y la indiferencia.

Su casa ha sido salvajemente demolida por inescrupulosos, seguramente propietarios de un hermoso emprendimiento inmobiliario, ante la apatía de la comunidad y las autoridades municipales y provinciales, muchos seguramente ignorando quien fue este hombre cuyo nombre está en la denominación de algunas calles o plazas de Chilecito y otros sitios de nuestra provincia y quizás del país.


Esto es un fuerte llamado de atención a quienes consideramos que la Memoria y la Cultura de nuestros pueblos, nos dan identidad y sentido de pertenencia, y es un reconocimiento a las pasadas generaciones que dieron todo para que lleguemos a ser lo que somos.

Seguramente los responsables de este atentado al Patrimonio dirán: "son casas o cosas viejas" y que los que se oponen son los que no quieren el progreso, ¡pobres infelices! En el sentir de un pueblo, estos hombres, sus obras y sus cosas son los que perduran como mojones que fueron marcando el camino y guiándonos a un futuro promisorio.

La comunidad de Chilecito hoy guarda en su memoria y su sentir la pérdida producida por la demolición de la antigua iglesia de Santa Rita, que enorgullecía a su pueblo con sus rasgos antiguos e históricos, pero hoy demuestra que no ha servido de experiencia, ya que ha vuelto a tropezar con la misma piedra del olvido y la indiferencia.

Arturo Marasso en su obra más conocida La Mirada en el tiempo sentencia con su inigualable prosa: "El respeto a los mayores, era ley; no respetarlos era estar fuera del comportamiento justo; el que llevaba las canas debía hacerles honor y no deshonrarlas". Don Arturo nos hizo el honor, honró sus canas y nos hizo el favor dejándonos una importante obra literaria y también nos respetó. ¿Qué pasó entonces con el respeto que le debemos a don Arturo?

Espero que la comunidad tome conciencia de una vez por todas que los hombres que trascienden por su obra, son los que perduran, y esos son los importantes.

Vaya mi sentido homenaje a este hombre que nos hace enorgullecer a quienes amamos a nuestra tierra. Perdón Don Arturo, "No saben lo que hacen".

Prof. Víctor Hugo Robledo
Ex secretario de Cultura de la Provincia de La Rioja

Diario Nueva Rioja, 24 de julio de 2020