Las fogatas de San Juan y de San Pedro y San Pablo

de Miguel J. Ruffo
(Ediciones BP, Buenos Aires, 2011, 88 páginas)



Una de las delicias de este libro, de prosa clara, fresca y concisa, es vincular nuestros recuerdos infantiles de las famosas fogatas (o de lo que nos contaron padres y abuelos) con la importancia mítica que asumió el fuego en los albores de la humanidad. Así, el hombre fue dotado de los grandes poderes ígneos y de la sabiduría por Prometeo, y Zeus, para debilitar esas conquistas, creó a la mujer (Pandora), portadora de un jarro lleno de calamidades. Dando muestras de su versación y de su seriedad como investigador, el escritor cita a Robert Graves y el mito de la Diosa Blanca, y textos de René Guénon, Federico Engels, Mircea Eliade, Estanislao Zevallos y Lucio V. Mansilla. Pero entre las ochenta y tres notas que despliega también hay sitios de Internet, crónicas de diarios y revistas, monografías y, lo más cautivante, el testimonio oral de los vecinos que gozaron de estas vivencias (uno de ellos, Juan, entiende que el fuego “era como un díos, simbolizaba cosas, despertaba deseos, inquietudes, era todo muy pasional; ante todo pasional”).

Además, el autor es muy didáctico al definir las diferentes características de los solsticios en los hemisferios norte y sur, períodos en los que tienen lugar estas fiestas. Y al remarcar el carácter mágico que siempre se le otorgó al fuego, afirma a la vez: “...la fogata de San Juan fue el resultado de la ´cristianización´ de la festividad pagana...”

Respecto a su declinación y casi olvido, Ruffo comenta que: “La modernización de la ciudad, la ruptura de los lazos barriales y por sobre todo las dictaduras militares que tendieron a extirpar las manifestaciones de solidaridad popular y de festejos que no podían controlar, determinaron la progresiva extinción de las fogatas a comienzos del onganiato”. Uno de los propósitos de este ensayo, además de analizar esta tradición, es intentar rescatarla para preservar nuestra identidad nacional, tan amenazada por otras costumbres ajenas como, por ejemplo, la celebración de Halloween.

Ameno y erudito, este libro, que se lee con fruición, es otro aporte a la historia barrial por parte de Miguel J. Ruffo, profesor y licenciado en historia, egresado de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA.

Germán Cáceres