Cuadernos de Serafino Gubbio

Cuadernos de Serafino Gubbio operador, está considerada como una de las obras esenciales de Luigi Pirandello y, en particular desde los años 90, un sector importante de la crítica la considera su obra maestra. Serafino Gubbio, el protagonista narrador, articula a lo largo de la novela una reflexión acerca del hombre frente a la vida y a la modernidad, encarnada por el entonces incipiente maquinismo, frente al que Pirandello se subleva. Centrada en el mundo del cine, se trata de una novela filosófica, pero con trama y con sorprendente desenlace, y también de una rica novela psicológica. Walter Benjamin glosó y admiró esta obra maestra de la que destacó sus aplastantes intuiciones, algunas, tal vez involuntarias.


Leonardo Sciascia, escribió: “En una Europa tranquila, cómoda, apenas sacudida por escalofríos sociales, toda emocionada por descubrimientos arqueológicos y jubileos regios, Pirandello entrevé la feroz y grotesca máscara de un mundo convulsionado, enloquecido”. Toda esta apasionada sicilianidad da forma a una historia de desequilibrios internos y taras morales, así como del insalvable sometimiento a la máquina, un sometimiento al que no escapa el propio Serafino Gubbio, reducido a simple mano que hace girar el manubrio del dios devorador. Hoy la obra, la dramática y la narrativa, de Pirandello sigue siendo tan inquietante como entonces, pues la máquina engulle ahora más que nunca vidas y almas, constituida en nuevo dios al que se acercan en devota peregrinación hombres y mujeres cuyas máscaras ocultan tanto como muestran una conciencia infeliz. Y es posible que a la obra novelística de Pirandello, que salvo raras excepciones ha llamado la atención mucho menos que la dramática, le haya llegado por fin su momento, casi cien años después.

José Ramón Martín Largo