Narrativa policial argentina

Aporte para una bibliografía
de Elena Ardissone y Miryam E. Gover de Nasatsky
(Editorial de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, 2017, 196 páginas)


En la introducción Miryam E. Gover apunta que la peculiar mirada de la novela policial “fue incursionando en otras áreas afines como la historia, la psicología o la semiología”, y que también lo hizo con la política, la ética y el derecho. Comenta, además, que “la novela-enigma contiene dos historias: la del hecho nefasto y la dilucidación del mismo desde el efecto a la causa”. Algo así como definía Sherlock Holmes la detección: el arte de razonar al revés. Respecto a la novela negra opina que “fusiona ambas historias ya que el relato coincide con la acción (…) va de la causa al efecto.” Por mi parte en el Prólogo ratifico sus conceptos afirmando que “La de enigma es la ficción clásica (…), es decir aquella en la cual el lector intenta descubrir quién es el culpable”, y que en la novela negra o hard-boiled ya no importa averiguar la identidad del malhechor porque en ella se señala que la sociedad está dominada por el gangsterismo.

Asimismo Gover declara que la narrativa policial de nuestro país, aunque ha abrevado en ambas vertientes, las ha renovado adquiriendo un perfil propio, y puntualiza que “Jorge Luis Borges marca el inicio de una modalidad diferente” y que las primeras expresiones del género surgieron a comienzos del siglo XIX con Eduardo L. Holmberg (1882-1937), Luis V. Varela (1841-1911) y Paul Groussac (1848-1929).

En «Palabras preliminares/Criterios de trabajo», aclara que en los últimos años los relatos policiales nacionales se han tornado más realistas y violentos, con referencias a las drogas y a las perversiones. Las autoras refieren que una de las dificultades mayores fue llegar a las obras por la carencia en las bibliotecas de material contemporáneo, situación que las obligó a dirigirse personalmente a los propios autores para reunir información. Esta exhaustiva búsqueda debió interrumpirse en 2011 por el fallecimiento de Elena Ardissone.

La Parte I está dedicada a cuentos, incluido antologías. A través de su lectura se recordará a escritores olvidados o sorprenderá que algunos de los allí citados abordaran esta literatura.

La Parte II está dedicada a novelas e incluye obras de Literatura Juvenil.

Completan este libro una interesante Bibliografía y un Índice Onomástico muy práctico.

Es necesario advertir que no estamos ante un libro de historia o de análisis crítico de la Literatura Policial Argentina. Su valioso aporte va dirigido a estudiantes, profesores, ensayistas y lectores como una guía para facilitar su abordaje. Como manifiesta Miryam Gover: “Esperamos que otros investigadores continúen dicha obra y completen las inevitables omisiones que pueda tener”.

Hay un reconocimiento especial a Patricia Sala, Directora de la Biblioteca de la Facultad que editó este libro, por su “valiosa colaboración en todas las etapas del trabajo”.

Elena Ardissone, Bibliotecaria egresada del Museo Social Argentino y de la Escuela Nacional de Bibliotecarios, publicó – junto a las profesoras Nélida Salvador y Myriam E. Gover– Novela argentina del siglo XX y Revistas literarias argentinas 1960-1990. Escribió asimismo bibliografías de autores como Oliverio Girondo y Macedonio Fernández.

Miryam E. Gover es Profesora de Letras. Fue becaria del Fondo Nacional de las Artes, y ha publicado, entre otros trabajos, Bibliografía de Alberto Gerchunoff, Poesía argentina del Siglo XX, dos libros de poemas y tres novelas históricas. Recibió el Premio E. Martinez Estrada por parte del ILCH (Instituto Literario y Cultural Hispánico).

Germán Cáceres