El jardín desconocido

de Inés Legarreta
(Ediciones en Danza, Buenos Aires, 2018, 70 páginas)


Su poemario está dividida en dos partes: I («Bajo otra luz») y II («Poemas de Yacanto»). Leerlo es un placer encantador por la belleza de sus imágenes y su logrado ritmo. Además, la autora en todo momento es reflexiva y profunda.

Hay hallazgos y perlas en su libro, sobre todo por sus versos finales:

–“como una persona que se alzase/delante de un árbol/y lo superara/en estrellas.”

–“a plena luz/con tanta fuerza como para despertar la conciencia de estar/ vivo./¿Es esto posible?

–“Nunca sabremos si el arte es un don o una condena.”

Los poemas combinan un ámbito de ambigüedad y de extrañamiento que se transmite con una zozobra angustiante que preanuncia un final trágico, que no desemboca el pesimismo (“Hay en la lluvia/en el caer incesante desde anoche/la posibilidad de una desgracia”). Y si bien piensa en la muerte, es solo para recapacitar en que nos iremos de este mundo: “Cada vez me alejo más y más/de todo/lo que me parecía interesante/ excitante/ necesario/hasta imprescindible/para vivir. /Volver/es un trabajo que no sé si quiero hacer. /¿Así de simple será la muerte?/¿Será la muerte?”.

La naturaleza y sus misterios son una presencia constante en El jardín desconocido, en el cual desarrolla una poesía moderna, que no desdeña ningún recurso audaz, pero que jamás incursiona en lo hermético.

Inés Legarreta medita sobre las palabras (“¿harán daño/ provocarán/un cráter misterioso para ser estudiado por expertos/del paleolítico/o sólo/serán/eso que no alcanzó?”.), y acerca del acto poético (“Pero no. Los versos /la mayoría de las veces/son/el vacío/que se extiende.”).

Hay un sentido y conmovedor poema sobre la muerte de su padre: “Cuando papá murió quise”.

Inés Legarreta nació en Chivilcoy, Pcia. de Buenos Aires. Es narradora y poeta. Entre sus librosfiguran El abrazo que se va (2008), Tristeza de verse lejos (2010), La turbulencia del aire (2012), La imprecisa voz que me sueña (2014) y La puntada invisible (2016). Codirigió desde 2005 hasta 2012 la revista literaria Fledermaus. Ha sido traducida al inglés, al alemán y al italiano. En 1990 recibió el Premio Iniciación de la Secretaría de Cultura de la Nación y la Faja de Honor de la SADE por los cuentos En el bosque. En 1993 obtuvo la Beca Creación del Fondo Nacional de las Artes. En 1997 se adjudicó el Tercer Premio de Literatura y una Mención de Honor en el Premio Ricardo Rojas del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires por Su segundo deseo (cuentos). De esta misma entidad recibió el Premió Único en 2004 por La Dama habló. En 2000 le otorgaron la Medalla de Plata como Mujer Destacada Bonaerense y en 2015 la de Oro. En 1989 y 1993 ganó el Primer Premio Nacional de Los Cuentos de la Granja, Segovia, España.

Germán Cáceres