Pensamientos y aforismos en el tango

de Rodolfo Carou
(RC Ediciones, Buenos Aires, 2011, 574 páginas)

El autor no se propuso ninguna indagación intelectual, sino simplemente, como aclara en el prólogo, sólo buscó “en la poesía del tango pensamientos y aforismos que reflejaran las emociones del ser humano”. Y lo logró con amplitud porque el lector se conmoverá ante las bellas imágenes, la plenitud de sentimientos y la profunda sabiduría sobre la vida cotidiana.

Es un libro que a la manera de Rayuela, de Cortázar, puede abrirse al azar en una página y proseguirse en cualquier otra. La enumeración de pensamientos y aforismos de unas mil composiciones supone una ardua tarea de investigación de parte de Carou. Se aclara que cada una de las frases citadas está acompañada del nombre del tango y de los correspondientes creadores de la música y de la letra. Es indudable que esta antología será inapreciable para los historiadores del género.

El texto tiene una página al final con aforismos de Borges y un capítulo en el que el autor menciona, según su criterio, a “Los fundamentales”: Enrique Santos Discépolo, Homero Manzi, Cátulo Castillo, Enrique Cadícamo, Celedonio Flores, Homero Expósito, Alfredo Le Pera, Eladia Blazquez y Horacio Ferrer. Además, en las solapas se encuentran “Los diez intérpretes esenciales que dejaron creaciones inolvidables de muchas de las canciones que figuran en este libro”: Nelly Omar, Francisco Fiorentino, Mercedes Simones, Ángel Vargas, Alberto Castillo, Alberto Marino, Floreal Ruiz, Edmundo Rivero, Roberto Goyeneche y María Graña. En un breve reportaje Carou aclaró que el gran Carlos Gardel está más allá de toda competencia porque fue el inventor del cantor de tango.

En síntesis: una obra para disfrutar.

Germán Cáceres