Bailarinas

A.A.V.V.
Anahí Flores (Compiladora)
(Desde la gente-Ediciones del IMFC, Buenos Aires, 2018, 114 páginas)




Convincente la analogía entre el ballet y las letras sugerida por Anahí Flores, que en el prólogo de esta colección de cuentos propone: “Invito al lector a asomarse a los entretelones sombríos de un mundo que, por lo general, asociamos con la disciplina y la belleza”. Precisamente en «No sin cariño» describe con suma eficacia una clase de danza, en la que la protagonista comete una maldad movida por la envidia que siente hacia una compañera más diestra que ella.

También está la tristeza de una bailarina por no haber logrado consagrarse, agudamente planteada por Carolina Bruck en «Qué picardía», una narración que rezuma melancolía.

En «Libélula», Maumy González describe cómo una aspirante a estrella debe conformarse con el exitoso baile erótico que realiza en un recinto nocturno.

Un tenso y exasperante relato desarrolla «Estamos en diez», de Sebastián Grimberg, en el cual un muchacho dramáticamente intenta ocultar su travestismo ante el padre.

En «Telón», de José María Marcos, aparecen la rivalidad, el remordimiento y la crueldad como claves en el arte de la danza, como si fueran parte constitutiva de la condición humana. Un relato de fuerte impacto emotivo.

Laura Massolo teje en «Una melodía de Chaikovski» una sugestiva historia de suspenso netamente policial y con un remate contundente, muy en la línea de William Irish.

Un convincente punto de vista conductista elige Francisco Moulia en «Podridas raíces» para referir los actos de un excelente bailarín que intenta irracionalmente curar sus pies heridos.

Con ricas imágenes y símiles en «Vida de Sara en tres movimientos», de Alejandra Kamiya, se señala el desconsuelo de un chica que debe abandonar la carrera prematuramente.

«La escuela de danzasۜ», de Ariel Bermani, es un relevante relato sobre un intento fallido de ingresar en un instituto, que la protagonista refiere en distintas versiones de acuerdo a su estado de ánimo.

Fernanda García Curten expone en «Plaza Britania» el tremendo esfuerzo físico y espiritual que realiza una mujer que solo consigue frustrarse. La historia se narra en presente pero rememora continuamente el pasado.

Bailarinas es un excelente libro de cuentos sobre ballet que, como comenta en la contratapa Elvio E. Gandolfo, “…también podrían ser, por la intensidad y la violencia, desplegada o reprimida, cuentos de boxeo.” Salvo Maumy González, que es venezolana, los demás autores son argentinos. Todos poseen valiosas trayectorias: importantes premios, numerosos libros publicados, estudios académicos y un aplicado ejercicio de la docencia.



Germán Cáceres