Catedrales

de Claudia Piñeiro
(Alfaguara, Buenos Aires, 2020, 336 páginas)


Desde un principio se crea un clima poético y evocativo, consecuencia de una escritura brillante en la que se destacan los símiles extensos y colmados de imágenes. Se está ante una novela de personajes, cuya piscología y comportamiento se va revelando a medida que algunos de ellos comentan las vicisitudes de la familia Sardá: las hermanas Lía y Carmen, su padre Alfredo, el ex seminarista Julián –que se casó con Carmen–, Elmer (un criminalista), Mateo –hijo de Carmen y Julián–, Marcela, una amiga de Ana Sardá, la otra hermana que se encontró en un baldío muerta, descuartizada y calcinada, suceso que se constituye en el eje narrativo. Catedrales puede conectarse con la obra de Henry James, cuya técnica del punto de vista permitía captar la psicología de los protagonistas desde su interioridad.

También es una crítica de la institución familiar, a la que varios personajes consideran hipócrita por ocultar los odios, rivalidades e intrigas que sus integrantes entretejen. Mateo a su vez confiesa que el matrimonio de sus padres Carmen y Julián –fervientes católicos– es un fracaso absoluto. También es un cuestionamiento a las religiones (Lía afirma varias veces “No creo en Dios”). Del mismo modo se van deslizando las convicciones de Piñeiro relacionadas con su apoyo al feminismo y a la despenalización del aborto.

Un capítulo muy interesante es el de Marcela, que narra lo que retiene de su amistad con Ana, pese a que desde ese trágico episodio ocurrido hace treinta años padece de memoria anterógrada, como el protagonista de Memento (2000), el filme de Christopher Nolan que la misma novela cita: recuerda el pasado lejano pero no los hechos recientes que está viviendo.

La intriga atrapa al lector que anhela saber cómo murió Ana, ya que aparentemente fue antes de ser descuartizada y calcinada. Y si alguien la mató, ¿quién fue? De esta forma la narración también desarrolla una trama al estilo whodunit. Pero este giro no oculta las debilidades humanas y la novela describe los tormentos interiores y sentimientos de culpa de la familia Sardá y de Julián por esta desgracia que asoló sus vidas, dado que miembros de este grupo familiar cometieron actos aberrantes e inescrupulosos.

Se debe valorar la investigación que realizó la autora para hacer convincente el comportamiento de Elmer, el criminalista, cuya disciplina estudia “un caso concreto: debe analizar las escena del crimen, recolectar las pruebas (…) que ayuden a determinar (…) quién mató y por qué”. En cambio “el criminólogo estudia por qué se comenten determinados crímenes en una sociedad…” Asimismo, Piñeiro demuestra versación sobre el cristianismo y la historia de la Iglesia Católica.

Claudia Piñeiro (Burzaco, 1960) es escritora, dramaturga, guionista de televisión y ha recibido prestigiosos premios: Clarín de Novela 2005 por Las viudas de los jueves; LiBeraturpreis 2010 por Elena sabe; Sor Juana Inés de la Cruz 2010 por Las grietas de Jara; Pepe Carvalho del Festival Barcelona Negra y Rosalía de Castro del PEN (Club de Poetas, Ensayistas y Narradores de Galicia). Es muy traducida a otros idiomas y varios de sus títulos fueron llevados al cine: Las viudas de los jueves, Tuya, Betibú y Las grietas de Jara.

Germán Cáceres

Este libro forma parte del catálogo de la BibliotecaSiendo socio puede retirarlo para su lectura.

Nunca Más

Hoy, desde casa, reafirmamos el pedido de memoria, verdad y justicia de cada 24 de marzo.


Diseño: Maxi Bearzi

Hallado el misterioso poblado musulmán que sólo se conocía por el Cantar de Mío Cid

Las excavaciones en el yacimiento de La Mora Encantada afloran los restos de un poblado musulmán donde pudo tener lugar la batalla de Alcocer


Las excavaciones realizadas por la Diputación de Zaragoza en el yacimiento de La Mora Encantada, en la localidad de Ateca, han permitido descubrir nuevos restos del poblado islámico del siglo XI en el que el Cantar de Mío Cid situó la conquista y la posterior batalla de Alcocer.

Los últimos hallazgos siguen consolidando la tesis de que ese enclave del que sólo se tenía constancia en el famoso poema épico medieval existió en realidad y estaba junto a la vega del río Jalón, dentro de lo que hoy es el término municipal de esta localidad zaragozana.

El historiador Francisco Martínez ha señalado que "las excavaciones han permitido resolver una incógnita que ha durado varias décadas: Alcocer existió y está en Ateca".

Añade que "otra cosa es que la batalla y el resto de acontecimientos narrados en el Cantar de Mío Cid sean ciertos o no, pero la confirmación de que Alcocer está en el paraje de La Mora Encantada abre la puerta a la posibilidad de que El Campeador, una vez desterrado en el año 1081, siguiese la ruta del Jalón para llegar a Barcelona y buscar cobijo en la corte de los condes Ramón Berenguer II y Berenguer Ramón II".

Una vez descubierto el Alcocer cidiano, ahora se intenta averiguar qué sucedió realmente allí. "La importancia y el sentido de las excavaciones reside en saber si Alcocer fue un lugar conquistado por Rodrigo Díaz de Vivar, lo que aportaría veracidad a la batalla narrada en el cantar que loa sus hazañas", explica Martínez.

Detalla que los últimos trabajos realizados en el yacimiento "vuelven a reforzar la idea del abandono definitivo del asentamiento tras su destrucción y quema a finales del siglo XI".

Esta última conclusión se extrae del registro arqueológico obtenido a lo largo de las cuatro campañas desarrolladas en los últimos años y refuerza la hipótesis de que El Cid pudo estar realmente en Alcocer. Además, los restos cerámicos que han ido apareciendo son taifales del siglo XI, lo que coincidiría con el posible paso del guerrero castellano por estas tierras en el año 1081.

Últimos hallazgos
Los nuevos hallazgos están relacionados con la cerámica para uso en cocina y mesa (ollas, cazuelas...), mientras que estructuralmente sólo se han podido documentar dos muros muy deteriorados.

"Una vez analizados los restos aparecidos, se nos vuelve a presentar un registro muy compacto centrado hacia finales del siglo XI", detalla Martínez, quien además subraya "el gran paralelismo" de esos nuevos hallazgos con la cerámica andalusí encontrada en anteriores intervenciones dentro del casco antiguo de Calatayud.

El conjunto de los restos aparecidos a lo largo de las cuatro campañas de excavaciones realizadas hasta ahora por la Diputación de Zaragoza refuerza la idea de que Alcocer ocupaba toda la parte oeste del enclave.

Según Martínez, "formaría el típico asentamiento musulmán en lo alto de un cerro dominante, soleado, de fácil defensa, quizá con alguna dependencia tipo posada desde donde se estaría en contacto con otros enclaves mediante señales luminosas o de humo para advertir de posibles contratiempos en el camino".

Diario El Mundo de España

Tokio año cero

de David Peace
(Mondadori-Roja y Negra, Buenos Aires, 2013, 480 páginas)


David Peace (1967, Yorkshire, Inglaterra, Reino Unido) es un escritor considerado por la revista Granta como uno de “los veinte mejores autores británicos” de la actualidad. Su novela GB84 (2004) obtuvo el prestigioso James Tait Black Memorial Prize. En 2006 se publicó The Damned United, que The Times calificó como “probablemente el mejor libro escrito sobre el deporte”. También abordó los crímenes del Destripador de Yorkshire en la tetralogía Red Riding (2000).

Sin embargo, fue poco editado en la Argentina. Por ello es necesario volver sobre Tokio año cero, que es la primera parte de una trilogía de tres (la segunda llamada Ciudad ocupada apareció en España en 2014), y está narrada en la primera persona del detective japonés Minami, cuyos pensamientos aparecen en letra cursiva. Tiene lugar en Tokio, un año después de finalizada la Segunda Guerra Mundial y cuenta con un prólogo fechado el mismo día en que el emperador Hirohito anunció a su pueblo la rendición de Japón (15/8/1945). Estos monólogos del protagonista –colmados de onomatopeyas y monosílabos reiterativos–, unidos a nerviosas frases cortas funcionales al ritmo agitado de la trama, dan cuenta del hambre y la suciedad que asolaron a la ciudad (“Pero los ríos y las calles de Tokio siguen apestando a meados y a mierda, a cólera y a tifus, a enfermedad y muerte, a muerte y pérdida.”)

Un verdadero acierto es la traducción de Javier Calvo Perales, que tuvo que lidiar con un extenso y variado vocabulario –incluso con palabras japonesas–, y que inserta un extenso glosario al final del libro, de gran ayuda para su lectura.

Se nota que David Peace posee un gran conocimiento de la cultura y de las costumbres japonesas. El autor en los «Agradecimientos» manifiesta que “En los trece afortunados años que he vivido en Tokio muchísima gente me ha ayudado y ha contribuido a este libro de muchísimas maneras, en especial mi familia: Izumi, George, Emi, Shigeko y Daisuke”.

El núcleo narrativo trata sobre el caso real de Yoshio Kodaira –un violador y asesino serial de mujeres (fue ejecutado el 5 de octubre de 1949) –, y a la vez denuncia la pavorosa corrupción policial. El espanto de postguerra se acrecienta cuando las pandillas japoneses deben enfrentarse con las chinas, formosanas y coreanas para controlar el mercado negro. Además, abundan los maníacos sexuales y los violadores necrófilos. La novela entreteje una trama compleja, que se acentúa por los numerosos personajes secundarios y el carácter experimental de la escritura.

Paulatinamente se gesta un intenso suspenso ante la esperada revelación del pasado tortuoso del detective Minami.

Sin duda es una novela policial, pero con características sociológicos e históricas. Y tiene por su forma y estructura el propósito de renovar el género noir. Hay definiciones de la detección alejadas de la clásica de Sherlock Holmes; por ejemplo: “La investigación es trabajo de campo”, “El buen detective visita cien veces la escena del crimen…”,”El detective sabe que en el caos hay un orden…” y que “en el caos hay respuestas…”, “el buen detective sabe que nada es casual”.

Un párrafo demoledor muestra la miseria aterradora del Tokio de esos años: “Hay piernas cortadas y cabezas cortadas, el tronco de una mujer con los intestinos fuera, las gafas de un niño soldadas a su cara…”

Ariadna Castellarnau en Radar del 3.11.13 declara que “Peace comparte con Kurosawa la visión del mundo como un espació inhóspito y violento, en el que todos los hombres son culpables y en que la mentira se hace un hueco como método de supervivencia.”

Germán Cáceres

El escritor Carlos Penelas, varado en un crucero en Europa

El escritor Carlos Penelas, responsable del Taller Literario en nuestra Biblioteca, se encuentra en un crucero en Europa junto a su esposa Rocío Danussi y un contingente de casi 500 pasajeros en grupo de riesgo. La intervención diplomática es urgente.


Carlos Penelas y Rocío Danussi partieron el 3 de marzo desde Buenos Aires en el barco Costa Pacífica de Costa Cruceros, con destino a Málaga, España. Forman parte del contingente "El Retorno", compuesto por unos 500 inmigrantes o hijos de inmigrantes españoles e italianos que replicaban en el transatlántico el viaje que ellos o sus antepasados hicieron al venir de Europa. La mayor parte del contingente son personas de más de 70 años, con muchos de más de 85. 

En medio del viaje estalló la crisis global del Coronavirus, Italia y España cerraron sus puertos y a partir de ahí entraron en una especie de limbo, ya que un día después la Argentina bloqueó el ingreso de aviones mientras ellos bordeaban África rumbo a Europa, buscando un puerto que autorice el desembarco, supuestamente en coordinación con Cancillería Argentina para autorizar un vuelo que los traiga de regreso.

La última indicación era que podrían bajar en Marsella, Francia, este jueves 19 de marzo, pero sólo pudieron desembarcar pasajeros franceses y este viernes siguieron viaje a Génova, Italia, donde el foco de la pandemia es peor, y sobre todo, lo que siempre quisieron es no tener que desembarcar salvo para subir a un avión rumbo a la Argentina. En el barco están bien, no hay enfermos ni infectados, pero hay nervios, incertidumbre lógica y preocupación sobre si la empresa Costa los obligará a bajar desentendiéndose de los pasajeros.

Hace tres días liberaron el wifi del barco solamente para mensajes de texto de Whatsapp. Desde el barco emitieron un comunicado exigiendo por escrito tanto al capitán de la embarcación D. Massimo Pennisi y su equipo, como al Director Comercial Fernando Maximiliano González información detallada de la forma en que se realizará el desembarco aclarando que la comunidad de El Retorno sólo descenderá de la embarcación en caso de tener detalles minuciosos del procedimiento y de las medidas sanitarias hasta la repatriación, o procedan darles regreso por vía marítima, siempre garantizando altas condiciones de seguridad.

Esta posición ya ha sido notificada al consulado argentino en Francia, posteriormente al de Italia, y al Ministerio de Relaciones Exteriores de Argentina en tanto garanticen la preservación de salud y seguro regreso. En estos momentos cada hora es crucial, y es necesaria la intervención urgente de las autoridades diplomáticas para garantizar el regreso de los pasajeros al país.

Yo me quedo en casa

Atendiendo las consultas y preocupaciones recibidas de los socios y asistentes a nuestra Biblioteca, y como una forma de prevención también para quienes trabajamos en ella, hemos decidido cerrar nuestras puertas hasta el 31 de marzo, y apoyar la campaña "Yo me quedo en casa".


En el marco de las medidas preventivas que lleva adelante el Gobierno Nacional respecto de la pandemia por el Coronavirus Covid-19 de público conocimiento, la Biblioteca Popular Carlos Sánchez Viamonte cierra sus puertas al público hasta el 31 de marzo.

Además, adherimos a la campaña para permanecer voluntariamente en sus hogares, especialmente aquellos que están incluidos en grupos de riesgo: adultos mayores, embarazadas, personas con enfermedades respiratorias y cardíacas y los inmunosuprimidos. Para eso, se recomienda evitar asistir a eventos públicos, reuniones de amigos o familiares para evitar la propagación del virus.

Los invitamos también a visitar periódicamente el sitio con recomendaciones emitidas por el Ministerio de Salud de la Nación: https://www.argentina.gob.ar/salud/coronavirus-COVID-19.


Como ya habíamos anunciado, se posterga el inicio de los talleres que tenían previsto comenzar en el mes de marzo, y se suspenden los que estaban desarrollándose en estos días.

Los préstamos de libros realizados se prolongan automáticamente, esperando puedan disfrutar de ellos durante la cuarentena. Por supuesto, en nuestra página continuaremos con las publicaciones de crítica literaria y artículos relacionados con el mundo de la cultura en general.

Esperamos que sepan comprender la situación y deseamos que todo se soluciones lo más pronto posible. Seguimos en contacto.

Comisión Directiva
Biblioteca Popular y Centro Cultural Carlos Sánchez Viamonte

"María", por Kjell Askildsen

Cuento del noruego Kjell Askildsen (30 de septiembre de 1929, Mandal), uno de los grandes maestros actuales del relato breve.



Un otoño me encontré por sorpresa con mi hija María en la acera delante de la relojería; estaba más delgada, pero no me costó nada reconocerla.

No recuerdo ya por qué estaba yo en la calle, pero tenía que tratarse de algo importante, porque fue después de que la barandilla de la escalera se hubiera roto, así que en realidad ya había dejado de salir a la calle. Pero fuera como fuera, me encontré con ella, y se me ocurrió pensar: Qué casualidad tan extraña que yo haya salido justamente hoy.

Pareció alegrarse de verme, porque dijo «padre» y me dio la mano. Ella era la que más me gustaba de mis hijos; cuando era pequeña decía a menudo que yo era el mejor padre del mundo. Y solía cantar para mí, por cierto bastante mal, pero no era culpa de ella, lo había heredado de su madre.

«María -dije-, eres realmente tú, tienes buen aspecto». «Sí, bebo orina y soy vegetariana», contestó.

Me eché a reír, hacía mucho que no me reía, imagínate, tenía una hija con sentido del humor, incluso con un humor un poco atrevido, quién lo diría. Fue un momento hermoso.

Pero me equivoqué, qué fastidio que uno nunca consiga quitarse las ilusiones de encima. Mi hija se quedó como embobada y con la mirada perdida. «Te estás burlando de mí -dijo-, Pero si yo te contara…». «Me pareció haberte oído decir orina», contesté. «Orina, sí, y me he convertido en otra persona». No lo dudé ni un momento, era lógico, debe de resultar imposible seguir siendo la misma persona antes y después de haber empezado a beber orina. «Bueno, bueno», dije en tono conciliador, y con ganas de hablar de otra cosa, tal vez de algo agradable nunca se sabe.

Entonces me fijé en que llevaba una alianza y le comenté: «Veo que te has casado». Ella miró el anillo. «Ah, lo llevo sólo para mantener a raya a los pesados». Eso sí que tendría que ser una broma, calculé rápidamente que por lo menos tendría unos cincuenta y cinco años, y tampoco era tan guapa. Así que volví a reírme por segunda vez en mucho tiempo, y en medio de la acera. «¿De qué te ríes?», preguntó. «Creo que me estoy haciendo mayor», contesté, cuando me di cuenta de que me había equivocado una vez más, «conque es así como se hace hoy en día». Ella no contestó, así que no sé, supongo y espero que mi hija no sea muy representativa de los nuevos tiempos.

Pero ¿por qué he tenido hijos como ella, por qué?

Nos quedamos un instante callados, pensé que ya era hora de despedirse, un encuentro inesperado no debe durar demasiado, pero justo en ese momento mi hija me preguntó si me encontraba bien. No sé lo que quiso preguntar, pero contesté la verdad, que lo único que me molestaba eran las piernas. «Ya no me obedecen, mis pasos son cada vez más cortos, y pronto no podré moverme».

No sé por qué le hablé tanto de mis piernas, y ciertamente resultó que no debería haberlo hecho. «Será la edad», dijo ella.

«Desde luego que es la edad -contesté-, ¿qué otra cosa iba a ser?». «Pero supongo que ya no necesitas usarlas tanto, ¿no?». «Si tú lo dices -contesté-, si tú lo dices».

Al menos captó la ironía, diré eso en su favor, y se irritó, pero no consigo misma, porque dijo: «Todo lo que digo está mal». No supe qué contestar a eso, ¿qué podría haber contestado? Me limité a sacudir la cabeza inexpresivamente, ya hay demasiadas palabras en circulación por el mundo, y el que habla mucho no puede mantener lo dicho.

«Bueno, tengo que seguir mi camino -dijo mi hija tras una pausa breve, pero lo suficientemente larga-, tengo que ir al herbolario antes de que cierren. Ya nos veremos». Y me dio la mano.

«Adiós, María», dije. Y se marchó.

Esa era mi hija. Sé que todo tiene su lógica inherente, pero no siempre resulta fácil descubrirla.

Kjell Askildsen 

Últimas noticias

Estimados socios y concurrentes a la Biblioteca:

En virtud de los sucesos de público conocimiento a raíz de la pandemia del Coronavirus Covid-19, en la Biblioteca Popular Carlos Sánchez Viamonte nos encontramos evaluando permanentemente los pasos a seguir.


En primer lugar, se posterga el inicio de los talleres que tenían previsto comenzar en el mes de marzo, para hacerlo a partir de abril.

Se suspenden hasta nuevo aviso los eventos públicos en nuestros salones: presentaciones de libros, conferencias, mesas redondas y actividades culturales.

Por el momento, los préstamos realizados de libros se prolongan automáticamente.

Estas medidas pueden cambiar de acuerdo a las próximas disposiciones de las autoridades nacionales y a consideración de la dirección de la Biblioteca.

Mientras tanto, le sugerimos seguir los lineamientos establecidos en este comunicado.

De la felicidad estoica a la amistad: enseñanzas del mundo clásico para esta nueva década

Repasamos los libros griegos y latinos publicados el pasado año para entrar con buen pie en este que comienza.



Estatua de Aristóteles en Atenas

Aunque los propósitos de año nuevo suelen formularse en futuro —iré (al gimnasio, a clases de inglés), dejaré (de fumar, de usar plásticos), mejoraré (en la vida en general)—, siempre conviene echar un vistazo al pasado. 2019 fue un año donde la recuperación de textos griegos y latinos tuvo buenos frutos, de la pura filosofía a la divulgación pasando, claro, por los propios mitos: no en vano el poeta Wallace Stevens decía que la mitología griega era el mayor logro de la ficción universal. De novelas a cómics, de libros de estudio a nuevas traducciones, repasamos los mejores libros clásicos o sobre el mundo clásico que llegaron a las librerías el pasado año, y que nos pueden ayudar a coger fuerzas para este que comienza.



“La divulgación del mundo clásico tiene mucho músculo”, explica el helenista Óscar Martínez, que traza una panorámica completa del panorama editorial y que en primer lugar señala tres libros con ventas excelentes durante 2019 que además “transmiten la pasión por el conocimiento antiguo y abren la puerta a futuras lecturas clásicas”. Habla Martínez de El infinito en un junco (Siruela), de Irene Vallejo, “que tiene una vibración especial: es una gran contadora de historias que no se queda en la superficie”. De Latin Lovers (Espasa), de Emilio del Río, que lejos del tópico demuestra que el latín tiene una presencia constante en nuestras vidas; y de Grecia para todos (Espasa), de Carlos García Gual, que cuenta cómo nació la civilización griega, de la rivalidad entre Atenas y Esparta al desarrollo de la democracia y la filosofía.

El propio García Gual, filólogo y crítico, señala por su parte dos tendencias que se impusieron el pasado año. La primera es la recuperación de la filosofía estoica. “Primero estuvo de moda el epicureísmo, y ahora lo está este pensamiento, con varios libros sobre el tema central: la búsqueda de la felicidad estoica”. Habla García Gual de libros como Mi cuaderno estoico, de Massimo Pigliucci (Ariel); Marco Aurelio, de Birley Anthony (Gredos); o El arte de la buena vida. Un camino hacia la alegría estoica, de William B. Irvine (Paidós). Todos ellos defienden el pensamiento estoico —recordemos, el dominio de los hechos y pasiones que perturban la vida—, como clave para lograr el bienestar en un mundo mutable y cambiante como el que nos ha tocado vivir.



La segunda tendencia que detecta el académico, y remitiéndonos a la vigencia de la frase de Wallace Stevens, sería todo lo articulado en torno a los mitos griegos. García Gual señala especialmente Mythos, de Stephen Fry (Anagrama), que narra las historias clásicas como si fueran una novela fantástica de Tolkien o de J. R. R. Martin, pero advierte que solo hace falta darse una vuelta por los quioscos para ver la cantidad de colecciones relacionadas con la mitología helena que podemos encontrar.

Además de los mayores éxitos, Óscar Martínez señala que “hay otros libros por debajo, que no tienen tanta presencia, pero que son altamente recomendables”, y apunta a la Editorial Síntesis y a títulos como El deporte en la Grecia antigua, de Fernando García Romero (Síntesis), muy actual en un año como este de Juegos Olímpicos. “Piero Boitani sacó Diez lecciones sobre los clásicos en Alianza, editorial que ya comenzó el año con El mundo clásico: ¿Por qué importa?, de Neville Morley, un libro revisionista, que habla de la actualidad del mundo clásico y que generó bastante controversia al tratar temas como el uso político del mundo clásico, por ejemplo, en la Italia de Mussolini, o del recurrente arrinconamiento de su estudio en círculos elitistas”, detalla Martínez.

Sobre la actualidad del mundo clásico también llegó A Ítaca desde el Guaviare, del colombiano Rodrigo Verano (Uniandes), que traza, partiendo de la Odisea y la Ilíada, una mirada al posconflicto de Colombia. Pero si hay un libro que Óscar Martínez ha celebrado particularmente, ese es La amistad en el mundo clásico, de David Konstan (Avarigani). “Un primer abordaje a un tema muy importante, el de la amistad”, sostiene. El libro, publicado por el clasicista estadounidense David Konstan, fue publicado originalmente en 1996 pero, a pesar de su éxito (y de su influencia), la de 2019 es la primera traducción al español que se ha publicado.



En lo que son publicaciones netamente clásicas, traducciones de griego o latín, además de las colecciones (valga la redundancia) clásicas de clásicos, como las de las editoriales Gredos o Alianza (que han renovado algunas obras con prólogos actualizados), Martínez destaca la colección Los secretos de Diotima, de la editorial Escolar y Mayo, con ediciones de nombres como Cicerón (Sobre la amistad), Séneca o Platón (El banquete). “Clásicos de siempre en ediciones accesibles”, remata. El propio Martínez es director de otra colección, El hilo de lana, de Mármara Ediciones, donde ha apostado por dar voz a autores “que no son centrales en el canon, pero importantes y muy interesantes”. Ha publicado, por ejemplo, Fisiognómica —de ese miasma de autores que conocemos como Pseudo Aristóteles—, que trata de la importancia del físico; o La excelencia de las mujeres, de Plutarco. Temas, ambos, de rabiosa actualidad.

También en 2019 llegaron novelas ambientadas en el mundo clásico. Del éxito de Circe, de Madeline Miller —la vara del éxito es hoy una adaptación como serie de la HBO— que, centrándose en la Odisea, ponía una óptica feminista a la mitología clásica, pasamos a la propia Odisea, narrada por Javier Negrete (Espasa). La editorial Malpaso, por su parte, publicó otra Odisea, adaptada e ilustrada.


Jorge Cano Cuenca, filólogo y traductor que ha traducido desde la novela Circe a la ya mencionada Fisiognomica de Pseudo Aristóteles, recomienda, en el terreno internacional, el libro Si no, el invierno. Fragmentos de Safo (Vaso Roto), de la poeta canadiense Anne Carson, “que hace una lectura actualizada y contemporánea del mundo clásico, sin caer en la pose posmoderna; sin caer en el ejercicio de estilo vacío”. En lo profesional, de todos los trabajos en los que ha participado, Cano recomienda, como Martínez, La amistad en el mundo antiguo. “No hace falta un conocimiento profundo, cualquiera interesado en la antigüedad puede acceder a él”. Por cierto, Cano denuncia la pátina con la que durante mucho tiempo se ha querido cubrir el mundo clásico, “como si solo pudieran con ellos gente capaz de tolerar cierta austeridad”. Y recuerda que en el libro de Konstan se recorren 15 siglos de historia de la amistad y se tratan conceptos tan sugerentes (y actuales) como la adulación: “¿Puede el poderoso tener amigos? ¿Cómo distingue a los amigos de los aduladores?”, se pregunta. La respuesta, como tantas veces, es la parresía, esa bendita libertad griega de decirlo todo, cueste lo que cueste.

Está claro que el mundo clásico es una fuente inagotable de iluminación. Pero claro, como si de un pozo se tratara, de las enseñanzas griegas y latinas solo se puede sacar agua si se tiene un cubo. Hablando en plata: “Para que se mantenga el nivel de nuestros autores a la altura del interés de los lectores”, señala Óscar Martínez, “es indispensable que se defiendan las asignaturas de clásicas en la secundaria desde las instancias educativas”. Que conste que no es una pataleta; es solo un aviso a navegantes (del Mediterráneo).

Diario El País de Madrid

Germán Cáceres, premiado en Perú

Felicitamos al escritor, responsable de la sección de crítica literaria en nuestra página, resultó ganador de la convocatoria "Novela juvenil 2020" realizada por Editorial Qilqana de Lima.


El fallo establece que "la comisión evaluadora da como ganador al escritor argentino Germán Cáceres con la novela Pesadilla galáctica. Todos los que formamos parte de esta casa editora lo felicitamos por su trabajo literario, el mismo que publicaremos pronto".

Coronavirus: información importante

Ante los hechos de público conocimiento relacionados a la presencia de Coronavirus (COVID-19) en nuestro país, y siguiendo las recomendaciones emanadas de los ministerios de Salud y de Educación de la Nación, la Biblioteca Popular Carlos Sánchez Viamonte informa que, por el momento, nuestras actividades continuarán normalmente. En ese marco, se recomienda:


a. Sostener sistemáticamente las medidas preventivas del contagio: Lavarse frecuentemente las manos con agua y jabón; cubrirse la nariz y la boca con el pliegue-codo o usar un pañuelo descartable al toser o estornudar; usar el cesto de basura más cercano para desechar los pañuelos utilizados; ventilar los ambientes; y limpiar frecuentemente las superficies y los objetos que se usan continuamente.

b. No concurrir a la Biblioteca, y hacerlo a un centro de salud ante la presencia de fiebre y síntomas respiratorios (tos, dolor de garganta o dificultad para respirar).

c. Evitar el contacto social durante catorce días aunque no presenten los síntomas mencionados si han estado de viaje en los últimos 15 días en áreas con circulación y transmisión de coronavirus. A la fecha son: China, Corea del Sur, Japón, Irán, Italia, España, Francia y Alemania, más los que indicare el Ministerio de Salud en el futuro.

Se comparte aquí un link de acceso a un sitio con recomendaciones emitidas por el Ministerio de Salud de la Nación: https://www.argentina.gob.ar/salud/coronavirus-COVID-19.

Josep Pla

Pasamos unos días muy agradables. En pleno verano, llega un momento en que, aun sabiendo muy bien a lo que uno se expone, se experimentan unos fabulosos deseos de no hacer nada. El cielo y la tierra, el mar y la montaña, el viento y la calma invitan a ocupar el tiempo en nimiedades menos dolorosas que el hecho de escribir papeles intrascendentes pero enojosos. Se produce la siguiente contradicción: la mejor manera de pasar el rato consiste en no hacer nada. Escribir es una nimiedad tan complicada, que llega a devastarnos. Cualquier pretexto es bueno para dejarlo correr por una temporada. El trabajo intelectual tiene este inconveniente: puede ser muy duro, pero no provoca el sudor, no elimina nunca de los tejidos del cuerpo los tóxicos sobrantes. Las tristes e ineluctables alucinaciones mentales gastan las fibras, pero no incitan a reponer vitalidad; un esfuerzo físico rejuvenece, un esfuerzo mental envejece. Se apoderan de uno los más irreprimibles deseos de sudar, de tirar de una cuerda, de levar palangres, de remar. Al anochecer os invade el sueño; el cerebro rechaza cualquier obsesión, os domina el delicioso desfallecimiento de la felicidad. No puede pedirse una evasión más útil que la que proporciona un barco.


* Cuanto más irrisorio es un pueblo y menos personas lo habitan, menos pueden soportarse. La idea de la fraternización y de la ayuda mutua es una idea de las grandes ciudades. En los lugares solitarios, allí donde los contactos parecen indispensables y naturalísimos, la gente es más individualista y vive más separada.

* Las grandes ilusiones son el sueño de una sombra, y por ello duran tanto. Las pequeñas, en cambio, se nos mueren una tras otra…

“...Nosotros venimos de los libros. Nosotros hemos leído y leemos libros. Creemos que hemos vivido porque hemos leído libros. Los libros nos han dado la esperanza de algo. Hemos esperado años y años que algo se produciría. ¿Qué se ha producido? Absolutamente nada. Nada. Esto nos ha llevado a suponer que los libros dicen una cosa y que la vida dice otra muy diferente. Los libros nos dicen que el mundo, los hombres, las mujeres, están hechos de una manera distinta. Los libros nos dicen que existe el amor, la gloria, la bondad, la grandeza. La vida nos dice que no hay nada. ¿De qué hablan los poetas? ¿Qué sentido tiene lo que dicen los poetas? ¿Por qué hablan de esta manera? ¿Quién les hace hablar así?

“He nacido en un pueblo pequeño. Los horizontes de mi vida han sido cortísimos. Estas circunstancias me han hecho especialmente sensibles a la fulguración de la letra impresa. Me pusieron los libros en la mano y los leí. ¡Qué bellas cosas se encuentran en los libros! La vida es esto y aquello y lo de más allá -dicen los libros- pero, después, resulta que nadie se da por aludido. Que nadie hace ningún esfuerzo para que las afirmaciones de los libros sean ciertas. Uno descubre que lo que dicen los libros sirve para disimular, para camuflar la vida mediocre y acomodaticia. No hay nada de lo que dicen los libros. Entre los hombres hay escasas diferencias: un poco más de higiene, de educación, un matiz de hipocresía. Los libros contienen lo que contienen, no para engañarnos; simplemente porque sus autores pensaban que nunca los tomaríamos en serio. Las épocas siempre han sido iguales y las que se llaman las ‘grandes épocas’ sólo han existido en la imaginación de los que han escrito los libros...”

Josep Pla
(1897 – 1981)
La obra de Josep Pla, muy extensa, abarca la crónica de viajes, los estudios biográficos e históricos, la novela y el relato, aunque su temperamento era poco dado a la ficción literaria. Enemigo de la retórica y la falsa ornamentación, su estilo se caracteriza por su equilibrio y por una aparente sencillez, al servicio de una aguda capacidad de observación.