"Fausto" en el catálogo

Investigando en nuestro catálogo aparecen joyitas como esta edición del Fausto de Estanislao del Campo, con ilustraciones de Florencio Molina Campos, donada por Victor Somérou.



Feliz día del padre

Nos cuidaron y leyeron cada noche, eligiendo lo mejor de nuestra Biblioteca, construida con amor. Feliz día del padre para ellos.


Rusia para leer

Esta semana comienza el Mundial de Rusia 2018. Los ojos del planeta fútbol estarán dirigidos hacia la Plaza Roja de Moscú, el palacio de San Petesburgo o la estepas siberianas. Pero también es excusa para adentrarse en su fantástica producción literaria. Aquí, algunos de los autores y libros imprescindibles.


León Tolstói: Ana Karerina y Guerra y Paz
La culpa, la redención, la búsqueda del bien y la caída en el pecado, el rechazo social y el trastorno interno que dicho rechazo provoca en quien lo padece…Todos estos temas aparecen magistralmente engarzados en Ana Karenina, una obra clave de la literatura universal.

Guerra y Paz: Con la campaña napoleónica contra Rusia como trasfondo, entre los años 1805 y 1813, se nos cuenta la historia de dos familias de la nobleza rusa, los Bolkonski y los Rostov, protagonistas de un mundo que empieza a escenificar su propia desaparición. También en nuestro catálogo Resurrección.

Fiódor Dostoievsky: Crimen y castigo
Raskolnikov, el héroe de la obra, se yergue como un superhombre y pretende situarse más allá del bien y del mal. Y para demostrarlo, comete un homicidio. Y así, poco a poco se convence de que es una especie de hombre-Dios y que ni por encima ni por debajo de él debe reconocer ninguna ley moral. En el Cineclub La Rosa proyectamos la asombrosa adaptación cinematográfica de Aki Kaurismäki. En nuestro catálogo también hallará El jugador.

Antón Chéjov: Cuentos rusos
Chéjov, que se jactaba de no emplear más de 24 horas en escribir una historia, que nunca llegó a terminar una sola novela, es reconocido universalmente como uno de los más influyentes escritores rusos. Gran conocedor de su país, llenó sus obras con tipos de todas las clases sociales.

Máximo Gorki: La madre
La obra está inspirada en los sucesos que se produjeron en la fábrica de Sornovo durante la revolución de 1905. La creencia ciega de Gorki en una verdadera y posible revolución capaz de mejorar la existencia del hombre está en muchos de los diálogos y en el contenido básico de esta novela. Malva, En la estepa, El patrono y ¿Cómo aprendí a escribir? son otras obras de Gorki en nuestras estanterías.

Boris Pasternak: El Doctor Zhivago
Yuri Andréyevich jamás podría olvidar la primera vez que vio a Larisa Fiódorovna. La visión de aquella joven atormentada marcaría su destino, presagio de un futuro preñado de extraños y sugerentes encuentros entre ambos que desembocarían en una relación tempestuosa, protagonistas de un amor imposible, trágico y apasionado. La película de David Lean se encuentra en nuestra Videoteca.

Nikolái Gógol: Las almas muertas
Un pequeño terrateniente, Pável Ivánovich Chíchikov, se dedica a comprar campesinos muertos para registrarlos como vivos y conseguir así las tierras que se concedían a aquellos que poseyeran un cierto número de siervos. Gógol utiliza este argumento como pretexto para ofrecer la versión más cruda y detestable del ser humano. Diario de un loco, El capote, El retrato y Cuadros maestros son otros títulos disponibles de Gógol.

Andréi Biely: Petersburgo
La acción de Petersburgo transcurre durante el último día de septiembre y varios días grises de octubre de 1905, entre mítines, huelgas, manifestaciones y proclamas obreras.

Mijaíl Bulgákov: El maestro y Margarita
En esta sátira genial de la sociedad soviética, con su población hambrienta, sus burócratas estúpidos, sus aterrados funcionarios y sus corruptos artistas, el Diablo, acompañado de una extravagante corte, llega a Moscú e irrumpe en las mediocres vidas de sus habitantes, desencadenando toda una serie de peripecias trepidantes y disparatadas que radiografían las debilidades de la naturaleza humana. Se encuentra en nuestor catálogo.

Vasili Grossman: Vida y destino
En la batalla de Stalingrado, el ejército nazi y las tropas soviéticas escriben una de las páginas más sangrientas de la historia. Pero la historia también está hecha de pequeños retazos de vida de la gente que lucha para sobrevivir al terror del régimen estalinista y al horror del exterminio en los campos, para que la libertad no sea aplastada por el yugo del totalitarismo, para que el ser humano no pierda su capacidad de sentir y amar.

Aleksandr Pushkin: Borís Godunov
Considerada como la más perfecta y brillante de las obras dramáticas de Pushkin, su publicación supuso el fin del clasicismo vigente y transformó radicalmente el teatro en Rusia. Concebida durante uno de sus repetidos destierros, Pushkin fue consciente de que sería rechazada y la guardó consigo hasta que finalmente vio la luz, censurada, en 1831. Como su autor esperaba, fue criticada e incomprendida, pero pronto el realismo de Borís Godunov alcanzó el reconocimiento que merecía hasta el punto de ser definida por Máximo Gorki como «el mejor drama histórico ruso» o inspirar la gran ópera de Mussorgski. La obra retrata con una belleza y profundidad inusitadas la sociedad medieval de la Rusia de finales del siglo XV y principios del XVI a través de la figura del zar que le da nombre.

Vladimir Nabokov: Lolita
Publicada por primera vez en 1955, la novela sobre la obsesión sexual de un hombre de mediana edad por una niña, no estuvo exenta de polémicas, aunque​ es considerada por muchos críticos y académicos como una obra maestra de la literatura universal contemporánea y un clásico moderno. El propio Nabokov participó en la adaptación de la novela para la película homónima de Stanley Kubrick, en 1962. De Nabokov también contamos con Invitado a una decapitación y Rey, Dama, Valet.

Irene Némirovsky: Suite francesa
Nacida en Ucrania y muerta en el campo de concentración de Auschwitz, Némirovsky escribe en un manuscrito una de las obras literarias más tempranas en retratar la Segunda Guerra Mundial. El cuaderno fue conservado por su hija mayor, y su primera edición francesa se publicó en París, en 2004, con notas de la propia Némirovsky para la revisión del manuscrito. La obra ganó el Premio Renaudot de 2004, convirtiéndose así en la primera obra póstuma en ganarlo. En nuestro catálogo junto a Jezabel y El malentendido.

Además, en nuestro catálogo se encuentra el volumen Grandes escritores rusos, que incluye relatos de Pushkin, Gógol, Mijail Lermontov y otros.

Golpe de efecto

de Harlan Coben
(RBA Libros, Barcelona. 2015, 402 páginas)


Según la contratapa del libro, Harlan Coben (New Jersey, 1962) ha vendido cuarenta y siete millones de ejemplares de su obra. El protagonista de la presente novela, Myron Bolitar, dio lugar a una serie que va por el título Nº 10. Ha ganado cuatro importantes premios en el rubro novela policial: el Edgar Award, el Shamus Award, el Anthony Award y el RBA de Novela Negra.

Al reflejar el marketing y el branding con lujo de detalles, el autor se aleja del lenguaje literario, pero su estilo es ágil, seguro y directo, y a tramos demuestra que sabe embellecer la prosa. Utiliza originales párrafos cortos (“Su mirada asesina seguía puesta en piloto automático”) y diálogos tan inteligentes como delirantes, cargados de ironía y hasta de sarcasmo. Presta suma atención a la vestimenta afectada y elitista de la gente que frecuenta el ámbito del tenis, que no sale bien parado porque, de acuerdo a la novela, tras su glamour anida un mundo sórdido (“En la mayoría de los deportes, los deportistas más famosos ganaban más dinero por los patrocinadores que por sus equipos. Y en el caso del tenis, mucho más. Muchísimo más”/ “Ni siquiera en las salas de juntas de las grandes empresas existía una competición tan feroz. Allí todo el mundo era un rival. Todo el mundo competía por los dólares y la misma fama. Todo el mundo era un enemigo”.)

Señala que la publicidad parece haberse adueñado de las personas y suelta en su escritura definiciones contundentes, como si estuviera dirigiéndose al lector: “Las casas de inversión no se dedicaban a ayudar al prójimo. Su objetivo no era ofrecer un servicio a la humanidad ni hacer nada por el bien común. Aquel refugio tenía una meta básica, simple y muy clara: hacer dinero y punto”.

También cita series de televisión, películas, comedias musicales y temas contemporáneos de la música pop y de rock. Y sobre todo las marcas de todos los artículos que rodean a los personajes.

Harlan Coben es un escritor excepcional tanto en la trama como en los personajes extravagantes que presenta. Construye una intriga excelentemente narrada, con numerosos personajes implicados y un ritmo sostenido. Como en toda novela policial, por más contemporánea que sea, no deja de rendir culto al subgénero de la novela enigma y su famoso «who do it?»: el lector anhela saber quién es el asesino.

Coben acostumbra a recurrir a términos deportivos para sus descripciones (“La pregunta dejó a Pavel tan aturdido como un gancho de izquierda salido de la nada.”)

Es muy buena la traducción de Xabier Llobet, aunque su particular vocabulario indica que está dirigida al público español.

Tanto Myron Bolitar –que es un representante deportivo pero actúa como si fuera un detective– y su compañero Win son auténticos duros, que tienen un comportamiento cercano al matonismo, sobre todo este último, que si lo estima necesario no duda en asesinar y además se muestra seguro en sus convicciones: “No confiaba en el sistema judicial ni en un senador de Estados Unidos. Y en ambos casos, con toda la razón del mundo”.

Germán Cáceres

El libro forma parte del catálogo de la BibliotecaSiendo socio puede retirarlo para su lectura. 

100 años de la Reforma Universitaria

Se cumple un siglo de la gran Reforma Universitaria que comenzó en Córdoba y se propagó por todas las casas de estudio de Latinoamérica. Carlos Sánchez Viamonte fue uno de los líderes en La Plata.

Estudiantes izan la bandera de la Federación Universitaria de Córdoba, en el frontispicio del antiguo edificio de la Universidad de Córdoba

En 1918 había cinco universidades en Argentina, todas públicas. Tres pertenecían al Estado nacional (Buenos Aires, Córdoba y La Plata), y dos eran provinciales, la de Tucumán y la del Litoral (Santa Fe). Estas últimas dos pasarían a ser nacionales en 1920 y 1922, respectivamente. La Universidad de Córdoba, fundada en 1613, una de las más antiguas de América, era en 1918 el caso más extremo de universidad cerrada, elitista y alejada de las corrientes científicas de la época.

Los primeros centros de estudiantes surgieron en la UBA, en Medicina (1900), en Ingeniería (1903) y en Derecho (1905), que en 1908 se federaron en la Federación Universitaria de Buenos Aires (FUBA). Dos grandes conflictos estudiantiles precedieron a la Reforma Universitaria de 1918: el Movimiento Pro Reforma Universitaria de 1871 y las huelgas de 1903/1905 que llevaron a la Reforma Universitaria de 1906, ambos en la UBA.​ El primero instaló el reclamo por la autonomía universitaria, la enseñanza gratuita y la enseñanza libre. El segundo instaló la idea de que la universidad debía ser gobernada por todos los profesores con cierta representación estudiantil, así como la autonomía científica y financiera.

La Universidad Nacional de Córdoba había sido fundada por los jesuitas en 1613, en tiempos de la colonización española y tenía en 1918 unos 1500 estudiantes. Mantenía aún características coloniales, racistas, elitistas, nepotistas, clericales (aún después de su secularización en el siglo XIX), alejada de las ciencias exactas y naturales, que contrastaban fuertemente con los cambios políticos, económicos y sociales que se habían producido en el país y en el mundo.​ Ninguna mujer cursaba en sus aulas.

El 11 de abril de 1918 se creó la Federación Universitaria Argentina (FUA), integrada por delegados de las cinco universidades argentinas. Como presidente fue elegido Osvaldo Loudet y como secretario Julio V. González. Ese mismo día la FUA pidió una entrevista con el presidente Hipólito Yrigoyen (primero elegido por el voto obligatorio) quien los recibió de inmediato.

Se vivía en pleno clima de movilidad social, con el resquebrajamiento del sistema social y político. Los sectores clericales mostraban cada vez menos influencia, debido a la secularización de la cultura desde 1880, y eso impulsaba a los estudiantes contra el manejo de las universidades, cuya transformación se veía venir.

Según Hugo Gambini, "había influencias cada vez más notorias que propiciaban la salida hacia una democracia burguesa y liberal, alimentada por la potencia de la inmigración, y se hacían notar los ecos de la Revolución Rusa, que despertaba nuevas ideas. La clase media irrumpía hasta en los claustros, donde impulsaba la democratización. Se producían hechos novedosos, como la organización estudiantil y la huelga universitaria".

Para José Luis Romero, las autoridades superiores de la universidad "mostraron entonces una mayor flexibilidad y, sin duda, más agudeza política que los grupos profesionales que dominaban las facultades". Añade: "Pero, en mayor o menor medida, cundió en todos los sectores el sentimiento de que la vieja organización académica de la Universidad de Buenos Aires, establecida en 1886, requería una reforma, del mismo modo que el espectáculo de la metrópoli cosmopolita y renovada, como consecuencia del fuerte impacto inmigratorio, sugería ya a muchos la necesidad de una reforma política".

La huelga cordobesa, apoyada por el gobierno nacional, buscaba terminar con el monopolio de los 15 académicos que manejaban la alta casa de estudios. Hasta se logró que Yrigoyen modificara el régimen de gobierno universitario. Pero la tradicional sociedad cordobesa presionó a los profesores que debían elegir rector y consiguió que éste fuera uno de ellos, opuesto a los cambios reclamados. Esa sería la chispa.

La asamblea se realizó el 15 de junio de 1918 y al saber el resultado los estudiantes invadieron el recinto para desconocer al rector. Ocuparon la universidad y decretaron una huelga general. A los pocos días se conoció el Manifiesto liminar, redactado por Deodoro Roca. Allí se anunciaba: "La rebeldía estalla ahora en Córdoba y es violenta porque aquí los tiranos se habían ensoberbecido y era necesario borrar para siempre el recuerdo de los contrarrevolucionarios de Mayo". El documento tenía toda la petulancia de los jóvenes editores de La Gaceta Universitaria , quienes se dirigían a "los hombres libres de Sud América". Lo firmaban tres presidentes de la Federación Universitaria de Córdoba: Enrique F. Barros, Horacio Valdés e Ismael Bordabehere.

El movimiento se extendió de inmediato a las demás universidades del país y a varias universidades de América Latina, produciendo reformas en los estatutos y leyes universitarias, que consagraron la autonomía universitaria, el cogobierno (que estableció la participación de los estudiantes en la gestión de las universidades), la extensión universitaria, la periodicidad de las cátedras, los concursos de oposición y la gratuidad de la enseñanza universitaria.

Carlos Sánchez Viamonte habla a los estudiantes en la Reforma del '18

En Buenos Aires y en La Plata, donde tuvo participación activa Carlos Sánchez Viamonte, se reformaron los estatutos universitarios, que contendrían ahora las ideas básicas expuestas en Córdoba.

En Perú, la reforma hizo estallar al año siguiente la Universidad de San Marcos, y en Chile se reunió, en 1920, la Primera Convención Estudiantil. En México deliberaría, en 1921, el Primer Congreso Latinoamericano de la Reforma. En 1923, los cambios universitarios llegarían a Cuba. Lo mismo ocurrió en Venezuela, Guatemala y Brasil. "Lo cierto -señala Romero es que, desde el estallido cordobés de 1918, los movimientos estudiantiles se repitieron en casi todos los países latinoamericanos." En Perú, al fundar la Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA), Víctor Raúl Haya de la Torre le insufló su impronta reformista. Todos eran movimientos democráticos de izquierda, que se alinearon contra el nazifascismo en la defensa de la República Española.

Julio V. González fue elegido en 1919 presidente de la Federación Universitaria de La Plata, fundó el Partido Nacional Reformista y pasó por la democracia progresista, hasta que el socialismo lo hizo un brillante diputado nacional.

Fue en la década del 20, en nuestra Facultad de Derecho, donde un grupo de estudiantes reformistas enfrentó a los profesores de viejo cuño conservador. En 1925, lograron que Ricardo Rojas accediera al rectorado. En 1930, Alfredo L. Palacios llegó al decanato. Los jóvenes eran Carlos Sánchez Viamonte y Julio V. González, "juristas, oradores, polemistas terribles, que provenían de familias patricias pero que se colocaron en la rompiente de la ola, en la encrucijada más dura de la política de su tiempo, y sobrellevaron el rigor con que se castigó su conciencia profética", como los define Horacio Sanguinetti. Estaban acompañados por José M. Monner Sanz, Florentino Sanguinetti, Emilio Biagosch y Mariano Caliento. En Córdoba, el número uno de ellos era Deodoro Roca.

La Reforma Universitaria dio origen a una amplia tendencia del activismo estudiantil, aún existente, integrada por agrupaciones de diversas vertientes ideológicas, que se definen como reformistas. La utopía juvenil del 18 anticipó en medio siglo al "Mayo francés" de 1968 y otros movimientos juveniles de la década de 1960.

Estrellas en el Cineclub

En una noche especial, comenzamos el ciclo dedicado a Konrad Wolf en el Cineclub La Rosa, con la proyección de Estrellas, en 16mm gracias al Goethe-Institut Buenos Aires.










Curso audiovisual "Historia + Arte"

El Lic. Leonel Contreras comienza un nuevo curso en la Biblioteca, "Historia + Arte. Nociones de historia europea a través del arte: de Grecia al siglo XX”. Todos los lunes de 18:30 a 20:00 horas, comenzando en junio, en Austria 2154.



Programa
UNIDAD I: GRECIA
Lunes 4 de junio: El siglo de Pericles y el clasicismo – La escala humana del templo griego – La acrópolis de Atenas – Arte helenístico

UNIDAD II: ROMA
Lunes 11 de junio: República e Imperio – El espacio interno romano: la basílica – El Foro romano – El Panteón

UNIDAD III: INICIOS DEL CRISTIANISMO
Lunes 18 de junio: Los inicios del cristianismo – Edificios paleocristianos: la directriz del hombre – Esquema de Planta basilical y esquema de planta central

UNIDAD IV: BIZANCIO
Lunes 25 de junio: El esplendor de Constantinopla y el cesaropapismo de Bizancio – Aceleración direccional y dilatación espacial – Santa Sofía y San Vitale

UNIDAD V: ALTA EDAD MEDIA Y ROMÁNICO
Lunes 2 de julio: La Alta Edad Media: Feudalismo y caballería – – La Capilla Palatina de Aquisgrán – El románico: la interrupción de los horizontalismos y la métrica románica – El trabajo en los monasterios

UNIDAD VI: BAJA EDAD MEDIA Y GÓTICO

Lunes 16 de julio: La Baja Edad Media y el renacimiento de las ciudades – Las grandes catedrales góticas – Dualismo y contraste dimensional – La espiritualidad del Gótico

UNIDAD VII: EL RENACIMIENTO
Lunes 23 de julio: El “duecento” italiano – Florencia y Siena – Giotto – La cúpula de la Santa María del Fiore: Brunelleschi y la perspectiva lineal – Donatello y Masaccio

Lunes 30 de julio: El esplendor de Florencia – Alberti y la imitación correcta – La proporción aurea y el neo-platonismo – Sandro Botticelli – Leonardo y la perspectiva aérea – El renacimiento flamenco

Lunes 6 de agosto: El descubrimiento de América y los inicios de la Edad Moderna – La nueva arquitectura de Bramante – El clasicismo del “cinquecento” – Rafael – La escuela veneciana: Tiziano

UNIDAD VIII: INICIOS DE LA EDAD MODERNA: EL MANIERISMO

Lunes 13 de agosto: Reforma y Contrarreforma – La ruptura del equilibrio – El genio de Miguel Angel: la Capilla Sixtina – Arquitectura manierista – Los jesuitas: el Gesú

UNIDAD IX: ESPAÑA EN EL SIGLO XVI

Lunes 27 de agosto: Carlos I y Felipe II: el Imperio Español – El plateresco – El purismo de Pedro Machuca – Arquitectura trentina: San Lorenzo del Escorial – La pintura del Greco

UNIDAD X: EL BARROCO

Lunes 3 de septiembre: Concepto de Barroco – La “vanitas” – La liberación espacial – La nueva arquitectura – Urbanismo, teatralidad y sorpresa: la Roma de Bernini – El tenebrismo de Caravaggio

Lunes 10 de septiembre: El “clasicismo” francés y el “Grand Siecle” – Versalles y el Rey Sol – El siglo de oro español – La pintura barroca española: Diego de Silva y Velásquez

Lunes 17 de septiembre: Barroco católico y barroco protestante – Rubens – La edad de oro de los Países Bajos: Rembrandt y Vermeer – La pintura de género

UNIDAD XI: EL SIGLO XVIII: REVOLUCIÓN E IMPERIO
Lunes 24 de septiembre: Francia: de la revolución a Napoleón Bonaparte – El rococó – El mercado artístico y la irrupción de la burguesía – La moral en el arte – Neo-clasicismo: David – El “grand tour” arqueológico

Lunes 1 de octubre: El Imperio Napoleónico – Francisco de Goya y Lucientes – Los grabados y las pinturas negras goyescas

UNIDAD XII: EL SIGLO XIX: ACADEMICISMO Y ANTI-ACADEMICISMO

Lunes 8 de octubre: La caída de Napoleón y el Congreso de Viena – El romanticismo y la revalorización del paisaje – Las etapas del romanticismo – Concepto de lo sublime – Los prerrafaelitas

Lunes 22 de octubre: La revolución industrial – El año 1848 – El realismo: Courbet y la Escuela de Barbizón – Pintura social: Manet – Haussmann y las transformaciones de París – Concepto de impresionismo – Monet y Renoir

Lunes 29 de octubre: Rupturas de fin de siglo – Post-impresionismo: Van Gogh, Cezanne y Gauguin – El modernismo y la Sezessión Vienesa – Gaudí y Gustav Klimt

UNIDAD XIII: LAS VANGUARDIAS DEL SIGLO XX
Lunes 5 de noviembre: París y los años locos – El vanguardismo y sus expresiones – Fauvismo y Cubismo – Pablo Picasso: etapas –– Manifiesto del Futurismo: Filippo Marinetti – Marcel Duchamp

Lunes 12 de noviembre: El Tratado de Versalles y la época de entreguerras – El expresionismo – Cine mudo alemán: El gabinete del Dr. Caligari – Dadaísmo y surrealismo – Salvador Dalí – El art decó

Lunes 26 de noviembre: Conclusiones

Sobre el docente
Leonel Hernán Contreras nació el 5 de mayo de 1976. Es Licenciado en Historia de la Universidad del Salvador y trabaja en la Dirección General de Patrimonio, Museos y Casco Histórico (GCBA). Ha realizado cursos de posgrado en Gestión del Patrimonio en la Universidad de Tres de Febrero y la carrera corta de Historia General del Arte en la Asociación Amigos del Museo Nacional de Bellas Artes. Es Secretario de Investigaciones Históricas de la Comisión para la Preservación del Patrimonio Histórico-Cultural de la Ciudad de Buenos Aires. Ha publicado diversos libros sobre la historia y los personajes de la Ciudad de Buenos Aires, entre otros: La leyenda del Petiso Orejudo (2000), Buenos Aires, la ciudad. breve historia (2004), Rascacielos porteños (2006), Buenos Aires: leyendas porteñas (2006), Buenos Aires y el transporte (2007), Buenos Aires Fútbol (2008), Historia cronológica de la Ciudad de Buenos Aires (2014), Petiso Orejudo: documento final (2014) y Mercados de Buenos Aires (2014). 

Informes e inscripción
De lunes a viernes, de 16 a 20 en Austria 2154, por teléfono llamando al 4802-8211 en los mismos días y horarios, o por mail a carlossanchezviamonte@yahoo.com.ar.

Los cupos son limitados. Socios de la Biblioteca tienen un descuento en el valor del curso. Además, recibirán un beneficio adicional quienes se inscriban a más de un curso.

Konrad Wolf en el Cineclub La Rosa

En junio el Cineclub La Rosa dedicará un ciclo al director alemán Konrad Wolf, con dos películas relacionadas con la Guerra, proyectadas en 16mm gracias al Goethe-Institut Buenos Aires.




Konrad Wolf nació el 20 de octubre en 1925 en Hechingen, Württemberg. Hijo del poeta comunista Friedrich Wolf, tras la toma del poder por los nazis pasó su infancia a partir de 1934 en el exilio en Moscú. En 1936 se hizo ciudadano ruso y como tal fue incorporado al Ejército Rojo en 1942. El gobierno de la URSS le concedió numerosas condecoraciones por sus méritos en la Segunda Guerra Mundial, entre ellas, la Orden de la Estrella Roja. En 1970 recibió la Orden de la Guerra Patria de primer grado. En 1975 fue declarado ciudadano de honor de Bernau.

En la RDA no sólo era un cineasta muy atareado, sino que desempeñaba diferentes puestos estatales. Por ejemplo, fue Presidente de la Academia de Bellas Artes desde 1965 hasta su muerte en 1982. Una vez finalizados sus estudios de cine, Wolf entró a formar parte del Consejo Artístico de los estudios cinematográficos DEFA.

Puede que tanto su propia reputación política, así como la de su padre y su hermano Markus Wolf (coronel general del Ministerio de Seguridad), le otorgasen ciertas libertades a la hora de realizar sus películas. El hecho de que él aprovechase estas libertades al máximo demuestra una magnitud de valor cívico que no debe sobrentenderse.


En marzo de 1959 se estrenó Estrellas. La trama transcurre en tres días en una ciudad búlgara en la que los judíos deportados al campo de exterminio de Auschwitz hacían una parada en su viaje. El suboficial de la Wehrmacht Walter (Jürgen Frohriep) conoce a la judía Ruth y ambos se enamoran. Walter entra en conflicto con sus amigos y sus superiores, se transforma, incluso ayuda a los resistentes búlgaros. Pero, llega tarde para evitar que Ruth sea transportada al campo de exterminio. La película recibió varios premios, entre ellos en 1959 un premio especial del jurado del Festival Internacional de Cannes. Aunque para ello tuvo que figurar como una producción exclusivamente búlgara porque los reprentantes de la RFA protestaron con éxito para impedir que se pasara una película de la RDA, que no reconocían. Curiosamente la película fue prohibida inicialmente en Bulgaria porque mostraba una imagen demasiado positiva de los alemanes.

Yo tenía diecinueve (1968) tiene rasgos autobiográficos; es la película más personal dirigida por Wolf, y para muchos su mejor obra. Es la historia de Gregor Hecker, emigrado de niño, que a su vuelta como teniente del ejército rojo, descubre a Alemania y a los alemanes entre el 16 de abril y el 6 de mayo de 1945 en su camino desde el Oder hasta sobrepasar Berlín. La película muestra los horrores de la guerra sin patetismo, idealizaciones ni sentimentalismo. Por su carácter personal, su autenticidad y su sinceridad, y también por la subyugante personalidad de Jaecki Schwarz, el film obtuvo un gran éxito, también internacional.

Wolf desarrolló junto a su trabajo como director de cine una intensa actividad política. Desde 1959 hasta 1966 fue el presidente del comité de dirección del sindicato de artistas. En 1965 fue elegido presidente de la Academia de las Artes de la RDA, cargo que desempeñó hasta su muerte. Desde este cargo defendió una política progresista en el arte y la cultura. Fue socio fundador (1967) y miembro de la dirección de la Unión de Trabajadores de Cine y Televisión de la RDA. Murió el 7 de marzo de 1982 en Berlín, con sólo 57 años. En 1985 se puso su nombre a la Escuela Superior de Cine y Televisión de la RDA en Potsdam-Babelsberg.


Miércoles 13 de junio - 20 horas
ESTRELLAS
(Sterne, Alemania Democrática / Bulgaria, 1959, blanco y negro, 92 minutos)
Dirección: Konrad Wolf.
Elenco: Sasha Krusharska, Jürgen Frohriep, Erik S. Klein, Stefan Pejchev, Georgi Naumov, Ivan Kondov, Milka Tuykova


En un campo de concentración en Bulgaria, durante la II Guerra Mundial, un oficial nazi se enamora de una chica judía de origen griego mientras escolta a un grupo de prisioneros. La tragedia es presentada como un símbolo de pureza humana frente al fascismo y el racismo. La película ganó el Premio Especial del Jurado en el Festival de Cine de Cannes 1959.


Miércoles 27 de junio - 20 horas
YO TENÍA DIECINUEVE
(Ich war neunzehn, Alemania Democrática, 1968, blanco y negro, 115 minutos)
Dirección: Konrad Wolf
Elenco: Jaecki Schwarz, Vasili Livanov, Aleksei Ejbozhenko, Galina Polskikh, Rolf Hoppe, Wolfgang Greese, Dieter Mann, Jenny Gröllmann, Kalmursa Rachmanov, Johannes Wieke

Un joven alemán que había emigrado con sus padres a Moscú en los primeros años de la dictadura nazi, regresa a Alemania durante los últimos días de la guerra como subteniente del Ejército Rojo. De nuevo en su antigua patria, intenta encontrar respuesta a sus preguntas sobre el pasado y el presente.

Se trata de una película bélica ambientada en la segunda guerra mundial, que es también una autobiografía del propio director, Konrad Wolf, puesto que la memoria del cineasta y la del propio personaje protagonista se acostumbran a fundir en una sola.



Ciclo en 16mm realizado con el apoyo del Goethe-Institut Buenos Aires.

Más información en www.cineclublarosa.blogspot.com

Tenis en el catálogo

Pasó Roland Garros, y para los fanáticos del tenis también tenemos libros en nuestro catálogo.


Crónica de mi familia

de Vasco Pratolini
(Tusquets Editores, Buenos Aires, 2018, 176 páginas)


Es esclarecedor el prólogo de Juan Forn, director de la colección «rara avis», que también tuvo a cargo la adaptación de la traducción del italiano realizada por Héctor Álvarez. Allí afirma –y esta nota coincide con su opinión– que Crónica de mi familia “es un libro único, inclasificable, inmortal, por esas tres razones inicia esta colección.” Y más adelante se aclara que “Este libro no es una obra de ficción. Es un soliloquio del autor con su hermano muerto.” Y, sin embargo, se lee como una novela realista, porque en Pratolini prevalece el espíritu narrativo.

La prosa es exquisita, fluida, fresca; a través de ella se perciben los olores y las tonalidades de objetos y paisajes. Sus descripciones son precisas y bellas (“A los lejos se podían apreciar los campos arados, perfectos, en ligero declive, el canto de las cigarras, las mariposas extraviadas en la luz”). La obra está escrita en primera persona; su primera edición italiana es de 1946.

La historia es leve, trata de la evolución de los vínculos entre los dos hermanos, pero priman las escenas sencillas, las anécdotas de sucesos cotidianos y el registro de las relaciones familiares (“Subí a la bicicleta para ir a tu encuentro. Era ya de noche y las calles estaban oscuras y llenas de gente, pero el aire era todavía tibio y el viento que me daba en la cara me alegraba el ánimo”). Cuando critica a las clases altas, no hace comentarios, se limita a mencionar sus conductas y así cuestiona sus vidas opacas y su tedioso amaneramiento.

Lamentablemente la fatalidad le deparó a su hermano ser infeliz y morir joven. Es más: toda su familia de origen tuvo un destino patético. Y Crónica de mi familia es también una confesión de la propia consternación de Vasco Pratolini ante tanto dolor y de la pobreza que soportó en su juventud. Y expone una particular visión del amor entre la gente pobre: “…es el más frágil: o las almas se ensamblan o todo se destroza y fragmenta, y el amor se convierte en embrutecimiento, desesperación, odio, incluso en tragedia”.

Con su arte y su depurado oficio Praatolini logró que este testimonio no cayera en lo lacrimógeno.

El autor nació en Florencia en 1913 y murió en Roma en 1991. Escribió entre otros títulos El barrio, Las amigas, Crónica de pobres amantes, Diario sentimental, Un héroe de nuestro tiempo, Las muchachas de Sanfrediano, El domingo de la gente pobre, Largo viaje de Navidad, Metello, El chal, La constancia de la razón, Alegoría y escarnio, Mi ciudad tiene treinta años. Varias de sus obras fueron llevadas al cine. Además, escribió en colaboración los guiones de Paisá, de Roberto Rossellini, y de Rocco y sus hermanos, de Luchino Visconti. Marcelo Mastoianni dijo que “Si me hicieran elegir un libro italiano de mi tiempo diría sin dudarlo: Crónica de mi familia”.

Germán Cáceres

El libro forma parte del catálogo de la BibliotecaSiendo socio puede retirarlo para su lectura. 

Catalogando

Seguimos trabajando en el catálogo de la Biblioteca, que puede consultar en este enlace.


Herramientas para las Bibliotecas Populares

Las publicaciones de la CONABIP para las Bibliotecas Populares también forman parte de nuestro catálogo.