Entrevista a Juan Diego Incardona en la Biblioteca

A continuación, la entrevista que para la sección "Voces" del Ministerio de Cultura le realizaron a Juan Diego Incardona en nuestra Biblioteca. Recordemos que Incardona fue declarado por la CONABIP "Amigo de las Bibliotecas Populares".



Durante trece años, Juan Diego Incardona se dedicó a la venta ambulante para subsistir. De esa época surgió su primer libro, "Objetos maravillosos", publicado en 2007, donde contaba sus experiencias caminando las calles y plazas de Buenos Aires. Hoy, el escritor nacido en Villa Celina en 1971 participa en actividades de la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (Conabip), coordina un ciclo de cine en el Espacio Cultural Nuestros Hijos (ECuNHi), de las Madres de Plaza de Mayo, y dicta talleres literarios para adolescentes y adultos. “Son distintos laburos que me permiten vivir —dice—. De un tiempo a esta parte me convertí en un changarín cultural”.

El gran cambio en la vida de Incardona llegó con la publicación de su celebrado "Villa Celina", en 2008. Algunos de los cuentos de este libro se habían publicado en "El interpretador”, la revista digital que fundó en 2004 junto con algunos compañeros de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. “Me di cuenta de que algunas cosas pequeñas, muy sencillas, también pueden tener mucha potencia narrativa —sostiene el autor de “Amor bajo cero”—. Algo que transcurre con tus amigos, con tu familia, en tu barrio, puede ir a parar a un libro y emocionar a otros”.

—¿Encontraste tu verdadera voz en esos relatos?
—Comenzó de un modo autobiográfico, con mi anecdotario, y después la Villa Celina del libro se despegó un poco de la Villa Celina de la realidad, y eso se convirtió en mi universo literario. Para mí, como escritor fue una gran oportunidad, porque no es tan fácil encontrar un universo personal. Y me permitió escribir cuatro libros: “Villa Celina”, “El campito”, “Rock barrial” y el último, que se va a publicar en breve, “Las estrellas federales”. Todos buscan historias nuevas y recurren a diferentes procedimientos. De hecho, de un mundo más realista como es “Villa Celina”, en otros libros, como “El campito” o “Las estrellas federales”, hay ciencia ficción o un registro fantástico, pero siempre con un anclaje muy referencial en esta zona de La Matanza.



—Varios autores surgidos del Conurbano bonaerense, como en tu caso, también se valen de diferentes géneros para construir su universo literario.
—Sí, esto es algo que no solo me pasa a mí. Lo que noto es que muchos de los escritores que venimos del Conurbano —como Leonardo Oyola, Leandro Ávalos Blacha, Félix Bruzzone y Mariana Enríquez— despegamos del realismo para contar estas historias. Y en un momento vamos al policial, al fantástico, a la ciencia ficción, al cómic, a la aventura. El Conurbano es algo tan exuberante y desproporcionado que no podés contarlo desde el realismo, no hay mímesis posible. Y por eso lo mágico surge como herramienta para narrar algo muy difícil de contar. En lo particular me interesa, porque en mis libros ya aparecen mutantes, monstruos, y es como condensar oníricamente algo de lo simbólico. La literatura, con su libertad, logra alcanzar algo que tiene que ver con un espíritu de época, algo que está flotando y va más allá de los hechos.

—En alguna oportunidad, comentaste que los mutantes que aparecen en “El campito” son también un símbolo de los años 90, cuando empezó a cambiar la realidad en varios sectores industriales, como Villa Celina. ¿Podrías explicarlo?
—Es algo que tiene que ver con la imaginación, pero que se basa en una observación de la realidad. Me acuerdo que en la década de los 90, cuando se cerraban compulsivamente las fábricas, mi viejo se quedó sin laburo y muchos vecinos también. Todo el lugar mutó. Si el tipo que fue tornero durante 30 años se queda sin trabajo y se convierte en remisero, está mutando toda su forma de vida. Ojalá que no volvamos a eso, porque fue trágico para la comunidad.

—¿Qué lugar ocupó el arte en esa época?
—Fue una época en la que no había militancia política, a diferencia de los años 70 o de lo que pasa ahora, que muchos jóvenes participan activamente en alguna organización política. En los 90, la militancia se sublimaba a través del arte. Era un tiempo de apatía, de mucho desinterés por la política. Fue entonces cuando apareció fuertemente el rock barrial, el teatro o el circo callejero. Había una movida contracultural de los jóvenes que estaban sobreviviendo. Yo empecé a vivir de la venta ambulante, me hice artesano y vendía anillos. También era un mutante.



—¿Los ciclos de lecturas de poesía surgieron en ese momento?
—Entre todo lo que se daba contraculturalmente, la poesía fue una punta de lanza. Los ciclos aparecieron porque era imposible publicar. Internet, que arrancó a finales de los años 90, no se había masificado todavía, no existía esto de publicar en un blog. Entonces, ¿cuál es la forma más barata de publicar, la más antigua? La oralidad: los antiguos frente a un fogón contando un cuento. Vos escribís algo y lo publicás oralmente frente a otras personas. Los ciclos de lectura fueron la forma de resistencia de la poesía sobre todo. Luego, la narrativa tomó la posta, ya que, tras la crisis de 2001, se produjo el fenómeno de las editoriales independientes y la autogestión.

—¿Por qué te interesó participar en “Leer es futuro”, la serie de nueva narrativa que impulsó el Ministerio de Cultura de la Nación?
—Es una colección genial, porque sale de un ministerio, del Estado, pero parece una publicación independiente. Es un libro objeto, con ilustraciones de jóvenes dibujantes, en un formato de avanzada, con una impronta propia del under. Me acuerdo que cuando Teresa Parodi era la directora en el ECuNHi, ella nos remarcaba su interés por lo alternativo, por lo under. Había ido varias veces a la FLIA (Feria del Libro Independiente y Autogestiva), le encantaba esa experiencia.

En esta colección publiqué dos cuentos inéditos, dos relatos largos que van por afuera de Villa Celina, y fue una buena oportunidad para darlos a conocer.

—¿En qué consiste el trabajo que hacés con la Conabip, que este año te entregó el premio “Amigo de las Bibliotecas Populares”?
—Fue un gran honor recibir este premio, porque le tengo mucho cariño a la gente que trabaja con la Conabip. Es una red muy federal y muy antigua, que fundó Sarmiento y se remonta al siglo XIX. Hoy aglutina más de 2000 bibliotecas populares. Es muy interesante trabajar con ellos porque ahí se da un cruce muy tangible entre la literatura y el trabajo social, con la gente y con la comunidad. De algún modo, es una militancia de la literatura de base, porque las bibliotecas populares cumplen una función para el arte y la cultura muy territorial. Muchas veces he leído para la Conabip en los lugares más insólitos, en una esquina, en un barrio, en una escuela, en una cárcel o en una cancha de bochas, con un público que no es de la literatura. Ahí uno tiene que demostrar esa vocación por contar historias, por narrar, por transmitir algo.



—¿Qué es el karaoke literario?
—Es el último hit de la Conabip. Lo armamos hace dos años para el Encuentro Federal de la Palabra, que se hace en Tecnópolis. Es como un karaoke de canciones, pero con cuentos y poemas de literatura argentina: la gente elige un autor y lee el texto en voz alta. De hecho, algunos cantan, porque hay letras de canciones, de María Elena Walsh, por ejemplo. Es una gran actividad de promoción de la literatura. Funciona muy bien y la gente se engancha. Y este año armamos un karaoke rockero con letras de temas de rock nacional. La idea no es tanto cantar, sino leer y rescatar las poéticas del rock. Tranquilamente, podría hacerse en el futuro con el folklore o con el tango, porque el cancionero popular argentino tiene mucha poesía.

—Tus relatos también llegaron a los internos del complejo penal de Florencio Varela. ¿Cómo fue esa experiencia?
—Muchas veces me pasa, y es algo milagroso para mí enterarme de que en las escuelas o en las universidades leen mi libro “Villa Celina”. En una escuela muy particular en Florencio Varela, que está dentro de una cárcel, el profesor también les dio a leer a sus alumnos los cuentos de “Villa Celina”. Ellos se sintieron muy identificados con estas historias, porque muchos también vienen del Conurbano. Luego se les dio una consigna para que escribieran una redacción y cada uno armó un relato sobre su propio barrio. Escribieron cosas buenísimas, después juntaron plata entre todos, lo mandaron a una imprenta y armaron un libro autogestivo, que se llama “Historias rescatadas”. Algunos cuentos son hermosos. Obviamente, tienen una escritura bastante amateur, pero no por eso carecen de emoción. Y el libro me lo dedican, dice que está basado en el libro “Villa Celina”, de Juan Diego Incardona. Para mí, eso es extraordinario, es como si hubiera ganado el Nobel de Literatura.

En nuestro catálogo
En este enlace podrá ver las obras disponibles de Incardona en el catálogo de la Biblioteca Popular Carlos Sánchez Viamonte.

"La endiablada" Pulpería

de Ernestina Mo
(Lilah Ediciones, Buenos Aires, 2015, 176 páginas)


La prosa del libro es fluida, punteada por símiles y abunda en modismos campestres.

Cada capítulo presenta una estampa que transcurre en el ámbito de la pulpería. Más que una historia central hay varias que se van ramificando. Pero el protagonista, el eje unificador, a partir del cual se desarrollan los demás personajes y sucesos es Cándido, el siniestro dueño de “La Endiablada”.

Son numerosas las situaciones que dan brillo a la narración, que mantiene atrapado al lector por los giros y evoluciones que toman aquellas.

La autora presta mucha atención al paisaje pampeano, que describe con precisión y autenticidad.

“La Endiablada” Pulpería puede entenderse como un muestrario de costumbres que dan cuenta de una intensa investigación documental realizada por parte de Ernestina Mo. Así desfilan episodios de payadores, de juegos de taba, de riñas de gallos, de competencias de malambo, de carreras de caballos, y se destaca la importancia de los curanderos y de supersticiones de todo tipo. Aunque en “Palabras de la autora” se afirma que esta ficción “no corresponde a tiempo histórico preciso, y tampoco tiene límites geográficos definidos”, la violencia y la barbarie de la época en la que Rosas era el Restaurador están a flor de piel.

En un comienzo, la novela sólo da pinceladas de los personajes (entre los que se destaca la querible india Estrella), que parecen ser productos de bosquejos espontáneos, pero a medida que avanza la trama, se revelan las anteriores y difíciles vivencias que condujeron al arduo presente que les toca afrontar.

Logrado el prólogo del historiador Eduardo Lazzari por su claridad conceptual y su propósito esclarecedor.

Ernestina Mo (Buenos Aires, 1953) fue alumna del Taller de Cine de José Martínez Suárez. Ha escrito Siempre hay tiempo, Fuego Azul (presentado en nuestra Biblioteca) y El Paseador.

Germán Cáceres

La Biblioteca en Radio BEPE

El Presidente de la Biblioteca Popular Carlos Sánchez Viamonte, Emiliano Penelas, dialogó con Radio Bepé, el programa de la CONABIP que se emite por Radio Nacional en todo el país, en el especial sobre "Roberto Arlt en las Bibliotecas Populares".


En esta emisión, un homenaje al autor de crónicas, cuentos, novelas, obras de teatro y aguafuertes que son clásicos de todos los tiempos. Un recorrido por su obra que se encuentra viva en las bibliotecas populares argentinas. A continuación, el programa completo:

El Cineclub La Rosa proyecta "Hadewijch", de Bruno Dumont

El miércoles 25 de noviembre a las 20 horas proyectaremos Hadewijch, de Bruno Dumont, en la que retrata el mundo de la fe y el sacrificio en medio de una Francia atormentada por los extremismos. Cualquier semejanza con la realidad es parte de la ficción. Con entrada libre y colaboración voluntaria en Austria 2154.


Miércoles 25 de noviembre - 20 horas
HADEWIJCH: ENTRE LA FE Y LA PASIÓN
(Hadewijch, Francia, 2009, color, 105 minutos)
Dirección y guión: Bruno Dumont.
Elenco: Julie Sokolowski, David Dewaele, Yassine Salim, Brigitte Mayeux-Clerget, Karl Sarafidis.


Céline es una joven que estudia teología y tiene un profundo amor por Cristo, al estar en un convento y comportarse con una fe desmedida, la madre superiora toma le decisión de expulsarla del convento y mandarla de vuelta al mundo real, en su París natal, donde descubrirá que no todo es tan sencillo como en el convento y que hay mucho más que lo que se muestra a simple vista.

Al verse atrapada en una maraña de sentimientos e ideas en intenso choque, conoce a dos hermanos de origen musulmán, el mayor de ellos le muestra propiamente la posibilidad musulmana de la religión, el instrumento de lucha, la espada que castiga y de esa manera perpetra su intención milenaria de lucha. La violencia abstracta del acto de fe; siendo este el principal lazo entre dos humanos que en ella buscan un camino, una solución, un discurso que como ellos citan en la película: “La presencia de Dios se percibe con mayor fuerza en su ausencia”. Sin duda ambos personajes comparten la idea y el sentimiento de lo que significa el acto de fe en una profundidad insólita y descabellada".


Dirigida con garra, con los recursos habituales del director (cortes drásticos con fundido a negro, largos planos secuencia) Hadewijch encuentra en su historia, un valiente análisis de la fe cristiana -o más bien, en la realidad en torno a casi cualquier religión-, la magia que la hace alzarse por encima de las demás obras del director y de casi cualquier otro film centrado en este concepto. Su última media hora es excepcional, presentando un final tan crudo como lírico, tan apasionante como imposible de olvidar.

"Más allá de identificar un caso singular de fe, podemos encontrar en este trabajo un íntimo acercamiento a la condición humana de nuestro tiempo, es decir, el ser  humano sólo y terriblemente ensimismado, que en contrario de resolver sus problemas existenciales a través de la fe, lo observamos terriblemente volcado en un desencuentro con su contexto, en una lucha constante por identificar su razón en este vida" (Salvador Cañas).

Premio de la crítica FIPRESCI en el Festival de Toronto. Nominada al Cóndor de Plata como Mejor película extranjera.


Más información en www.cineclublarosa.blogspot.com

Última reunión del CEP

El Centro de Estudios Poéticos Alethéia, dirigido por Graciela Maturo y Alejandro Drewes, finaliza su ciclo de reuniones mensuales en nuestra Biblioteca con una mesa abierta referida a la palabra poética. Será el lunes 23 de noviembre a las 17 horas en Austria 2154.


La convocatoria para esta última reunión es a participar de una mesa abierta sobre la degradación de la palabra poética en el escenario literario nacional y global. Lectura y discusión sobre ensayos críticos en torno a la cuestión y lectura de textos poéticos.

En el anochecer la tevé

de Fernando Kofman
(La Carta de Oliver, Buenos Aires, 2015, 72 páginas)


Se trata de poesía ideológica, de amplias y eruditas referencias culturales. Su carácter conceptual no le impide desarrollar un libro bello, de sólido ritmo.

Su foco es la crítica del consumismo (“Pero no es la época/ de los fascismos. /Son otros fascismos/ endulzados por el consumo.”)

Según el poeta la televisión es utilizada por el poder económico para dominar a los ciudadanos, que son sometidos mediante un régimen prácticamente policial.

Kofman es pesimista frente a la evolución de las sociedades contemporáneas, que sólo aportan tristeza y dolor: “Sólo queda el frío/ y ver en cada rostro/ que surge de la/ bruma, sus ganas de llorar.” (…) “La luz que asoma/ al final de este túnel, / no es la esperanza. / Es el camión de la/ basura. Si no me corro, /me tritura y me/ lleva con él”.

Más allá de su visión escéptica –que incluye el futuro de la Argentina-, asoman sinceras y profundas luces de optimismo que se apoyan en la dignidad humana: “El ideal no está / lejano. Sólo basta /que te lo propongas.” (…) “Una vida que sea/ una pequeña porción/ de grappa, en plena/ noche, en pleno frío, /en plena confusión.”

Se observa En el anochecer la tevé un sesgo narrativo que fortalece el profundo planteo intelectual de Kofman sobre el incierto destino del ser humano.

Más allá del carácter pensante del poemario, hay una sensible melancolía en su trasfondo: “Son gotas parsimoniosas/ como la desdicha, / que cada tanto/ en cualquier calle/ nos sorprende.”

Fernando Kofman (Posadas, Misiones, 1947) codirige desde 2005 junto a Santiago Espel la revista de filosofía y poesía FranKBaires, y anteriormente estuvo a cargo con Esteban Moore de la editorial de poesía “Calle abajo”. Entre sus libros figuran: Caída de la catedral, La insolación, El dúo de música de cámara, De Bell a Campana, Tres óperas políticas, La idea de absoluto y sus fundamentalismos, Mi primer ratón, Los valores que nos dejaron la teologías políticas y Zarza remueve, este último también publicado en Inglaterra en 2008.

Germán Cáceres

Poética del sinthoma I -Lacan con Joyce-

En un nuevo encuentro del Seminario "Los fundamentos del psicoanálisis", dictado por Enrique Acuña, el tema del próximo sábado 21 a las 11, en Austria 2154, será "Poética del sinthoma I -Lacan con Joyce-".


La inscripción se realiza escribiendo a enrac@fibertel.com.ar o llamando al (0221) 421-4533. Los interesados también podrán contactar con la Biblioteca escribiendo acarlossanchezviamonte@yahoo.com.ar

Auspicia: PRAGMA –Instituto de Enseñanza e Investigación en Psicoanalisis- www.aplp.org.ar
Revista Analitica del Sur –Psicoanálisis y Crítica-:www.analyticadelsur.com.ar

Juan Diego Incardona en la Biblioteca

El Ministerio de Cultura de la Nación entrevistó al escritor Juan Diego Incardona, recientemente declarado por la CONABIP "Amigo de las Bibliotecas Populares", en la sede de nuestra Biblioteca.


La nota estará próximamente en la nueva sección en la web http://www.cultura.gob.ar/voces/ y en nuestra página.


En este enlace podrá ver las obras disponibles de Incardona en nuestro catálogo.


Agradecemos las fotos de Romina Santarelli, tomadas para el Ministerio de Cultura de la Nación.

Aprendiz de asesino

de Robin Hobb
(Random House Mondadori S.A., Buenos Aires, 2014, 392 páginas)


Es el Libro I de la “Trilogía del Asesino” (los otros dos son: Asesino real y La búsqueda del asesino), de Margaret Ogden (California, Estados Unidos, 1952), escrito bajo el seudónimo de Robin Hobb. Anteriormente (1983-1992), la autora utilizó el de Megam Lindholm para sus textos de ciencia ficción.

Aprendiz de asesino puede entenderse como una fantasía situada en una época remota, pero atemporal. Está escrita en la primera persona de Chico (también llamado Traspié o Nuevo), el hijo bastardo de un príncipe. Al inicio de cada capítulo hay un epígrafe en bastardilla que orienta sobre esta ficción que tiene rasgos de cosmogonía. En ella se rinde culto al herbario, pues su calidad y diversidad permite múltiples usos. El envenenamiento representa un trauma en este Reino de los Seis Ducados –se muestra su mapa en el comienzo- así como las intrigas y los asesinatos políticos. Precisamente, Chico se convirtió en un asesino profesional al servicio de la corona: su tarea era eliminar, sobre todo con venenos, a los nobles que entorpecían las decisiones del soberano (“Nunca creas que somos otra cosa de la que somos. Asesinos. No piadosos agentes de un rey sabio. Asesinos políticos que impartimos muerte para que nuestra monarquía avance.”

Chico posee un don llamado la Maña, que consiste en comunicarse con perros y caballos, pero no es capaz de adquirir la Habilidad, que radica en el poder de penetrar en el cerebro de los soldados para transmitir órdenes en las batallas o introducirse en las mentes de los enemigos de modo de intensificar sus miedos y así destruir sus personalidades.

A medida que transcurre la narración crece lo siniestro y la destrucción feroz. Por ejemplo, el legendario Hombre Picado, que contamina de pestes y enfermedades, y los Corsarios de la Vela Roja, que forjan a las mujeres y a los hombres, es decir los convierten en no humanos.

Una expedición a la ciudad de Jhaampe, en el Reino de las Montañas, remite a las bellas ilustraciones de los cuentos de hadas. En ella “el rey es el siervo del pueblo”. La amabilidad, la cortesía y la honestidad caracterizan a sus habitantes, quienes, no obstante, no vacilan en asesinar por una cuestión de estado. La novela no muestra escenas sexuales o eróticas en ninguno de los dos reinos, lo cual resulta una curiosidad.

Robin Hobb despliega una capacidad de fabulación apabullante. Sus descripciones de las fortalezas, de las vestimentas, de los personajes y de los paisajes inundados de magia son precisas y seguras. Su escritura es clara y elegante. Sin embargo, al narrar por amplificación extiende demasiado la acción.

La traducción de Manuel de los Reyes es excelente.

Germán Cáceres

Este libro forma parte del catálogo de la BibliotecaSiendo socio puede retirarlo para su lectura.

Reconocimiento

La Federación de Bibliotecas Populares de la Capital Federal invita al acto a realizarse el viernes 13 de noviembre a las 19 hs. en la Biblioteca Popular “Alberdi”, Acevedo 666, de la Ciudad de Buenos Aires en reconocimiento por la labor realizada para la sanción de la Ley 2035 de Protección y Fomento de las Bibliotecas Populares.



Serán distinguidas la Diputada Lic. María del Carmen Bianchi, el Dr. Miguel Talento, el Dr. Carlos Borro y el Lic. Martín Caneva;

Además, se realizará un agradecimiento especial por su atención y colaboración prestadas a la Presidente de la  CONABIP Ángeles Sicnes y Dra. Liliana Bisio.

En la radio

El último domingo a la medianoche el Presidente de la Biblioteca, Emiliano Penelas, dialogó con Radio Bepé, el programa radial de la CONABIP, en un especial sobre Roberto Arlt.


Hoy, a las 18 horas, estará en "Subí que te llevo", por Radio Gráfica FM 89.3, hablando sobre las actividades de la Biblioteca y el Cineclub La Rosa. Próximamente subiremos los audios.

Adiós, América

El próximo miércoles a las 20:30 horas proyectaremos en 16mm la última función del ciclo dedicado al director alemán Jan Schütte: Adiós, América. Será con entrada libre y colaboración voluntaria en Austria 2154.


Miércoles 11 de noviembre - 20:30 horas
ADIÓS, AMÉRICA
(Auf Wiedersehen, Amerika, Alemania, 1993, color, 86 minutos)
Dirección: Jan Schütte.
Guión: Thomas Strittmatter, Jan Schütte
Elenco: Otto Tausig, Jakov Bode, Zofia Merle, Christa Berndl, Ben Lang, Josh Mostel, George Tabori, Aleksander Bardini.

Tres emigrantes, una polaca católica, su marido judío y su amigo, abandonan Nueva York tras haber vivido treinta años en esa ciudad. Motivos ajenos a su voluntad interrumpen el viaje a Polonia obligándoles a pasar la Navidades en Berlín. El matrimonio se instala en la vieja patria con los dólares ahorrados en América y el amigo regresa a los Estados Unidos con la mujer que conquista en Polonia. Una comedia tierna y melancólica.


"Adiós América está llena de episodios en su mayoría conmovedores pero en su totalidad es más bien una comedia. Jan Schutte y su autor Thomas Strittmatter narran con una levedad poco habitual en el cine alemán: dejándose llevar simplemente por la serenidad de sus personajes. Un humor renitente y casi siempre subliminal, esmeradas alusiones y elipses marcan el tono de esta puesta en escena. Thomas Mauch se acerca a sus protagonistas con una cámara precisa y delicada y les sigue dedicándoles su máxima atención. Si la narración parece cada vez más fácil, tras la levemente desordenada representación, y si el equilibrio entre la hilaridad y la melancolía se mantiene durante toda la película, ello se debe principalmente al efecto de las imágenes de Mauch". (Hans Günther Pflaum)

Proyección en 16mm realizada con el apoyo del Goethe-Institut Buenos Aires.

Más información en www.cineclublarosa.blogspot.com

Los mundos mágicos

Liliana Bodoc y Robin Hobb trajeron a nuestra Biblioteca más páginas de universos mágicos y mundos por explorar.

Lacan y la antifilosofía II

Este sábado 7 de noviembre continúa el Seminario "Los fundamentos del psicoanálisis", dictado por Enrique Acuña. A las 11, en Austria 2154 a las 11 horas los docentes invitados serán Leticia García y Germán Schwindt con el comentario de los textos El Anti-Edipo y Mil Mesetas.


La inscripción se realiza escribiendo a enrac@fibertel.com.ar o llamando al (0221) 421-4533. Los interesados también podrán contactar con la Biblioteca escribiendo acarlossanchezviamonte@yahoo.com.ar

Auspicia: PRAGMA –Instituto de Enseñanza e Investigación en Psicoanalisis- www.aplp.org.ar
Revista Analitica del Sur –Psicoanálisis y Crítica-:www.analyticadelsur.com.ar

Antonio Dal Masetto: último viaje de "el Tano", un escritor intensamente porteño

A los 77 años y tras varios meses delicado de salud, murió en la madrugada de ayer, Antonio Dal Masetto, "escritor espía", como se definía ante su público, autor de prosa sobria y directa, cuya historia personal atravesada por la Segunda Guerra Mundial en su Italia natal y la migración de su familia a nuestro país ha dejado certeramente reflejada en varias de sus novelas.


Había nacido el 14 de febrero de 1938 en Intra, y 12 años después se radicó junto con su familia en la ciudad bonaerense de Salto, donde el fútbol lo ayudó a acercarse a sus compañeros de escuela y la biblioteca popular le abrió la puerta al castellano y a la literatura a partir de las aventuras de Emilio Salgari.

Había llegado a la Argentina con su madre y su hermana para reunirse con su padre, que hacía dos años vivía en Buenos Aires. Traía la ilusión de convertirse en artista plástico. Es que las monjas de la escuela a la que concurría en su pueblo le habían visto condiciones y hasta se habían atrevido a llamarlo "el pequeño Giotto", porque como el gran maestro, mientras en su niñez cumplía con su tarea de pastor de ovejas, dibujaba el paisaje.

La inicial vocación y expectativa se reconvirtió a los 17 años. "Para pintar necesitaba demasiado espacio. Para escribir con un lápiz y un cuaderno alcanza", argumentó una y otra vez, en cada ocasión que tuvo que explicar por qué había elegido la literatura. Y, luego, recordaba que antes de dedicarse a escribir fue albañil y vendedor ambulante, atendió la carnicería de su padre en Salto y hasta una heladería, tarea que lo fascinaba, porque creía que preparar un helado tenía cierta similitud con armar un ramo de flores.

"Utilizo mi propia existencia para hacer ficción", admitía al confirmar las huellas autobiográficas de la trilogía sobre la inmigración que comenzó con Oscuramente fuerte es la vida (1990), siguió con La tierra incomparable (1994) y cerró con Cita en el Lago Maggiore (2011).

Recibió distintos galardones literarios, que recibió con respeto, pero sin dejarse tentar por la vanidad. "Un premio es importante hasta que te lo dan. Después pasa a ser un dato más para la solapa de los libros", sostuvo días después de alcanzar el Premio Planeta 1994 por La casa del nogal que se editó con el título La tierra incomparable en la colección Biblioteca del Sur.

El "Tano" Dal Masetto, como lo llamaban todos los que tuvieron trato personal y profesional, deja un acervo de más de diez novelas, entre las cuales se cuentan Siete de oro (1969), Tres genias en la magnolia (2005), Sacrificio en días santos (2008)e Imitación de la fábula (2014); seis libros de cuentos -Ni perros ni gatos (1987), Reventando corbatas (1989), Amores (1991), Gente del Bajo (1995), El padre y otras historias (2002) y Señores más señoras (2006)- y el libro de relatos Crónicas argentinas (2003).

En los últimos meses, su salud se tornó frágil y hacía poco menos de una semana había sido internado en el Hospital Italiano, donde murió de un infarto cardíaco. Pero en ese lapso, concluyó Crónica de un caminante, que en diciembre publicará Sudamericana (ver aparte). Dejó muy avanzada otra obra, aunque no se sabe qué decisión tomarán sobre ella sus hijos Marcos y Daniela, de sendos matrimonios con María Di Silvio y Graciela Marmone.

Dal Masetto no sólo narró sus vivencias y las de su madre sobre la guerra y el regreso a Italia después de muchos años, sino que pintó los miedos que tuvo como muchos argentinos en los tiempos de la dictadura. Su novela Hay unos tipos abajo fue un guión de televisión, protagonizado por Emilio Alfaro y dirigido por Rafael Filippelli. Ambos decidieron llevarla al cine, con el mismo título, en 1985, protagonizada por Luis Brandoni y Luisina Brando. También en la pantalla grande, Jorge Polaco dirigió Siempre es difícil volver a casa (1992), novela en la que se basó también un film de Romain Gavras (hijo de Costa-Gavras).

Siempre se consideró a sí mismo un "espíritu itinerante que quería saber qué pasaba más allá de la frontera, de la ruta que veía", según sus propias palabras. "Sentía que en el pueblo me ahogaba", explicó la razón por la que dejó Salto y se instaló en Buenos Aires, solo, compartiendo un cuarto de pensión con otros cinco hombres. Tal vez ese mismo ahogo lo llevó a mudarse a Bariloche con su primera esposa, a dejar la ficción por un tiempo. De esa experiencia, regresó a la gran ciudad para dedicarse entero a escribir aunque "pasara hambre". Siete de oro fue su primera novela, donde sentó el sello autobiográfico que mantuvo por más de 40 años.

Alternó su producción literaria con la publicación de notas periodísticas y columnas en el diario Página 12, el dictado de talleres de escritura con interminables charlas con autores y amigos entrañables como Miguel Briante (1944-1995), Osvaldo Soriano (1943-1997), Guillermo Saccomano, Ricardo Piglia y su agente y amigo personal Diego Mileo, que tuvo la difícil tarea de confirmar oficialmente su muerte.

Con su lápiz sobre el cuaderno, escribió muchas de sus crónicas en los bares del Bajo porteño, su barrio, que le generaban una gran fascinación: "Yo espero en esas mesas, como un cazador con la escopeta amartillada, que caiga la historia. Si uno está alerta siempre aparece. El escritor es un espía que anda por el mundo tratando de robar cosas en un lado y en otro para alimentarse".

Todos coincidieron siempre en destacar su amistad, que superaba la actividad profesional, y su personalidad afectuosa. "Dal Masetto es italiano de nacimiento, pero como escritor no puede ser más intensamente porteño. No sólo ha publicado cuentos y novelas, sino también poesía. Su don poético, cuando queda libre, le permite volar y permite volar al lector", había señalado Eduardo Gudiño Kieffer al darle la bienvenida a su novela Fuego a discreción (1991).

Sus restos serán cremados pasado mañana y su familia dispondrá el destino final.

Biblioteca elemental
Los ejes de una obra con sello autobiográfico

Temas
La inmigración, el desarraigo, los miedos íntimos y los viajes son tópicos recurrentes en Dal Masetto

Títulos
De su trilogía sobre la inmigración se destaca Oscuramente fuerte es la vida; Hay unos tipos abajo y Siempre es difícil volver a casa fueron llevadas al cine

Premios
Obtuvo el Konex de Platino 2014 Novela (2011-2013); el premio Planeta 1994; el Municipal en 1990 (Segundo Premio Municipal en 1987 y 1983) y, en sus inicios, una mención en el Casa de las Américas 1964, por Lacre, su primer libro de cuentos.

Fuente: Diario La Nación.

En nuestro catálogo
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