En las tablas libertarias

“Experiencias de teatro anarquista en Argentina a lo largo del siglo XX”
Edición y compilación de Lorena Verzero sobre textos de Carlos Fos
(Atuel, Buenos Aires, 2011, 216 páginas)

En “Hacia una historia material de las prácticas teatrales anarquistas”, la doctora en Historia y Teoría de las Artes Lorena Verzero (Buenos Aires, 1976) expone con agudeza analítica los lineamientos de este original ensayo del antropólogo Carlos Fos (La Falda, Córdoba, 1961), que profundiza a través de diez capítulos el fenómeno escénico con una visión nueva y visceralmente ácrata. La escritora los examina con sagacidad y aclara que el género en el país tiene una “existencia reciente: no más de doscientos años de historia del teatro y no más de cien de un sistema teatral consolidado”, y que el camino que propone el autor empieza con las oleadas inmigratorias de fines del siglo XIX y comienzos del XX y culmina en 1969 con el Cordobazo. Con certeros conceptos puntualiza que la historia no es concebida por Fos como un pasado clausurado, sino como “un espacio-tiempo siempre abierto y disponible para ser construido”, y cita el pensamiento de Walter Benjamín acerca del tema. Señala que el autor ha acometido un trabajo ciclópeo en su búsqueda de materiales, utilizando como herramienta fundamental la tradición oral. Destaca, asimismo, la importancia que otorgaron los anarquistas a la enseñanza y educación populares y remarca que “Como todas las actividades culturales libertarias, la teatral se supeditaba al objetivo revolucionario”. Y apunta que “Éste es el primer libro publicado en Argentina que aborda sistemáticamente la producción teatral ácrata”.

El versado antropólogo muestra en uno de los capítulos a un personaje -creado por el inmigrante alemán Kurt Welk- que defiende el falansterio con vehemencia y -aunque tal vez pueda cuestionarse la teatralidad de su discurso- con rigor intelectual. Y más adelante hace hincapié en un principio básico que orientó su investigación: “El anarquista rechaza el concepto de autoridad, dando absoluta prioridad al juicio individual”.

El tratamiento de la figura del titiritero Sansiez es subyugante, dado que el ensayista aprovecha para rescatar el arte de los títeres, tan dejado de lado en los espectáculos como en los estudios teatrales. Los monólogos del doctor Saturnino Sinomiento son ejemplos de lucidez ideológica en su afán de soñar con una sociedad igualitaria a la que no considera utópica. Sus alegatos se erigen en piezas de brillante oratoria política. Resulta emocionante que este abogado de ficción despertara tanta adhesión y entusiasmo que circuló una leyenda sobre su existencia real. Carlos Fos despliega el ideario anarquista con solvencia intelectual y aporta la franqueza de sus convicciones humanistas. Como ya lo señaló Verzero, la labor del autor no sólo deslumbra por su sabiduría en el empleo de los instrumentos de análisis, sino por su recurrencia a la oralidad, y realiza una proeza arqueológica rescatando los testimonios de personas que disfrutaron la experiencia del teatro ácrata. Así, es encomiable el rastreo que realiza de payadores que difundieron ideales de libertad (“Y no prometo jardines/ sino trinchera y tormento/ y una guerra a largo aliento/ para conseguir nuestros fines”), cuya lírica se encauzó más hacia el canto que al dúo entre dos rivales.

También es conmovedora la descripción de los patrones de enseñanza: “Los libertarios bregaban por una escuela que fuese propicia para el disfrute, en las que los gustos de los que la habitaban reinaran sobre programas previos y en las que el arte se manifestara como herramienta destacada en la formación individual en beneficio del colectivo”. Existe toda una corriente pedagógica de las escuelas o talleres racionalistas, dentro de la cual el teatro era una herramienta de propagación de ideas. Fos hace mención especial de los llamados maestros multiplicadores, que lucharon por una educación no convencional y ajena a los intereses de los grupos de poder.

Otro hallazgo lo constituyen los soliloquios del soldado Lococo. Sus prédicas contra el nacionalismo y las guerras que provoca son realmente reveladoras: “Pero la masa obrera, aún la más disciplinada, está a merced del patriotismo que se enarbola ante un conflicto bélico”/ “No hay enemigos en la clase obrera; las fronteras son líneas que surgieron hace siglos por el puño de hierro de un ladrón transformado en ´noble´”.

Estos parlamentos marcan en todo momento su rechazo al sindicalismo reformista. Afirma un personaje: “Su error es imaginarse que, por etapas sucesivas, de pequeños provechos en conquistas secundarias, está con fuerzas para hacer la economía de una revolución y que estas victorias totalizadas llevarán a la transformación social”.

Fos en varias páginas hace referencia a la estética ácrata: “El teatro burgués, determinado por la estructura económica, dependía del consumo. (...) El teatro libertario intentaba emanciparse de esta perversa lógica comercial para crear productos culturales determinados por el contenido social e ideológico”. En su concepción dramática primaba el aspecto propagandístico del arte como visión del mundo por sobre la belleza formal. Y entiende que pese a sus falencias (entre ellas la reiteración de sus planteos y expresiones), hay en estas obras –en su mayoría monólogos- una fuerza, un aliento de nobleza y dignidad provenientes de su sinceridad revolucionaria.

Como ocurrió en otras circunstancias históricas similares, los inmigrantes que lograron una sólida posición económica se alinearon con el poder dominante y condenaron enérgicamente a los inmigrantes pobres y a sus ideas políticas.

La valoración de Florencio Sánchez es muy controvertida dentro del movimiento libertario, pues muchos militantes –con un espíritu integrador- entienden que sus obras, a pesar de no enrolarse totalmente en la estética ácrata, son inconformistas y, por tanto, dignas de representarse. Otros anarquistas lo consideran un escritor a sueldo y de ideas reformistas. Carlos Fos alaba la calidad de su producción, como también su conducta ética, que denunció los abusos y las persecuciones que padecían los sectores humildes.

Como hecho que se podría tildar de exótico, el 1 de mayo de 1920 se representó una versión de El Quijote en la cual se transformaba no sólo en un héroe libertario sino, además, femenino: “Algunos miran a esta mujer guerrera con desconfianza, pensando que perdió su cordura en su camino; claro soy doblemente peligrosa como luchadora del Ideal y como mujer”.

Respecto a los conceptos pedagógicos que planteó Perón en sus alocuciones, Fos opina que “Ya nada queda de una educación horizontal o del proceso revolucionario que la misma crea”.

Cita a dos libertarios que procedían de México, Arnaldo Juster y Justo Müller, como participantes del épico Cordobazo.

Hacia el final del libro afirma: “Considerar al teatro libertario como sustrato del teatro comunitario moderno es una concepción audaz pero con sólido fundamento teórico (...) puentes que reúnen al inmigrante acólito de ayer con el murguero de hoy”.

En las tablas libertarias es un libro de insoslayable lectura tanto para los amantes del teatro como para los que creen firmemente en la posibilidad de alcanzar un mundo más justo.

Germán Cáceres

Robert Bresson, 110 años

En octubre el Cineclub La Rosa rendirá homenaje a uno de los directores más detallistas y sutiles de la Nueva Ola francesa, al haberse cumplido 110 años de su nacimiento. Se trata de Robert Bresson, y dos clásicos de su filmografía: Un condenado a muerte se escapa y El carterista. Como siempre, con entrada libre y colaboración voluntaria, en Austria 2154.

Robert Bresson (Francia, 25 de septiembre de 1901 - 18 de diciembre de 1999), cineasta, autor de una serie de películas en las que desarrolló un discurso en busca del total y absoluto ascetismo, aspirando a captar aquello que escapa a la mirada ordinaria.

En 1995, la totalidad de su obra, compuesta de un total de 13 largometrajes fue distinguida por la Académie française du cinema con el Premio René Clair.

"Un condenado a muerte se escapa y El carterista, por ejemplo, son narraciones en primera persona de integridad impecable; sin embargo, ninguno de los filmes gasta el tiempo para establecer la narrativa y el personaje como en el relato convencional. En lugar de ello, cada uno se basa en las acciones para revelar la sicología de cada protagonista" (Tony Pippolo, revista Cineaste, primavera 2006).

Miércoles 5 de octubre - 20 horas
UN CONDENADO A MUERTE SE ESCAPA

(Un condamné à mort s'est échappé, Francia, 1956, blanco y negro, 99 minutos)
Dirección: Robert Bresson
Elenco: François Leterrier, Roland Monod, Charles Le Clainche, Maurice Beerblock y Jacques Ertaud.

Un joven miembro de la Resistencia francesa que lucha contra la ocupación nazi es arrestado y condenado a muerte por la GESTAPO. Bresson pone en juego todo su oficio para narrar de manera sutil esta preciosa obra maestra de todos los tiempos. Magistralmente filmada, cada plano y silencio ayudan a mantener la tensión de la historia.

Miércoles 19 de octubre - 20 horas
EL CARTERISTA

(Pickpocket, Francia, 1959, blanco y negro, 75 minutos)
Dirección: Robert Bresson
Elenco: Martin LaSalle, Marika Green, Dolly Scal, Pierre Leymarie, Kassagi, Pierre Étaix y César Gattegno.

El director cuenta la historia de un joven incapaz de buscar trabajo que se inicia como carterista por hobby y poco a poco le resulta imposible dejarlo, encontrando en el robo un medio en el cual expresar sus sentimientos. Contado a modo de diario, es una alegoría de la condición humana.

Más información: www.cineclublarosa.blogspot.com

Día de las Bibliotecas Populares

En un mes lleno de efemérides ligadas a las Bibliotecas, celebramos hoy el día de las Populares, en reconocimiento a la Ley propiciada el 23 de septiembre de 1870 por Domingo Faustino Sarmiento.

Un día como hoy, hace 141 años, surgía la Ley 419 propiciada por Domingo Sarmiento, y que dio origen a la Comisión Protectora de Bibliotecas Populares (actual CONABIP), con el propósito de fomentar la creación y el desarrollo de estas instituciones, constituidas por asociaciones de particulares, con la finalidad de difundir el libro y la cultura.

La mencionada norma indica en su primer artículo que "las bibliotecas populares establecidas o que se establezcan en adelante por asociaciones de particulares en ciudades, villas y demás centros de población de la República, serán auxiliadas por el Tesoro nacional en la forma que determina la presente ley."

Y posteriormente deja sentada la creación de la Comisión protectora que tendrá a su cargo el fomento e inspección de las bibliotecas populares, así como la inversión de los fondos. Todo ello fue ampliado en 1986, con la sanción de la Ley 23.351 de Bibliotecas Populares, que estableció los objetivos y el funcionamiento de la Comisión, y creó el Fondo Especial para Bibliotecas Populares.

Actualmente el objetivo general de la política establecida por la CONABIP es fomentar el desarrollo de las Bibliotecas Populares, su valoración pública como espacios físicos y sociales relevantes en la construcción de Cultura Popular e Identidad Nacional.

En el año en que la Ciudad de Buenos Aires ha sido declarada por la UNESCO como "Capital Mundial del Libro 2011", y en el mes en que también celebramos el Día del Maestro, en homenaje a Sarmiento, y del Bibliotecario, recordando a Mariano Moreno, no hay dudas de que las Bibliotecas Populares son una de las más reconocidas de los motores de las actividades culturales de una sociedad.

"Las Bibliotecas Populares no sólo difunden y promueven la lectura, sino que acercan y facilitan su acceso a la comunidad, y son parte de su patrimonio. En ellas puede verse que en una época en donde el avance y desarrollo de nuevas tecnologías, formas de acceso a la información, a la cultura y al entretenimiento se diversifican y masifican, el libro y las bibliotecas siguen teniendo una enorme vigencia", señaló el diputado Raúl Puy cuando el año último se celebró el homenaje por el 140º aniversario de la Ley 419.

Bioy Casares, entre Alvear y Posadas

Este mediodía se realizó la inauguración oficial de la calle Adolfo Bioy Casares. La propuesta fue una iniciativa del diputado Raúl Puy, acompañada por la Biblioteca Carlos Sánchez Viamonte, de la cual es socio honorario.

Además del legislador socialista, fueron oradores la escritora María Esther Vázquez, el presidente de la Sociedad Argentina de Escritores, Alejandro Vaccaro y el diputado Oscar Moscariello, a cargo de la presidencia de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.

El tramo de la antigua calle Eduardo Schiaffino se ubica a la altura de Alvear al 2000, y va desde la mencionada avenida hasta Posadas. Se ubica cerca del lugar de nacimiento y donde Bioy Casares pasó la mayor parte de su vida de casado junto a Silvina Ocampo.

La calle Bioy Casares

A raíz de la aprobación de una ley impulsada por el diputado socialista Raúl Puy (Socio honorario de nuestra Biblioteca), el escritor argentino Adolfo Bioy Casares tendrá su propía calle en nuestro barrio de Recoleta. El tramo elegido está ubicado en la calle Schiaffino, entre Posadas y Alvear. El acto se realizará el jueves 22 de septiembre a las 12 horas y los oradores serán: Alejandro Vaccaro, presidente de la sociedad argentina de escritores; la escritora argentina, María Esther Vázquez; el presidente de la Legislatura porteña, Oscar Moscariello y Puy. La Biblioteca Carlos Sánchez Viamonte acompañará la iniciativa.

"El cambio de denominación se fundamenta en la importancia de homenajear a uno de los grandes maestros de la literatura argentina", explicó Puy. "La zona elegida no es arbitraria, ya que es un área de nuestra ciudad que le ha sido absolutamente afín a su vida", aclaró.

Bioy Casares nació el 15 de septiembre de 1914 en la calle Quintana y luego de casarse con la escritora Silvina Ocampo, se mudó a la calle Posadas. Además del nombre, de su padre heredó también su pasión por los libros. Por este motivo, siendo muy pequeño ya había tenido contacto con los grandes clásicos de la literatura universal.

La invención de Morel, publicada en 1940, fue la obra más famosa del autor y la que marcó el verdadero inicio en su carrera literaria. Entre sus novelas, ensayos, relatos, antologías y cuentos, se pueden destacar: Plan de Evasión (1945); El sueño de los héroes (1954); Diario de la guerra del cerdo (1969); El héroe de las mujeres (1979); Historias desaforadas (1986) y Una muñeca rusa (1991).

"Adolfo Bioy Casares es dueño de una vasta obra en donde la fantasía y la realidad se superponen con una armonía magistral", opinó Puy, quien además preside la Comisión de Cultura de la Legislatura porteña. "Es un acto de justicia que una calle de nuestra ciudad, lleve el nombre de quien nos ha dado tantas satisfacciones a los argentinos, a través de sus maravillosos escritos", finalizó.

En el momento en que se llevó la audiencia pública en la Legislatura porteña el Presidente del Centro Cultural y Biblioteca Popular Carlos Sánchez Viamonte fue orador y manifestó al diario La Nación: "Consideramos muy atinado darle el nombre de una calle a Bioy, y sobre todo si es de Recoleta, por donde él circuló mucho".

Cineclub La Rosa: finaliza el ciclo "Alberto Fuguet"

Última función del ciclo "Alberto Fuguet, cinépata", en la que veremos su cortometraje Las hormigas asesinas y la excelente adaptación que el peruano Francisco J. Lombardi hizo de su novela Tinta roja. Todo, el miércoles 21 de septiembre a las 20 horas, en Austria 2154. Como siempre, con entrada libre y colaboración voluntaria.

Miércoles 21 de septiembre - 20 horas
TINTA ROJA

(Idem, Perú/España, 2000, color, 100 minutos)
Dirección: Francisco J. Lombardi.
Guión: Giovanna Pollarolo, sobre la novela de Alberto Fuguet.
Elenco: Gianfranco Brero, Giovanni Ciccia, Fele Martínez, Lucía Jiménez, Carlos Gassols, Yvonne Frayssinet, Gustavo Bueno y Tatiana Astengo.

Un joven recién recibido como periodista, mientras sueña con ser escritor, debe hacer su pasantía en la sección policiales de un periódico sensacionalista. Su jefe, duro pero sincero, ve en él un reflejo de su propia juventud y comienza a guiarlo.

El peruano Francisco J. Lombardi, uno de los más prolíficos realizadores de su país (La ciudad y los perros, Bajo la piel, No se lo digas a nadie, entre otras) realiza una gran adaptación de la novela de Fuguet, por la que obtuvo los premios al Mejor director y Vigía en el festival de cine de La Habana (2000). Además, ganó Mejor guión en el Festival de Los Angeles (2001) y en el Festival Internacional de la India (2001). La gran actuación de Gianfranco Brero en el rol del jefe le valió el premio al Mejor Actor en el Festival de San Sebastián.

Junto al cortometraje
LAS HORMIGAS ASESINAS
(Idem, Chile, 2004, color, 20 minutos)
Dirección: Alberto Fuguet.
Elenco: Benjamín Vicuña, Julio Fuentes, María Cristina Peña, Paula Santa Ana y Aníbal Reyna.

Más información: www.cineclublarosa.blogspot.com

Música en la Biblioteca: sexto concierto

Tenemos el agrado de invitarlos al sexto concierto del ciclo de conciertos de guitarra "Música en la Biblioteca" que dirige Omar Cyrulnik, coordinado por Soledad Lazarte y Federico Pracías. Será el sábado 17 de septiembre a las 20 hs., en Austria 2154. Bono contribución: $ 15; estudiantes, jubilados y socios de la Biblioteca $ 10.

Afiche Septiembre en 11

En esta ocasión actuarán:

Carmen Mosquera, Valeria Rodríguez y Eugenia Sasso (Trío de Guitarras)

Carlos Villalba (Mar del Plata)

Martín Díaz (Guitarra) - Gabriel Santanotoglia (Flauta traversa)

Nuevas donaciones para la Biblioteca y Videoteca

Agradecemos las donaciones recibidas por parte de la Dirección General del Libro de la Ciudad y de la productora Magoya Films. Se trata del libro de fotografías de Julie Weisz sobre "Teatro Abierto", y de la película Mundo Alas, con León Gieco, respectivamente.


Los mismos ya se encuentran catalogados, a disposición de nuestros socios.

Día del bibliotecario

“Más de Cuatro Siglos de quehacer bibliotecario arrojan hoy un saldo fecundo; desde la creación de la Biblioteca Mayor de la Universidad de Córdoba a principios del siglo XVII hasta la fecha, el desarrollo bibliotecario argentino ha sido constante, se crearon miles de bibliotecas de todo tipo a lo largo y a lo ancho del país, se afianzó la formación profesional del bibliotecario, se organizaron asociaciones profesionales a nivel nacional y provincial y se gestó una literatura bibliotecológica que refleja a una profesión en permanente evolución”.


Los Orígenes de la Fecha
En la Gazeta de Buenos Aires, en 1810, edición del jueves 13 de septiembre, encontramos un artículo titulado EDUCACIÓN, firmado con el seudónimo Veritas. Algunos autores indican a Mariano Moreno como autor, otros a Manuel Belgrano, puesto que ya había publicado sobre el tema en su periódico Correo de Comercio, utilizando el mismo epígrafe.

En dicho escrito leemos, entre otras cosas, lo siguiente: “... ha resuelto la Junta formar una Biblioteca Pública, en que se facilite a los amantes de las letras un recurso seguro para aumentar sus conocimientos. Las utilidades consiguientes a una Biblioteca Pública son tan notorias, que sería excusado detenernos en indicarlas...”-“... por fortuna tenemos libros bastantes para dar principio a una obra, que crecerá en proporción del sucesivo engrandecimiento de este pueblo. La Junta ha resuelto fomentar este establecimiento...”

“... nombrando desde ahora por Bibliotecarios a el Dr. D. Saturnino Segurola y al Rvdo. P. Fray Cayetano Rodríguez..” y “... nombra por protector de dicha Biblioteca al Secretario de Gobierno Dr. Mariano Moreno...”

De este texto se desprende que el doctor Saturnino Segurola y Fray Cayetano Rodriguez, fueron los primeros bibliotecarios oficiales de la nueva era de la independencia de la República, aunque poco pueden realizar por la biblioteca. El Padre Segurola que es nombrado recién el 28 de diciembre, renuncia al cargo pocos días después.

Con fecha 30 de enero de 1811, en la misma nota de renuncia de Segurola , se encuentra la designación del P. José Luis Chorroarín, por solicitud de Mariano Moreno, como Bibliotecario. No se ha podido ubicar documentación que indique su designación como Director, pero sí existen distintas referencias que lo reconocen como tal. Fue pues el primer Director y también el primer Bibliotecario.

De la designación de Fray Cayetano Rodríguez no existe ninguna documentación al respecto. Si se sabe de sus tareas en el Convento de San Francisco.

Se contaba sólo con un local y dos bibliotecarios. Eran cinco habitaciones en los altos de la esquina de las hoy calles Moreno y Perú. Por entonces eran las calles de la Biblioteca y de los Representantes. Los dos bibliotecarios, en orden jerárquico: Fray Cayetano Rodríguez y Presbítero Saturnino Segurola. A los pocos meses, en 1811, otro sacerdote, Luis José Chorroarín, reemplazó a Cayetano Rodríguez. Los cargos se denominaban primer y segundo bibliotecario. Y esto era todo; a partir de allí el ingenio tendría que ser el principal capital. Y lo fue. (Extracto de El Negro de la Biblioteca, por José Luis Trenti Rocamora)

En enero de 1811 asumió la dirección Luis Chorroarín, y bajo su dirección la Biblioteca Pública abre sus puertas el 16 de marzo de 1812. Chorroarín mantendría en el cargo hasta 1821, cuando mediante un decreto de Martín Rodríguez fue reemplazado por Saturnino Segurola. Desde 1822 a 1828 ejerció el cargo Manuel Moreno, hermano de Mariano, y la biblioteca contaba en ese entonces con un patrimonio considerable: en 1823

El 5 de octubre de 1884 fue designado el primer Director Nacional, y desde ese momento es conocida oficialmente como Biblioteca Nacional.

Se Establece el Día del Bibliotecario
El Centro de Estudios Bibliotecológicos del Museo Social Argentino (CEB/MSA), fundado el 12 de octubre de 1943, por iniciativa del Secretario General Antonio A. Vizzini presenta el proyecto de realizar actividades que se destacaran para celebrar el “Día del Bibliotecario”, establecido en el Congreso de 1942, convocando así a las “Jornadas Bibliotecológicas Argentinas” que se realizaron a partir de 1946.

Las primeras Jornadas consistieron en un ciclo de conferencias pronunciadas del 9 al 12 de Septiembre (1946), asistiendo a tal acto bibliotecarios uruguayos y del interior del país. En esa oportunidad participaron, entre otros destacados bibliotecarios José Edmundo Clemente, Washington de la Peña, Carlos Víctor Penna, Josefa Emilia Sabor y J. Frederic Fino, refiriéndose respectivamente a los siguientes temas: “Bibliopsicología”, “Función social de las bibliotecas populares”, “Algunos aspectos de recatalogación y reclasificación”, “Información bibliográfica en nuestras bibliotecas” y “Algunas consideraciones sobre mapotecas”.

Desde hace más de 50 años ABGRA acompaña a la profesión bibliotecaria, y a escasamente un año de su fundación, logra que en 1954 se dicte el decreto 17.650/54 estableciendo que el día 13 de septiembre se conmemore en todo el país el “DÍA DEL BIBLIOTECARIO”, como un homenaje a la labor de los bibliotecarios en favor de la comunidad. El presidente Arturo U. Illía, mediante decreto 3.114/64, complementa el anterior decreto nº 17.650/54
Todos los años, ABGRA celebra este día tan significativo para los bibliotecarios y aprovecha esta oportunidad para realizar la entrega del Premio ABGRA a los egresados con los mejores promedios de las Escuelas de Bibliotecología de todo el país. En ese acto nos acompañan autoridades nacionales, personalidades del libro y la cultura y distinguidos profesionales del quehacer bibliotecario.

Fuente: ABGRA - Asociación de Bibliotecarios Graduados de la República Argentina

Drive

de James Sallis
(RBA Libros/Serie Negra, Barcelona, 2009, 158 páginas)


El protagonista se apoda Driver, o sea conductor, que es un extra de cine que simula accidentes automovilísticos. Pero James Sallis (Helena, Arkansas, 1944) comenta la música ambiental de los bares que aquel frecuenta y las conversaciones que mantiene con un guionista que opina pestes de todo (“Tal vez sea cierto que me desagrada sobremanera el estiércol del sistema político americano, las películas de Hollywood, las editoriales neoyorquinas, nuestros últimos seis presidentes...”), y que, según la novela, llevó la historia de Driver a la pantalla. El autor utiliza elipsis que obligan a imaginar qué sucedió entre dos escenas, y cada capítulo se enlaza con el anterior y el siguiente como si estuvieran empalmados en la sala de montaje. O sea que leyendo Drive se tiene la sensación de estar ante un guión cinematográfico desprovisto de acotaciones técnicas.

La narración es ágil, de frases cortas, refiere comportamientos y no evita la crudeza: “...y le hundió el cuchillo en el cuello, bastante en el centro, lejos de la carótida y las arterias principales, por lo que tardó un poco, pero le había seccionado la faringe y la tráquea, y por ella escapaba entre silbidos el último aliento...” También aparecen constantemente intrigas y dudas, procedimiento que potencia el suspenso de la trama.

Driver, además de piloto de pruebas, es un ladrón de poca monta que sólo se limita a conducir el auto de los delincuentes, aunque demuestra ser violento, inescrupuloso y capaz de cometer una carnicería. Todos los personajes son rudos, bebedores, y la mayoría actúa al margen de la ley: se está ante una crook story, es decir aquella en que el personaje principal ya no es el detective sino el delincuente. Es notable cómo los diálogos filosos y cortantes de estos maleantes resultan convincentes, como si Sallis conociera el hampa desde adentro.

La novela transmite una visión desencantada de la sociedad norteamericana: “...¿había cambiado él o era el mundo que lo rodeaba el que había cambiado? (...) Todo se había vuelto tan pobre, tan ordinario, tan vacío”. Describe a Los Angeles como una ciudad poblada por una multitud de razas que no armonizan y en la cual nadie parece ser feliz.

El libro está dedicado a “Ed McBain, Donald Westlake y Larry Block, tres grandes escritores norteamericanos” pertenecientes al género policial. Y Driver lee a otros exponentes contemporáneos (George Pelecanos, John Shannon y Gary Phillips), como si Sallis invitara al lector a continuar visitando la serie negra.

La inteligente y personal traducción de Juanjo Estrella resulta funcional para disfrutar la lectura de esta apasionante novela.

Germán Cáceres

Este libro forma parte del catálogo de la Biblioteca. Siendo socio puede retirarlo para su lectura.

Sarmiento, en su día

El 11 de septiembre de 1888, en Asunción del Paraguay, fallecía Domingo Faustino Sarmiento. En el año del 200 aniversario de su nacimiento (San Juan, 15 de febrero de 1811) lo recordamos en el Día del Maestro.

Docente, pedagogo, político, escritor, periodista y militar, Domingo Faustino Sarmiento fue una de las personalidades más brillantes de la historia argentina.

Gobernador de la Provincia de San Juan entre 1862 y 1864, Senador Nacional por su Provincia entre 1874 y 1879 y presidente de la Nación Argentina entre 1868 y 1874, Sarmiento fue además el responsable de la ley que dio nacimiento a la Comisión Nacional Protectora de Bibliotecas Populares, actualmente CONABIP, cuando el 23 de septiembre de 1870 se establece la Ley 419, que con el propósito de fomentar la creación y el desarrollo de estas instituciones, constituidas por asociaciones de particulares, con la finalidad de difundir el libro y la cultura.

En 1947 la Conferencia Interamericana de Educación estableció como Día Panamericano del Maestro al 11 de septiembre en homenaje a su fallecimiento.

Consiga nuestras publicaciones en la Biblioteca

Hemos incorporado una pequeña estantería en donde podremos a disposición de socios y visitantes las publicaciones de nuestro sello editorial y de amigos que se pueden adquirir, y con ello colaborar con la Biblioteca. También puede consultarnos escribiendo a carlossanchezviamonte@yahoo.com.ar

Nueva exposición: Manuela Pérez Cárrega

Con obras pertenecientes a sus series "De consumo" y "Puntos", Manuela Pérez Cárrega expondrá en nuestra Biblioteca, Austria 2154, desde el miércoles 7 de septiembre.

Serie de consumo
Esta serie hace una crítica a la sociedad de consumo, a una sociedad donde el parecer y poseer parecen ser valores necesarios y fundamentales.

Donde los objetos de consumo son rotulados o catalogados por medio de una serie de números y bandas verticales “llamadas código de barras”.

El concepto de la obra se la puede denominar neo- geométrica ya que integra la geometría convencional con algo más contemporáneo, narrativo y lúdico.

Esto se lo otorgan las fotos de las Barbies, modelo de belleza impuesto por esta sociedad y sus códigos de barra pintados sobre listones de madera que le dan a la obra tridimensionalidad y permite al mismo tiempo al espectador tener diferentes lecturas de la obra no solamente una mirada frontal sino una mirada oblicua.

Serie Puntos
En esta serie como en la anterior, llamada “serie de consumo”, conjugo en la obra la geometría con imágenes ya existentes.

Estas imágenes que escogí me son familiares, son personajes y objetos que de alguna forma representan mi infancia: personas adultas con niños, personas que cuidan, acompañan y protegen, una niña con un oso de peluche, un automóvil, un gato, etc.

Todas estas figuras son como fantasmas, personajes y situaciones que quedaron en el pasado y también en el recuerdo.

Los recuerdos y el pasado están representados en blanco y negro como esas fotos viejas sin color cargadas de una nostalgia de lo que ya no esta.

La contra cara del pasado es el color y la geometría (los puntos, los cuadrados) que representan el presente, un presente con algunas marcas y cicatrices que esta infancia dejó en cuerpo y alma.

El color representa lo actual, una actitud de lucha hacia la vida y de alegría ante las adversidades.

El tamaño, distribución y los colores de las figuras geométricas usados en cada obra actúan de forma diferente dándole un marco y sentido a cada personaje.

Los recuerdos del pasado así como los sueños a medida que pasa el tiempo van desvaneciendo y son confusos, la geometría y la figuración producen un efecto similar en esta obra, una mezcla de imágenes donde las cosas se confunden.

Y el blanco de fondo atemporal, infinito e inagotable de recuerdos.

Manuela Pérez Cárrega
Nació en Buenos Aires en 1972. En 1995 obtuvo el título de Profesora Nacional de Pintura por la Escuela "Prilidiano Pueyrredón". Asistió al Taller de Juan Doffo. Participó de varias muestras individuales y colectivas de pintura en Argentina y en el Uruguay y en varios salones y premios Nacionales. Actualmente forma parte del grupo de artistas de la galeria Gp. espacio de arte.

Muestras Individuales
2007 - Galería Isidro Miranda

Muestras Colectivas
2011 - The Affordable Art Fair. Fall Edition. New York City.
2011 - “Perro Verde”. "Sueños de Artistas". Intervención colectiva.
2011 - GP. Galería de Arte. Se integra al staff de artistas.
2010 - VII Salón Nacional de Artes plásticas. Premio Nacional de pintura “Benito Quinquela Martín”
2009 - Premio Estímulo "Dr. Bonifacio del Carril", Centro Cultural Recoleta.
2009 - XXXl Salón Nacional de Pintura “Fernán Félix de Amador”. Museo de Bellas Artes, Luján.

Más información: www.perezcarregamanuela.blogspot.com

Días y horarios
La muestra podrá visitarse de lunes a viernes de 13 a 20 y en horarios de actividades especiales de la Biblioteca, y permanecerá durante todo el mes de septiembre.

Continúa el ciclo "Fuguet"

Velódromo, la segunda película del escritor y cineasta chileno Alberto Fuguet, será proyectada el miércoles 7 de septiembre a las 20 horas, en Austria 2154. Como siempre, con entrada libre y colaboración voluntaria.


Miércoles 7 de septiembre - 20 horas
VELÓDROMO

(Idem, Chile, 2010, color, 110 minutos)
Dirección: Alberto Fuguet.
Elenco: Pablo Cerda, Francisca Lewin, Lalo Prieto, José Pablo Gómez y Lucy Cominetti.

Un hombre llamado Ariel Roth está a punto de cumplir 35 años y, con sus ritmos, sus manías y su comodidad, no ve venir que el mundo opina que debe moverse del lugar donde está: en unas horas, por “inmaduro”, es dejado por su novia y también por ¡su amigo! ¿Se moverá Ariel hacia donde quieren los demás?

Velódromo se presenta como “una comedia existencial santiaguina”. Y los temas de esta comedia son la edad, el trabajo, los amores, las películas (que Ariel baja de Internet y ve en su computadora) y la posibilidad de ser como se quiere ser. Fuguet cree en las películas narrativas, nada anémicas, en las películas que se mueven (como Ariel en su bicicleta), y sabe que hacer cine es también hablar de éste, y de ahí los memorables dardos sardónicos al personaje del director que “triunfa” en Europa. Velódromo es una comedia quejosa pero no cínica, con algún parentesco con las emociones del cine de Ezequiel Acuña, y con un uso brillante del digital para los exteriores santiaguinos, que todo el tiempo parecen reflejar una luz particular, hermosa en su fragilidad y también hermosa en su plenitud. (Extraído del catálogo del BAFICI).

Más información: www.cineclublarosa.blogspot.com