Bienvenidos a Santa Beba

de Julián, Marina y Enrique Melantoni, y Graciela Repún de Melantoni
(Riderchail, Buenos Aires, 2010, 128 páginas)

Desde el principio la novela adopta una saludable tónica de buena onda.

Los capítulos son monólogos de cada uno de los cuatro integrantes de la familia Melantoni, que en la ficción adoptan el apellido Eccos y los nombres de Atilio, Violeta, Eloísa y Crescencio (padre, madre, hija e hijo, en ese orden). Las confidencias -cargadas de ironía- comentan un singular veraneo que les toca vivir en una insólita localidad llamada Santa Beba. Con chispa, pero también con sagacidad psicológica, se plantea el abismo generacional que clásicamente surge entre los padres y sus hijos adolescentes. La tensa rivalidad que sostienen Crescencio y su hermana mayor Eloísa genera entre ellos terribles discusiones y caprichos ridículos. Únicamente coinciden en que la mayoría de las personas les cae mal porque las consideran un desastre.

Santa Beba es una ciudad extraña, más bien absurda, y las costumbres de sus habitantes se tornan extravagantes y ajenas a lo que se estima como normalidad. Esta calificada una “Slow City”, que “Quiere decir que ´ahora´ es ´dentro de un rato´, o ´más tarde´, o ´cuando a mí se me cante´. “ Además, un santabebino opina: “¿Turista?” (...) “Eligió un lugar curioso para visitar. Aquí no hay montañas, ni lagos, ni un balneario que valga la pena. Lo más atractivo de Santa Beba son sus muertos...” La familia Eccos ha aterrizado en un ámbito dislocado que parece ser una versión novelística de una película de los Hermanos Marx. Para enriquecer la narración los autores recurren a varios juegos de palabras, por ejemplo, los nombres de los locales de comida: “Los antropófagos”, “Carnívoros Unidos”, “Pez Cuezo”, “Pizzar or not pisar” y “Fanas de la fainá”. Están asimismo los guiños a la literatura, sobre todo a la infantil, ya que se cita a James Finn Gardner, a Robert Louis Stevenson, a Tolkien y a la argentina Adela Basch. Mamá Violeta redacta “colmos” a pedido de una editorial, pues es escritora: “¿Cuál es el colmo de un bañero?”; ”Que todos se desahoguen con él”. Los capítulos en que interviene Eloísa son precedidos por letras de canciones de rock y música pop, que otorgan al libro un aura de encanto y frescura.

También abundan los chistes ingenuos, cuya gracia reside en su falta de sentido: comenta un zapatero que “Si la gente no tuviera pies, yo no tendría trabajo. Y tampoco yo tendría pies, porque soy gente”. Atilio explica que ”Todos miramos a Elo, menos ella misma, claro”. En el cine de la zona estrenan películas al mismo tiempo que en la Capital, pero cosas parecidas, como un filme de Luisito Buñuelo, un destacado realizador local.

Pero, de repente, sopla un aura de misterio en los paseos que realizan por Santa Beba los cuatro protagonistas, ya sea juntos o separados. Se producen sucesos raros: un misterioso accidente automovilístico casi no deja rastros, como si no hubiera ocurrido. Además, la ciudad está construida sobre fósiles prehistóricos, y hay constantes menciones a especies desconocidas (macrauquenias, megaterios, gliptodontes, mastodontes).

Y los Melantoni urden una trama compleja alimentada por la ironía y el humor (por momentos el lector no puede menos que desternillarse de risa). El cuarteto de ficción sospecha que pasan acontecimientos delictivos, pero no puede detectarlos y menos señalar a los culpables. En los sorpresivos tramos finales se resuelve el enigma, que está vinculado al hallazgo de un insólito tesoro.

Completa esta excelente novela, tan original como divertida, la deliciosa tapa de Poly Bernatene, rica en sus tonalidades y en la festiva caracterización de los Eccos/Melantoni.

Germán Cáceres

"Naftalina" comienza a celebrar sus Bodas de Plata en la Biblioteca

“Naftalina, para que nadie se apoliye”, el programa radial que este año está cumpliendo un cuarto de siglo al aire, se presentará con su "Gran Tertulia de Humor" en la Biblioteca Carlos Sánchez Viamonte, Austria 2154, el jueves 31 de marzo a las 20 horas, con entrada libre.

El tradicional programa radial, con 25 años en aire, presenta su nuevo y ameno espectáculo, basado en su clásico humor satírico y costumbrista.

Desde una virtual mesa de radio, se tratan disparadores surgidos de la observación de la actualidad tanto de las figuras y aconteceres públicos como de los comportamientos humanos.
El humor, totalmente original, aparece en distintas formas, desde la improvisación, hasta el radioteatro en vivo, así como también la aparición de los queribles y entrañables personajes surgidos de la ficción.

Todo para vivir un buen momento a pura diversión.

“Naftalina…” promete una velada inolvidable, para rendir culto, al más querido de los programas de culto vigentes en la radio, valga la redundancia.

Actualmente se emite en Radio América AM 1190, en la madrugada del sábado y del domingo de 1:30 a 6:00 y de 1:00 a 6:00 respectivamente, y en Class FM 91.9, los lunes de 18 a 21.

Idea, conducción y guiones: César Albino Guzzo y Ariel Carranza.

Participan: Roberto “Chiquito” Zorrilla (el único humorista laringectomizado del mundo). Con las “Chicas Naftalina”: María Svartzman, María Laura Fernández, Natacha Méndez, Paula Varela, Luciana Amorós y Romina Lenhard.

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Esta noche digo adiós

de Michael Koryta
(Mondadori, Roja Es Negra, Buenos Aires, 2010, 352 páginas)

Es una novela policial clásica en el mejor estilo de Chandler y de Hammett, aunque también hay bastante del Lew Archer de Ross Macdonald. El género tiene una estética iterativa y, precisamente, en ese transitar lo previsible, surge su fruición incanjeable. La trama se va expandiendo en numerosas situaciones mientras incorpora personajes. Un detective afirma “me gustaba cómo se veía todo esto en las películas. Ya sabéis, Bogart haciendo de Sam Spade o Philip Marlowe (...) Me atraía eso de enfrentarte a lo imprevisto, la idea de que un misterioso cliente pudiese entrar en tu oficina en cualquier momento y hacer que de repente te vieras metido en algo...”

Tanto el protagonista -el detective privado Lincoln Perry- como su socio Joe Pritchard, razonan con lógica rigurosa el caso que deben resolver: el suicidio de otro investigador que tal vez haya asesinado a su esposa y a su hijita, cuyos cuerpos no aparecen.

Otra vez se muestra a la mafia, como en otros thrillers actuales (Dinero fácil, de Jens Lapidus), pero esta vez es la rusa (“Nosotros, los italianos, te mataremos (...), pero los rusos están locos, matarán a toda tu familia”), inmersa con absoluta naturalidad en el mundo de los negocios.

Ciertos prestigiosos empresarios cuentan con agentes de la policía y del FBI que responden a sus órdenes. “Desde la caída de la Unión Soviética, las mafias rusas se habían convertido en una fuerza mucho más poderosa que el crimen organizado americano.” En general sus integrantes son ex miembros de la Spetznatz, equivalente soviética de las fuerzas especiales de los Estados Unidos.

Como ya hacía Stieg Larsson en su trilogía “Millennium”, el autor describe un mundo moderno inundado por sistemas de vigilancia, pero en esta novela se mencionan aparatos mucho más sofisticados que los presentados por el citado escritor sueco.

Pese a ser su primera novela, Koryta la ha escrito con notable profesionalismo. Su estilo es brillante, fluido, colmado de descripciones precisas y comentarios enriquecedores: “No hay nada como pasar un buen rato en el reservado del campo, fumando puros y hablando de golf todo el día mientras el resto de la gente trabaja para ganarse la vida”. Las escenas de acción están magistralmente resueltas y en los diálogos abunda el humor y la ironía. Los personajes cobran relieve, sobre todo Lincoln Perry, que por momentos se vuelve introspectivo.

El autor exhibe gran talento para urdir una historia tan compleja y repleta de bifurcaciones que logra atar todos los cabos sueltos y no deja intersticio sin llenar. Es un thriller en estado puro, en el cual para captar la atención irrenunciable del lector, el final de cada capítulo sorprende con un nuevo suceso.

La traducción de Sergio Lledó es excelente, pero como la realizó para la casa central de Barcelona, abundan los modismos locales.

El prólogo de Rodrigo Fresán “BIENVENIDO, MR. PERRY, o lugares comunes y asuntos personales”, posee una lucidez sorprendente. Entre otros conceptos afirma que “en contadas pero en perfectas ocasiones, la originalidad y lo novedoso pasan por saber volver a las fuentes y –bebiendo de ellas, una ronda de gimlets para todos- honrarlas como se debe”.

El lector argentino después de disfrutar Esta noche digo adiós (Premio St. Martin Press/Private Eye Writes of America) se sentirá ansioso por ver publicadas en el país las novelas El lamento de las sirenas, Una tumba acogedora y La hora del silencio -ya traducidas, según Fresán- y , además, la versión española de Envy the Night.

Germán Cáceres

El horizonte

de Patrick Modiano
(Anagrama, Barcelona, 2010, 160 páginas)

Patrick Modiano (Boulougne-Billancourt, 1945) es uno de los escritores franceses más prestigiosos de la actualidad y ha recibido numerosos premios.

En esta novela desarrolla una prosa cristalina, con frases cortas que fluyen con la magia propia del agua de manantial. Su mundo y su sensibilidad son muy particulares, plenos de connotaciones y sutilezas. La realidad que registra es totalmente brumosa e inasible: de tanto en tanto aparecen tenues fragmentos que resultan difíciles de relacionar. Como si los actos humanos no tuvieran sentido y cayeran en el olvido o navegaran para siempre a través del tiempo: “Lo que pasó una vez se repite hasta el infinito”. Mientras el objetivismo (Nathalie Sarraute y Alain Robbe-Grillet, entre otros) afirmaba que era imposible acceder tanto a la realidad como a la psicología de las personas, Modiano opta por representar a aquella como un fenómeno fantasmagórico, y, para que no se esfume por completo, el protagonista, Jean Bosmans, no cesa de mencionar calles, cafés y bistrós de París.

La memoria de Bosmans es imprecisa, esquiva y poco fiable. Se refiere a un tiempo circular, en el que los recuerdos sobre su juventud son vagos y difusos, cercanos a simples fantasías.

Cuando el autor se centra en Margaret Le Coz, la amiga de Bosmans, el registro da una vuelta de tuerca: la ambigüedad se desliza hacia la orientación que ella impone a su vida, en la que es seguida implacablemente por un presunto admirador, Boyaval, del que nada se sabe, y que la acosa desde Suiza hasta Francia sólo para solicitarle una mínima cita.

Bosmans se conecta también con otras personas (la extravagante familia Ferne, la insólita pareja formada por el doctor André Poutrel e Yvonne Gaucher, y una señora que lo aterroriza pidiéndole dinero –según el registro civil es su madre-, siempre acompañada por un aparente ex sacerdote que lo mira con sumo desprecio), pero se tiene la impresión que todos ellas pudieron ser parte de una alucinación, ya que el protagonista sólo evoca zonas penumbrosas y huidizas del pasado (“encuentros sin futuro, como en un tren nocturno”). Mientras la narración zigzaguea y evade la linealidad, los personajes se muestran como seres solitarios, dominados por la incertidumbre y las sensaciones engañosas.

Durante treinta años, Bosmans pierde el rastro de Margaret, pero al final de la novela se encamina hacia una librería de Berlín en donde tal vez la encuentre. Como si todavía existiera una esperanza:”Aquellas noches, las calles desiertas y silenciosas del barrio eran líneas de fuga que desembocaban todas en el porvenir y en EL HORIZONTE”.

La traducción de María Teresa Gallego Urrutia es impecable.

Germán Cáceres

"El teatro y los niños 2", nueva donación

Agradecemos la donación del libro El teatro y los niños 2, con selección y prólogo de Nora Lía Sormani. El volumen se compone de seis obras infantiles, incluyendo una de Germán Cáceres, responsable de la crítica literaria en estenuestro sitio.

El teatro y los niños 2 (Ed. Atuel, 2010) incluye obras de Germán Cáceres, Leonel Giacometto, Eleonora Lotersztein, Rosa Pfeiffer, Fabián Sevilla y Patricia Suárez. El libro ya forma parte de nuestro catálogo.

En el prólogo, Nora Lía Sormani -responsable también de la selección- señala que “la función fundamental del niño espectador debe ser la de observar, mirar, contemplar los mundos poéticos, y dejarse afectar emocional, estética, lúdica e ideológicamente por ellos”.

Por su parte, Juan Carlos Licastro, en la reseña del libro hecha en Nido de Caranchos, afirma sobre Una aventura en el ciberespacio, de Germán Cáceres, "es una obra encantadora, plena de humor, en la cual cuatro amiguitos viven una singular experiencia propia de la ciencia ficción. Registra un mundo tecnológico –computadoras, celulares, juegos de rol- que, unido a la temática fantástica, captará con seguridad la atención de los niños".

Día internacional de la mujer

«El socialismo no surge de nuestra voluntad, está más allá de los partidos mismos, porque son las condiciones económicas de los países las que lo convocan.» (...)

- ¿No cree, sin embargo, que ella reflejo la participación decisiva de la mujer en la acción política? La presencia de Eva en el poder coincide con la conquista del voto femenino.
- En ese campo llegó tarde. En los centros socialistas las mujeres siempre tuvieron iguales derechos que los hombres. Palacios presentó dos veces un proyecto para dar voto a la mujer, pero lo rechazaron. Los conservadores creían que si las mujeres votaban no iba a haber nadie que les hiciera el puchero y los esperara al mediodía. El movimiento feminista es anterior a Eva Perón.

- Usted sabe que hoy en día el feminismo se ha radicalizado. Las viejas consignas sufragistas van al lado, a veces, de la defensa del lesbianismo.
- Nada de eso hubiera sido posible sin nuestras luchas.

Alicia Moreau de Justo, entrevistada por la revista Panorama, abril/mayo de 1972

Importante donación a la Videoteca

Acabamos de recibir la colección de DVDs editada por el 25º Festival Internacional de Mar del Plata, conteniendo las "Charlas con maestros", conferencias realizadas por los invitados especiales de la máxima cita cinematográfica de nuestro país.

La colección incluye las "clases magistrales" de John Sayles, Hal Haltrey, Bruce Beresford, Ruy Guerra, Dominique Sanda, Román Gubern, Bruno Ganz y Beatriz Flores Silva, directora de La historia casi verdadera de Pepita la Pistolera, film también que se incluye en la caja.

Agradecemos muy especialmente al Presidente del Festival y Socio Honorario de nuestra Biblioteca, José A. Martínez Suárez, por la valiosa donación, que ya forma parte de nuestro catálogo.

De esta manera, y como señala la página oficial del evento, "el Festival no solo quedará en la memoria de quienes lo han vivido, sino en la de todo aquel que desee consultar este material de valioso contenido cultural."

Asóciese para acceder a la Videoteca
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