Feliz 2011

Enero en el Cineclub La Rosa


Ciclo "Rockumentales de verano"
Viernes 7 - 20 horas
The Beatles: la primera visita a los Estados Unidos, de los hermanos Maysles.
El nacimiento de la Beatlemanía retratado contado a partir de su primera vez en América.

Viernes 14 - 20 horas
Esto es Spinal Tap, de Rob Reiner. El falso documental que ya es película de culto expone todos los clichés habituales de la "estrella de rock" y el mito de la banda "más ruidosa del mundo". Del director de Cuenta conmigo, Cuando Harry conoció a Sally y Misery.

Viernes 21 - 20 horas
Vidriera Hitchcock, de Jonathan Demme.
Robyn Hitchcock, músico de culto inglés, es filmado en una vidriera neoyorquina por su fan, el autor de El silencio de los inocentes y Filadelfia. Un cantautor para descubrir, en el mejor momento de su carrera.

Ciclo "Homenaje a Blake Edwards"
Recientemente fallecido, el padre de la zaga de la Pantera Rosa y creador de comedias inolvidables, es una buena oportunidad para rendirle culto y celebrar dos de sus más recordadas películas.

Miércoles 12 - 20 horas
La Pantera Rosa, con Peter Sellers, David Niven, Robert Wagner, Capucine y Claudia Cardinale.

Miércoles 19 - 20 horas
La fiesta inolvidable, con Peter Sellers, Claudine Longet, Marge Champion, Steve Franken, Fry Mc Kenzie y J. Edward Mc Kinley.

Todas las funciones con entrada libre y gratuita. Austria 2154. Más info: http://www.cineclublarosa.blogspot.com/

Bioy Casares tendrá su propia calle en Recoleta

Adolfo Bioy Casares, el notable escritor, cuyas recorridas por la ciudad de Buenos Aires fueron fuente de inspiración para muchos de sus cuentos y novelas, tendrá ahora un nuevo homenaje: un tramo de una calle porteña llevará su nombre.

Se trata de una de las dos cuadras de la calle Eduardo Schiaffino, en el barrio de la Recoleta. El resto de esa arteria, que desemboca en la plaza San Martín de Tours, mantendrá el nombre original.

"Adolfo veía esa calle desde las ventanas de la casa donde vivió en los años 60, en Posadas 1650", dijo ayer la escritora, María Esther Vázquez, al finalizar la audiencia pública en la que se comunicó el proyecto del diputado Raúl Puy que promueve el cambio de nombre de parte de la calle Schiaffino.

"Además, Bioy nació a dos cuadras de esta calle", agregó Puy, en diálogo con La Nacion. El legislador, del Partido Socialista y presidente de la Comisión de Cultura de la Legislatura porteña, propuso el cambio de nombre como un homenaje al autor de La invención de Morel, al que admira desde su adolescencia.

El proyecto fue presentado por Puy durante 2009. "Tuve que esperar a que se cumplan los diez años desde el fallecimiento para poder presentarlo, pero lo hicimos y fue apoyado sin problemas", dijo Puy. Bioy Casares nació en 1914 y murió en 1999.

Aprobado por unanimidad por los demás legisladores, el proyecto volverá a ser debatido durante 2011 para su confirmación, al no haberse presentado objeciones durante la audiencia de ayer.

"Consideramos muy atinado darle el nombre de una calle a Bioy, y sobre todo si es de Recoleta, por donde él circuló mucho", dijo Emiliano Penelas, director del centro cultural y biblioteca popular Carlos Sánchez Viamonte, de la que Puy es socio honorario.

Diario La Nación, martes 28 de diciembre de 2010.

Nueva publicación de la Biblioteca

El Centro Cultural y Biblioteca Popular Carlos Sánchez Viamonte acaba de publicar Calle de la memoria alta, plaqueta de Carlos Penelas.


Se trata de una pequeña edición limitada y fuera de circulación comercial de cuatro artículos relacionados al último viaje del escritor por Galicia, Asturias y Madrid. Además, la obra cierra con el poema "Calle de la flor alta".

Recordemos que Carlos Penelas, quien este año ha publicado Antología personal, con el que celebró los cuarenta años de su primer poemario, tiene más de treinta libros en su extensa trayectoria, y desde este año es el responsable del Taller Literario de nuestra Biblioteca.

Con la edición de Calle de la memoria alta queremos además festejar el final de un año con muchas satisfacciones y alegías. Quienes deseen adquirir un ejemplar deberán escribir a carlossanchezviamonte@yahoo.com.ar o comunicarse al 4802-8211 (de lunes a viernes de 16 a 20, jueves de 15 a 19) y reservarlo para retirar por la Biblioteca.

Otros libros que pueden conseguirse en la Biblioteca
Ideario, de Juan B. Justo
Crónicas del desorden, de Carlos Penelas
Identidad y globalización. Congreso de Escritores de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, AA.VV.
Vivencias, de Pedro Rodríguez Marcó (edición de la Biblioteca)

José Martínez Suárez fue nombrado socio honorario de la Biblioteca

En una hermosa noche que anticipó el verano, el cineasta presentó Noches sin lunas ni soles, cerrando así la temporada 2010 del Cineclub La Rosa. A sala llena, charló con el público y nos regaló con gran generosidad, una velada llena de inteligencia, humor y buenos recuerdos.

El sábado por la noche fue declarado Socio Honorario de la Biblioteca Popular Carlos Sánchez Viamonte el cineasta José A. Martínez Suárez. Con la sala llena de amigos, pudimos compartir su última película, Noches sin lunas ni soles, que probablente sea el mejor policial filmado en nuestro país, con una vigencia propia de su director.

Con un público atento y ávido de preguntas, Martínez Suárez fue recorriendo anécdotas de filmación de ésta y otros films suyos que ya son parte de la historia del cine argentino: El crack (1960), Dar la cara (1962), Los chantas (1975) y Los muchachos de antes no usaban arsénico (1976).

Además, con su estilo "sarcástico y punzante" que lo convierten en "un guacho tierno", tal como le dijera alguna vez Carlos Dowling, ofreció un ameno recorrido por historias propias, ajenas, delante y detrás de cámaras, combinando todo con su visión ética y la transmisión de una conducta.

Al finalizar la charla hicimos entrega del diploma que por ser "amigo y defensor del cineclubismo y las bibliotecas" lo acredita como Socio Honorario de la BP Carlos Sánchez Viamonte.

Martínez Suárez, luego de agradecer el reconocimiento hizo un comentario sobre la figura de quien da nombre a nuestra casa, y su defensa de los derechos humanos.

Con la proyección de Noches sin lunas ni soles, "el mejor film noir argentino por el cineasta más clásico y discreto de la segunda mitad del Siglo XX", según lo definió Edgardo Cozarinsky, cerramos la temporada 2010 del Cineclub La Rosa, que llegó así a las 63 funciones y 117 películas exhibidas en cuatro años de funcionamiento.


Previo al film exhibimos el trabajo en homenaje que hiciera Sebastián Hermida cuando a Martínez Suárez se lo nombró Personalidad Destacada de la Cultura de la Ciudad de Buenos Aires.

José Martínez Suárez y Emiliano Penelas, presidente de la BP Sánchez Viamonte

Atilio Orsi, secretario de la BP Sánchez Viamonte, Pedro Cerbelli, presidente de la Federación de Bibliotecas Populares de la Capital y Enrique Gran, presidente de la BP Cornelio Saavedra, junto a Martínez Suárez

Alfredo Li Gotti, padrino del Cineclub La Rosa, junto a su nieto Cristian

Todo el Cineclub La Rosa

En el blog del Cineclub acabamos de publicar dos entradas en las que se concentran todas las películas programadas en las cuatro temporadas.


En una de ellas están ordenadas alfabéticamente, mientras que la otra las tiene por temporadas. Los listados irán actualizándose con las nuevas funciones.

En cuatro años hemos programado 63 funciones en las que proyectamos 117 trabajos, entre cortos y largometrajes. Todo en http://www.cineclublarosa.blogspot.com/

Shutter Island

de Dennis Lehane
(Nuevo Extremo/RBA Libros, Buenos Aires, 2010, 400 páginas)

Desde el comienzo Dennis Lehane (Dorchester, Massachussets, 1966) exhibe una escritura suelta y segura, en la que, dominando la prosa a voluntad, despliega símiles bellos y creativos. La narración, además, abunda en diálogos breves y convincentes. Es el autor de Río Místico, novela llevada al cine por Clint Eastwood en 2003; también Shutter Island tuvo su versión fílmica por parte de Martin Scorsese, y se estrenó recientemente en la Argentina con el título de La isla siniestra (2010).

Una de las estrategias narrativas de Lehane es desorientar al lector en forma permanente, y hasta la página 48 no se sabe hacia dónde se orientará la historia.

En cierta forma allí comienza un típico caso del género policial, el del cuarto cerrado: una paciente peligrosa se ha escapado de un hospital psiquiátrico para presos violentos ubicado en la isla cercana a Boston cuyo nombre ha tomado por título el libro. Luego aparecen mensajes con extraños criptogramas. Todo esto hace suponer que Lehane se propuso ubicar su texto en los estrechos y superados límites de la novela enigma. Pero Shutter Island se aleja por completo de esas gastadas y envejecidas convenciones.

El agente federal Teddy Daniels (que combatió en la Segunda Guerra Mundial), arriba a la isla junto a su compañero Chuck Aule para resolver el misterio. Allí son atendidos por el director del hospital, el enigmático doctor Cawley, del que se sospecha que emplea potentes psicofármacos que drogan a sus pacientes y métodos brutales como la lobotomía. La historia se desarrolla en 1954, en plena Guerra Fría, y describe la atmósfera agobiante e insana de esa época. “¿Te has preguntado alguna vez por qué los comunistas nos odian tanto?… ¿Por qué no pueden dejarnos en paz?”, le pregunta la esposa a Teddy.

Por supuesto que el macartismo de aquellos años impregna la ideología de los personas, por eso Teddy comenta que “había un elemento subversivo muy conocido en su barrio. Le vieron en la calle, repartiendo propaganda comunista”. Un personaje afirma: “…el mundo entero se había dado cuenta de que el estilo de vida norteamericano era el único estilo posible”.

Una terrible tormenta azota la isla y le otorga a la novela un trasfondo dramático y agorero, en el cual la esquizofrenia y la paranoia dominan la situación. Y la acción toma un giro inesperado porque Teddy se ve invadido por un enfermizo proceso onírico, que le hará no sólo rememorar su pasado sino confundir la realidad con sus propias pesadillas. El relato se torna ambiguo al deslizarse la duda de si Teddy es víctima de un complot o, por el contrario, es un asesino psicótico al que el doctor Cawley intentaría curar tratando de que logre “la comprensión del propio yo”. Y la trama se torna compleja ya que Dennis Lehane compone un mundo fantasmagórico, poblado por espejismos, dobles, alucinaciones y recuerdos borrosos. (“Sin embargo, todo esto es un grand guignol, ¿no crees?”/”Me refiero a algo terrorífico, como si fuera de un cuento de hadas”, dice Chuck Aule). La isla se convierte, así, en un claustrofóbico laberinto sin salida y los personajes se pierden indefinidamente en él, como si formaran parte de un movimiento perpetuo. Y el atormentado Teddy, hacia la mitad del libro, se lamenta de “que el mundo, y todo lo que el mundo contenía, se hubiera convertido en algo tan jodido y obsceno”.
El final resulta abierto, y es el lector quien debe descifrar el rompecabezas deslumbrante que propone este audaz thriller psicológico de Dennis Lehane.

Germán Cáceres

Socio honorario: José A. Martínez Suárez

Amigo y defensor del cineclubismo y las bibliotecas, nos enorgullece nombrar a José A. Martínez Suárez como socio honorario de nuestra Biblioteca. El homenaje se realizará el sábado 18 de diciembre a las 19 horas. Proyectaremos su última película Noches sin lunas ni soles, que cerrará la cuarta temporada del Cineclub La Rosa, Austria 2154.

Hijo de José Martínez Fernández, quien fuera presidente de la Junta de apoyo a la República Española en la provincia de Santa Fe, y de Rosa Suárez García, maestra que fue homenajeada recientemente con la imposición de su nombre a una de las aulas de la Escuela Número 178 “Juan Cañás”, donde se había desempeñado entre 1919 y 1936, Martínez Suárez nació en Villa Cañás, provincia de Santa Fe, el 2 de octubre de 1925.

Josecito, como desde siempre es conocido familiarmente, asistió al cine con fascinación y entusiasmo desde pequeño. El mejor amigo de su padre, el empresario Humberto Bianchi, era el dueño del cine contiguo a su casa. Su ámbito de juegos era el cine vacío y sentía pasión por la cabina de proyección y el aroma a acetato de los restos de película. “Los sábados a la tarde, nos íbamos a la entrada del pueblo para esperar a la chata que traía las copias de películas. Nosotros ayudábamos a subir las películas a la cabina. Y eran películas de gángsters, así que yo me nutrí del género negro, el que más me agrada”, confiesa en una entrevista publicada por el diario Clarín el 8 de octubre de 2002.

Sus hermanas, las mellizas Chiquita y Goldie, apenas tenían ocho años y José iba a cumplir diez cuando su padre le dijo a su esposa: “Andá con los chicos a vivir a Rosario. Allá tendrán más oportunidades para estudiar. Yo sigo con la librería acá en Cañás y viajaré los fines de semana para verlos”. Rosa y sus tres hijos se instalaron en Rosario. Todos los sábados los cuatro esperaban a José en la avenida ubicada en la entrada de la ciudad, que era el paso obligado para llegar desde Villa Cañás.

Luego de la muerte de su marido, Rosa y los chicos se mudaron a Buenos Aires. En el verano, Goldie, quien ya había adoptado el nombre de Silvia, fue consagrada Reina del Carnaval en los corsos de la Avenida de Mayo. Un año después, salió elegida Mirtha. Las dos lucieron vestidos cosidos y bordados a mano por su madre. Ninguna de las dos pasó inadvertida y cautivaron con su encanto y belleza. Así fue como fueron seducidas para actuar en cine, y de allí se dan, un poco por casualidad, los inicios de José en el ámbito cinematográfico, de la mano de las mellizas, a quienes comenzó a acompañar a los sets de filmación.

“Las acompañaba porque me gustaba ver la cámara, las órdenes, los actores, la toma”, cuenta en una entrevista en la revista “Viva” del 12 de marzo de 2006. Y continúa: “Una vez Goldie estaba filmando una película de noche y como yo estaba ahí me dijeron si quería hacer de extra. Y dije que sí. Me iban a dar cuatro o cinco pesos, estaba contento.” Pero el director, al ver el entusiasmo del chico de camisa a cuadros que ya se “había muerto cuatro veces”, tuvo que pedir por altavoz que “no se muera más”.

Como director realizó cinco películas, en un país que ha sido ingrato con la obra de la mayoría de sus cineastas, pero en especial de quienes pertenecieron a la llamada “Generación del '60”: El crack (1960), Dar la cara (1962), Los chantas (1975), Los muchachos de antes no usaban arsénico (1976) y Noches sin lunas ni soles (1984). Además, realizó el episodio La Salamanca de la película Viaje de una noche de verano (1965), y escribió junto a Gius el guión de La Mary (1974), dirigida por Daniel Tinayre, a quien asistió también en otras películas. Entre colaboraciones, asistencias y otros roles, ha participado en más de cuarenta películas. Sus inicios fueron en los recordados estudios Lumiton, y fue asistente de dirección, entre otros, de Mario Lugones, Manuel Romero, Lucas Demare y Leopoldo Torre Nilsson.

Sus obras generaron una visión original no sólo desde la temática sino también, y principalmente, desde lo estético. Los chantas es una crónica de un grupo de embusteros que sueñan con dar el “gran golpe”; Los muchachos de antes no usaban arsénico es una gran película que en clave de humor negro habla de la Argentina de esos años nefastos; y Noches sin lunas ni soles, un policial con lo mejor del género, una historia “de chorros y policías”, de ese cine que lo apasionó desde pequeño.

Luego suplió la falta de hacer cine, o de dirigir, porque siguió con algunas colaboraciones y produciendo, a partir de la tarea docente que viene llevando a cabo. Formador de cineastas desde hace más de dos décadas, es un reconocido maestro que forma personas íntegramente, en charlas personales que mantiene en su domicilio. Entre sus alumnos pueden resaltarse los nombres de Juan José Campanella (director de El hijo de la novia, 2001, y Luna de Avellaneda, 2004, entre otras), Leonardo Di Cesare (Buena vida delivery, 2004), Lucrecia Martel (La ciénaga, 2001 y La niña santa, 2004), entre otros.

Dueño de una memoria prodigiosa y un entusiasmo sin límites, logra contagiar sus obsesiones y enseñanzas a todos los que lo rodean. Es imposible mantenerse indiferente ante su figura, y mucho menos ante su obra, pero quienes lo conocen lo admiran con intensa devoción. Admirador empedernido de Jorge Luis Borges, ávido lector, comparte generosamente su biblioteca.

Últimamente ha recibido numerosas distinciones y reconocimientos en torno a su trayectoria y su obra. Entre ellos podemos destacar el Cóndor de Plata en 2002; una distinción del Archivo General de la Nación en 2005, otorgada por su trayectoria como cineasta, formador de nóveles realizadores, investigador y "custodio de la memoria del cine nacional" (como acertadamente lo definieron los impulsores del reconocimiento); una plaqueta de manos de su hermana Mirtha en la edición 2005-2006 del encuentro “Pantalla Pinamar”; en marzo de 2006, el Astor de Oro a la trayectoria, máximo galardón que otorga el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, donde se presentó además una retrospectiva de sus películas; y este año fue nombrado Personalidad Destacada de la Cultura por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.

Además, debemos resaltar que desde hace tres ediciones conduce con éxito el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, único "categoría A" de América Latina, en el que demuestra no sólo su carisma, sino su plena vigencia intelectual, su eficacia profesional, ética y honestidad.

Noches sin lunas ni soles
(Idem, Argentina, 1984, color, 97 minutos)
Dirección: José A. Martínez Suárez
Guión: José A. Martínez Suárez y Rubén Tizziani, basada en la novela de Tizziani.
Fotografía: Alberto Basail.
Música: Roberto Lar.
Elenco: Alberto de Mendoza, Luisina Brando, Lautaro Murúa, Arturo Maly, Cacho Espíndola, Boy Olmi, Guillermo Battaglia, José María Gutiérrez, Diana Ingro, Rudy Chernicoff y Eva Franco.

Sinopsis: Un delincuente huye para ayudar a un amigo de toda la vida, gravemente enfermo. El policía que lo persigue sabe que detrás puede haber un botín oculto. Grandes actuaciones, un sólido guión y una realización magistral hacen de esta película uno de los mejores policiales del cine argentino.

Carmen Samela y la poesía

El domingo Carmen Samela brindó, ante un muy buen marco de público, su espectáculo "Música y poesía hipanoamericana", en el que repasó obras de los grandes autores castellanos de todos los tiempos.

Sangre negra

de Eduardo González
(Alfaguara/Serie Roja Juvenil, Buenos Aires, 2010, 176 páginas)

Es la Parte II de la “Trilogía del Pirata Abascal” (la primera fue El león rendido), y en ella Rodrigo Huidobro, en el Londres de 1872, cuenta las aventuras que vivió en Buenos Ayres en años muy próximos al 25 de mayo de 1810.

Con suma amenidad Eduardo González relata esa gesta emprendida por Huidobro en compañía de su querido Brigadier Abascal, un valiente espadachín que, mediante su asombrosa intuición detectivesca, pudo resolver el misterio oculto tras una serie de brutales asesinatos (primero se torturaba a la víctima y luego se le clavaba un alfiler de oro en la garganta).

Uno de los hallazgos de este consagrado escritor de literatura juvenil es haber logrado tan convincentemente el clima de esa época. No solo por el empleo de una terminología precisa respecto a la esgrima y las tareas de navegación (al final del libro se puede consultar un “Glosario de términos náuticos”), sino por las expresiones propias del momento y el vocabulario volcado en los diálogos. Además, sobresale su conocimiento de las costumbres, la vida cotidiana, los sucesos políticos —en estas tierras y en Europa— y el trazado urbano de ese Buenos Ayres casi fantástico. A ello contribuyen la introducción de mitos y leyendas que hablan de sectas y órdenes secretas, como por ejemplo la de los templarios (“solo quiero mostrarte que hay una realidad subterránea, algo que siempre se gestó a la sombra de la historia, una historia verdadera, humana, que respira, que suda, que huele a vida, y de eso se trata…”). Su prosa rítmica y espontánea revela un oficio seguro.

El autor teje tramas complicadas que aluden a una terrible conspiración y acude a numerosas ramificaciones y a numerosos personajes secundarios. Y obtiene un atrapante suspenso al introducir cierta intriga al final de los capítulos y enlazar situaciones en apariencia inexplicables. Escenas como la crueldad de una riña de gallos o el duelo a espada entre el protagonista y el doble espía “El Portuga” están descritas con agilidad y contundente realismo. Tampoco se priva de desplegar frases, ocurrencias, imágenes y giros muy bellos: “Creo que mi memoria me protege, a veces, del dolor de ciertos recuerdos haciendo que no salgan a la superficie o bien maquillándolos para que resulten tolerables”.

González refiere el sugestivo idilio entre el citado Rodrigo Huidobro y la bella Almoraima, cargado de romanticismo pero también de audaz sensualidad (“Vi sus zapatos, sus tobillos; a pesar de las incontables capas de tafetán y seda, pude intuir sus muslos, su piel blanca y tibia.”/”…buscando el amparo de los árboles, para amarnos a la sombra lunar de sus hojas”).
Después de disfrutar esta estupenda segunda parte de la trilogía, el lector no podrá evitar que lo acose la ansiedad por devorar la tercera y última. Para aliviarlo, a Eduardo González sólo le queda un camino: apresurarse a escribirla.

Germán Cáceres

"El libro de los talleres", con trabajos de los talleristas de la Biblioteca

La Editorial Dunken presentará el volumen XI de El libro de los talleres, que en esta ocasión contará con trabajos de los alumnos de Carlos Penelas en la Biblioteca Carlos Sánchez Viamonte.

Un gran acontecimiento servirá para celebrar el cierre del primer año del Taller Literario en la Biblioteca, a cargo del poeta Carlos Penelas. Será la presentación de El libro de los talleres Vol. XI, de Editorial Dunken, que contará con trabajos de nuestros talleristas.

La misma se llevará acabo el miércoles 15 de diciembre en la sede de la editorial, Ayacucho 357, ciudad de Buenos Aires, a las 19 hs. Felicitamos al coordinador del taller y a los alumnos por la tarea llevada a cabo a lo largo de 2010.

Las clases son los jueves de 15:30 a 17 hs., y en 2011 se agregarán nuevos horarios. Para informes e inscripción llame al 4802-8211 (de lunes a viernes de 16 a 20, jueves de 15 a 19) o escriba a carlossanchezviamonte@yahoo.com.ar. Socios de la Biblioteca tienen aranceles preferenciales.

"Estenopeicas", por Soledad Nieto

Tenemos el agrado de presentar una nueva exposición en nuestra Biblioteca, Austria 2154. Se trata de fotografías estenopeicas de Soledad Nieto. La muestra podrá verse en los horarios de atención al público: lunes a viernes de 16 a 20, jueves de 15 a 19.

Una fotografia estenopeica es la captura de una imagen, utilizando una caja o lata (cámara oscura) con un diminuto orificio en uno de sus lados, llamado estenopo. En el lado opuesto se coloca el material sensible a la luz, papel fotográfico, el cual revelado químicamente deja ver la imagen lograda, siendo esta el negativo de lo que vemos...

Esta es una explicación simple de un proceso complejo, que puede transportarnos a mundos pasados-presentes, donde se revela lo intuitivo logrando detener parte del Tiempo.

Soledad Nieto
Artista plástica integral, comenzó su formación artística junto a los maestros Mariano Zir y Miguel Angel Vidal. Además, es discípula de Edmundo Valladares, con quién ha compartido diez años de investigación en su taller “Círculo de integración audiovisual", donde trabajó tanto la fotografía como la plástica.

Es Profesora Superior de Artes Visuales orientación Dibujo y Pintura, y también Grabado, egresada de la escuela Antonio Berni. Cuenta además con seminarios de posgrado en Pintura Abstracta en la escuela Ernesto De La Cárcova.

Como fotógrafa, ha realizado distintos talleres, exponiendo en el Hospital Garraham y en el Museo Simik. Su trabajo Fotoplástico se ha podido ver en escenografías y en la tapa del libro Novela Policial, de Daniel San Martín (editorial Lulu, EE.UU.)

Pictóricamente participa ininterrumpidamente en muestras desde el año 1996 hasta la actualidad en diversos centros culturales y galerías como el Centro Galicia, C.C. Adán Buenos Ayres, C.C. del Sur, C.C. Ernesto Sábato, Consejo Profesional de Ciencias Económicas, C.C. El Colectivo, entre otros.

En el año 2008, junto al grupo muralista casa rosa, realizó murales en la plaza Nunca Más, para conmemorar los 100 años del barrio de Villa Pueyrredón. Desde el 2009, integra el Movimiento Artístico Latinoamericano (MALTINO), realizando encuentros y exposiciones multidisciplinarias de Pintura, Música, Literatura, Fotografía, Danza y Video.

Para conocer más sobre su obra: http://www.casadepintores.blogspot.com/

La exposición
"Estenopeicas", de Soledad Nieto, podrá visitarse de lunes a viernes de 16 a 20 (jueves de 15 a 19) en el Centro Cultural y Biblioteca Popular Carlos Sánchez Viamonte, Austria 2154. La entrada es libre y gratuita.

Recital de música y poesía hispanoamericana

Carmen Samela Díaz Colodrero se presenta en la Biblioteca Carlos Sánchez Viamonte con su espectáculo "Música y poesía hispanoamericana", con interpretaciones de sus discos. Será el domingo 12 de diciembre a las 18 horas, en Austria 2154. Bono contribución: $ 10.

"La música y la poesía expresan el sentimiento de la belleza, de la vida humana y el espectáculo del mundo real. Compositores y poetas reconocidos de todos los tiempos y en distintos puntos de nuestro planeta, me inspiraron a conjugar artísticamente ambos sonidos, logrando una sola y fuerte emoción que conmueve al oyente y alimenta la fuente inagotable de su espíritu", dice Carmen Samela para presentar su espectáculo "Música y poesía hispanoamericana".

Maestra de música en colegios nacionales, provinciales y de la ciudad de Buenos Aires, profesora de piano, en declamación y arte escénico, ha grabado dos discos y se presentó en diversos auditorios, entre los que destacan el Centro Cultural San Martín, la Asociación Italiana de Belgrano, el Palacio Paz, El Ateneo, la Sociedad General de Actores y la Sociedad Argentina de Escritores.

Conforman el espectáculo poemas de Alfonsina Storni, Federico García Lorca, Lope de Vega, Amado Nervo, Sor Juana Inés de la Cruz y Rubén Darío, entre otros.

Reservas: carlossanchezviamonte@yahoo.com.ar, llamando por teléfono al 4802-8211 o personalmente en Austria 2154, en horario de atención al público: de lunes a viernes de 16 a 20, jueves de 15 a 19.