Conferencia sobre ópera, por Carlos Palacios

El regisseur y escenógrafo Carlos Palacios brindará la charla "Ópera, la puesta en escena", basada en su libro (disponible en nuestro catálogo). Será el viernes 5 de febrero a las 20 horas, con entrada libre y gratuita.

Primera conferencia de 2010, a cargo del reggiseur Carlos Palacios, en donde narrará las experiencias propias, relacionadas con la puesta en escena de una ópera, desde la primera imagen, intuición o idea, hasta su concreción en el estreno, señalando cada una de las áreas que la componen en un concepto de totalidad.

Palacios propone reflexionar sobre cómo el aspecto creativo, la atmósfera y la energía generada desde el régisseur y el equipo creativo se constituyen en una red invisible de relaciones que durante el proceso de construcción van creando una determinada fuerza y dinámica que finalmente el público recibirá en una experiencia compartida.

Acompañarán la charla imágenes de las puestas del Mtro. Carlos Palacios de L'elisir d'amore, de G. Donizetti para el teatro Colón de Buenos Aires (2002) y de su última puesta, Los cuentos de Hoffmann, de J. Offenbach, para el Teatro Argentino de La Plata (2008).

Carlos Palacios es Maestro de Arte Dramático, actor, autor, régisseur, director teatral y escenógrafo. En 1983 ganó el Premio Italia Luigi Pirandello. Es profesor de Dirección escénica lírica y Escenografía en la Universidad de Palermo. Como director teatral y regisseur de ópera ha desarrollado una actividad ininterrumpida, poniendo en escena más de 150 obras teatrales y óperas. En 1985 asumió la Dirección Técnica del Teatro Argentino de La Plata, y a fines de 2007 fue designado Director de la Ópera de Cámara del Teatro Colón. Más información en http://www.carlospalacios.com.ar/

Importante donación de Editorial Sudamericana

Queremos agradecer a Editorial Sudamericana, que ha donado a la Biblioteca una gran cantidad de títulos de narrativa, poesía, ensayo e infantiles que ya forman parte de nuestro catálogo. Vaya nuestro reconocimiento especial a Valeria Valenti por su colaboración.

Estos son los libros recibidos:

Las uvas y el viento (Pablo Neruda); Memorias de Antino (Daniel Herrendorf); Opus Dei (Vittori Messori); Los fragmentos del pasado (Alexis Winer); Crack, instrucciones de uso (Ricardo Chavez Castañeda); Me enamoré de un hombre casado y otras infidelidades (Clemencia Sarquis); Penúltimo informe (Carlos Orellana); Artefacto (Revista); Una verdad pendiente (Soledad Pino); Viento rojo (Vicente Leñero); Timerman (Graciela Mochkofsky); Manual de jardinería humana (Enrique Mariscal); La mujer (Isidoro Loi); Los más indecentes chistes sobre sexo (Pepe Muleiro); Enfrentar la separación y construir una nueva familia (Arturo Roizblatt); Las glorias de Tal Rius (Eduardo del Rio); Corazón Rebelde (Ana Vasquez Bronfman); Los dueños de la Argentina II (Luis Majul); El sendero del gozo (Isaac Halegua); Siddharta (Hermann Hesse); Conversaciones en la frontera (Daniel Llano); As Mentiras que os Homens Contam (Luis Verissimo); Comedias para se Ler na Escola (Luis Verissimo); Obesidad al alcance de todos (Rius); Conocerse en sanarse (Carlos Warter); Raknarok (Diogenes Valdez); Valenti (Walter Katz); Nuevos poemas y epígrafes medievales (Jorge Paladini); Rosas negras (Ana Garcia Bergua); Kichner y yo (Fernando Iglesias); Solo en casa (Todd Strasser); Levantaos, vamos! (Juan Pablo II); Bases del gran pensamiento argentino (Ignacio Pesl); La era de Chiapas (Isidoro Cordova); El pirata de la red (Montena); Sangre, sudor y oro (Juan Curuchet); El palacio de la corrupción (Fernando Carnota); La sirena y otros cuentos (Abel Domenech); El vaticinio (Jorge Guasp); Umbral (Kato Molinari); Cambios de frente (Walter Vargas); Futobolistas con historias (Cristian Grosso); Comedias da vida privada (Luis Verissimo); Emfermos de poder (Nelson Castro); Biografía de mi cáncer (Patricia Kolesnicov); El mar escrito (Renè Fuentes Gómez); El desafío de la sexualidad (Claudia Groisman); Las columnas de don Isidoro (Isidoro Loi); La generación interactiva en Iberoamérica (Fundación Telefónica); Ciudadano cortés (Luis Sanchez Mellado); Pensamiento creativo en educación (María Belén Rodríguez); Como rosas blancas (María Belén Rodríguez); En sus manos (María Belén Rodríguez); Por la noches (María Belén Rodríguez); Judaísmo español y portugués (Mario Saban); Duelo en Chinatown (William C. Gordon); La melancolía del extranjero (Mario Moliner); Sidecar (Alberto Lema); El guardián entre el centeno (J.D. Salinger); Bernardo Hermes, el alma rota de Dios (Juan de Luna); Cien años de soledad (Gabriel García Márquez); Nuevas narrativas, historias breves III (Diego Paszkowski); Un soñador de XXI (Volodia Teitelboim); El sábado hebreo en el cristianismo (Mario Saban); El superclásico (Hugo Martínez de León); Más allá del tiempo (Elena Garzón); El peregrino (Paulo Coelho); Te lo diré al oído (Carolina Villalba); Mujeres bonitas (Cesas Bianchi); Biblioteca (Goncalo Tavares); Carlos Gardel, su vida, su música, su época (Simon Collier); Cómo hacer hornos de barro (Pedro Molina); De mi cosecha (José María Borletto); La magia y el misterio del comercio (Rigoberto Stewart); Diccionario bibliográfico de la música argentina (Leando Donozo); Las cartas y el espía (Francisco Gandolfo); Amor devorando (Don Genaro); Conversaciones con Raúl Ruiz (Eduardo Sabrovsky); Autonomia municipal (Jorge Drkos); El Foro de San Pablo contra Alvaro Uribe (Alejandro Peña Esclusa); Cuentos para regalar a personas inteligentes (Enrique Mariscal); Todo lleva carne (Peio Riaño); Pisos vacíos (Rafa Russo); Las manos de Perón (Jorge Boimvaser); Corchito va por el mundo (Mirta Goldberg); David y Goliat (Kay Widowsson); Cintia Scoch y la guerra al malón (Ricardo Mariño); Juanita Julepe y el río de los zombis (Roy Berocay); El último espía (Pablo de Santis); El corazón sobre la arenta (Jordi Lampert); Diario de un explorador (Jorge Accame); En naufragio de las estrellas (Eduardo Belgrano Rawson); Álamos Talados (Abelardo Arias); Por qué la gente está triste (Ignacio Martínez); Adónde fueron los bichos (Ignacio Martínez); Adónde fueron los pájaros (Ignacio Martínez); Los pecosos (Marcela Paz); Perico trepa por Chile (Marcela Paz); Chipo (Franz Hohler); Breve antología de cuentos 4 - Latinoamerica y España (Vázquez Montalbán); Breve antología del cuento argentino contemporáneo 2 (1950-2000) (Silvina Ocampo); Breve antología del cuento argentino (1900-1940) (Fray Mocho); Breve antología de cuentos 2 (Gabriel García Márquez); Breve antología de cuentos 3 - Latinoamérica y España (Ricardo Piglia); Breve antología del cuento argentino contemporáneo (1940-1990) (Jorge Luis Borges); Breve antología poesía latinoamericana de vanguardia (1920-1930) (Oliverio Girondo); La loma del hombre flaco (Laura Devetach); Fábulas salvajes (Marcelo Birmajer); Un bosque en cada esquina (María Cristina Ramos); Dreenee, el niño urraca (Beth Roberts); Cuatro corazones (Cristina Colombo); Interland (David Wapner); Pájaro rojo (Sharon Creech); Azul la cordillera (María Cristina Ramos); Momi (Nurit Zarji); Pido gancho (Estela Smania); A medio metro del suelo (Cristina Colombo); En el último planeta (Ricardo Mariño); Orfeo y la cosmonauta (Jairo Anibal Niño); Fútbol, goles y girasoles (Jairo Anibal Niño); La mariposa desobediente que volaba al revés (Carmen Loguercio); Sebastián al que se le mojaban las canciones (Carmen Loguercio); El avestruz y la rama (Carmen Loguercio); Bonifacio (Carmen Loguercio); La flor voladora (Carmen Loguercio); Los secretos de mamá (Carmen Loguercio); Brujos, ruedas y ranas (Laura Devetach); Naranjas, recuerdos y ratones (Luis Pescetti); Torrugas, galletas y bandidos (Graciela Cabal); Piedras, milongas y animales (Federico García Lorca); Federico y el tiempo (Graciela Montes); Mundos distantes (Jill Murphy); María de las islas (Estela Sáenz de Méndez); Alagatos (Ursula K. Le Guin); El regreso de los alagatos (Ursula K. Le Guin); El mejor tema de los setenta (Jorge Accame); Video clips (Silvia Schujer); El sobreviviente (Ruth Mehl); Catu y los buhos (Bettina Caron); y El libro verde (Juan Carlos Bodoque).

Aproximación a la Bossa Nova (primera entrega)

Nadie imagina que está a punto de cumplir 52 años. Sigue llena de gracia, de encanto, de belleza. Tuvo algunos momentos malos en su vida cuando, injustamente, la olvidaron. Con sabiduría, supo esperar. Un día regresó como si nunca se hubiera ido: allí estaba otra vez porque la necesitaban para poner un poquito de silencio en medio de tantos ruidos. Nació en la zona sur de Río de Janeiro en 1958 y caminó por Ipanema, Leblón y Copacabana. Después salió a recorrer -y a conquistar- el mundo. Sus palabras, sencillas, eran innovadoras y encerraban un mensaje de amor, de paz, de respeto, de delicadeza. Comenzó hablando portugués y terminó aprendiendo el inglés, el francés, el español, el italiano, el alemán y hasta el japonés. Se llama BOSSA NOVA pero es, en verdad, una BOSSA ETERNA que nos sigue guiando por los caminos de la belleza.

"La Bossa Nova fue la ola que salió del mar y bañó la música popular con un optimismo y una luminosidad que ella estaba necesitando desesperadamente.” (Ruy Castro, “A onda que se ergueu no mar”, 2001)

La Bossa Nova fue la culminación de un proceso de modernización de la Música Popular Brasileña iniciado años atrás por un puñado de inquietos y talentosos músicos. A diferencia de lo ocurrido antes, con aquellos intentos individuales, la Bossa se plasmó -en un momento histórico particular del Brasil- en un movimiento que incluyó a cantantes, compositores, autores, arregladores e instrumentistas y que, como tal, se proyectó internacionalmente.

Antecedentes
En 1946, el pianista y cantante Dick Farney (Farnesio Dutra e Silva) (1921/1987), grabó en Brasil para el sello Continental el samba Copacabana, de Joao de Barros y Alberto Ribeiro. Para la época, la versión fue sorprendente. La orquestación realizada por Radamés Gnatalli, dirigida por Eduardo Patané, se basaba en el trabajo de las cuerdas y mostraba una cadencia rítmica diferente, sin la utilización del tradicional pandeiro. Muchos pensaron que era una grabación hecha en los Estados Unidos por algún intérprete de ese país cantando en un perfecto portugués. Copacabana se convirtió en un éxito nacional y estableció el nombre de Dick Farney como uno de los cantantes más populares. Después de una breve estancia en Nueva York donde fue rápidamente aceptado por los críticos especializados (cantaba también en un perfecto inglés), regresó a su país donde los discos que había dejado grabados se escuchaban mucho y se vendían bien. En los 50 y 60 siguió grabando y actuando con asiduidad mostrando siempre una estética moderna y renovadora. Excelente pianista de jazz, Farney grabó también muchos discos instrumentales al frente de grupos chicos, preferentemente tríos.

Lucio Alves (1927/1993) fue contemporáneo de Farney y, de alguna manera, se puede trazar un paralelo entre las carreras de ambos. En 1941 creó Namorados da Lua, un conjunto del cual era cantante, guitarrista y arreglador. En 1947 también viajó a los Estados Unidos y en Nueva York (además de actuar con el grupo vocal Anjos do Inferno) se contactó con Farney, quien le presentó a muchos músicos estadounidenses del jazz y la música popular. Ese mismo año regresó a su país y se convirtió en una figura popular de la radio, los casinos y la industria discográfica. La prensa inventó la rivalidad Lucio Alves-Dick Farney, pero en realidad ellos eran amigos y se respetaban y admiraban. En 1954 grabaron juntos Teresa da Praia, todo un éxito de ventas.

Farney prefería definirse como pianista de jazz más que como cantante; Lucio decía que su fuerte eran las armonizaciones para grupos vocales y los arreglos instrumentales. Tal vez por eso, eran, realmente, músicos que cantaban. Su fraseo estaba lleno de sorpresas, de cambios sutiles, de atrasos y adelantos en las melodías, de síncopa. Durante años fueron únicos, diferenciándose de muchos otros cantantes brasileños muy buenos que, sin embargo, no arriesgaban y permanecían cómodos en el estilo tradicional de la época.

Otro antecedente a mencionar en ese proceso de modernización de la música del Brasil es de abril de 1948 cuando el conjunto vocal Os Cariocas grabó Nova Ilusao, un samba de José Menezes y Luis Bittencourt. Este registro se constituyó en su primer gran éxito discográfico, exponiendo las avanzadas concepciones vocales de Ismael Neto, arreglador e integrante del grupo. Las armonizaciones de voces y la especial utilización de los instrumentos sorprendieron a los críticos y al público.

También fue admirado en su momento el guitarrista Garoto (1915/1955) quien, en muchas de sus grabaciones, mostraba indicios de lo que, años después, sería la Bossa Nova. Se ha dicho que si hubiera recibido un centavo por cada elogio que recogía, habría muerto rico, cosa que no ocurrió, claro.

Tal vez, la mayor influencia en este proceso previo a la irrupción de la Bossa, corresponda al pianista, cantante y compositor Johnny Alf (Alfredo José da Silva), un músico de culto, de bajo perfil, que rechazó ofertas de los Estados Unidos (de la mismísima Sarah Vaughan) para seguir trabajando en clubes nocturnos de Río y San Pablo. Alf introdujo alteraciones rítmicas influenciadas por el jazz y desarrolló un fraseo muy personal desde el piano y el canto. Alguna vez se dijo que “Alf hacía Bossa Nova cuando la Bossa Nova todavía no existía”.

Las búsquedas musicales de Farney, Alves, Garoto, Os Cariocas y Alf, más la audición de mucho jazz de la Costa Oeste, ejercieron una influencia decisiva entre muchos jóvenes que daban sus primeros pasos en la música popular.

En la década del 50, los géneros que más se escuchaban en Brasil eran el cha-cha-cha, el samba tradicional, el bolero y el rock-balada. Los jóvenes de la clase media carioca, cansados de esas propuestas, se volcaron a aquellos innovadores y al jazz. Se reunían en sus departamentos para escuchar los discos llegados de los Estados Unidos y también para intentar nuevas cosas. El célebre departamento de las hermanas Danuza y Nara Leao en Copacabana, era uno de los lugares preferidos y allí acudían desconocidos rebeldes como Antonio Carlos Jobim, Carlos Lyra, Roberto Menescal, Ronaldo Boscoli y Milton Banana, entre otros.

Conviene recordar que estas inquietudes renovadoras se manifestaban en un momento muy particular de la historia brasileña, cuando el presidente Juscelino Kubistchek imponía un clima de euforia nacionalista que impulsaba el desarrollo y la modernización del país.

Las condiciones, en definitiva, estaban dadas para que se produjera el gran cambio. Los jóvenes aceptaron el desafío y no tardaron en crear una de las músicas más bellas de la historia: la BOSSA NOVA.

(Continuará)

Guillermo Fuentes Rey

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Bibliografía consultada

  • “A onda que se ergueu no mar”, Ruy Castro (Companhia das Letras, 2001)
  • “Chega de saudade”, Ruy Castro (Companhia das Letras, 1990)
  • “A 30 años de la Bossa Nova”, Guillermo Fuentes Rey (Brasil/Cultura, 1988)

Muerte en Estambul

de Petros Márkaris
(Tusquets Editores, Buenos Aires, 2009, 250 páginas)

La investigación de unos asesinatos cometidos por una anciana griega que viaja a Estambul es sólo una excusa para recorrer la pintoresca ciudad e introducirnos en la moderna historia de Turquía. El nombre de su prócer Kemal Atatürk aparece continuamente en la novela porque así se llama una avenida importante de la ciudad.

Esos asesinatos son sencillos, están lejos de los thrillers en los que se cometen crímenes atroces u organizaciones internaciones se dedican al tráfico de armas y de drogas o a multimillonarias estafas financieras. Aquí sólo se busca una venganza doméstica —para lo cual el texto se sumerge en un laberinto de relaciones familiares— envenenando a las víctimas con ricas empanadas de queso rociadas con pesticida.

El libro brinda abundante información sobre Estambul, con coloridas y ricas descripciones de los lugares turísticos (mezquitas, palacios, callejuelas, iglesias y el deslumbrante Bósforo), y sobre los vaivenes que sufrió la comunidad griega, que emigró a su país por motivos políticos en los éxodos de 1922, 1955 y 1964. El mismo Márkaris nació en 1937 en esa urbe mítica (llamada Constantinopla hasta 1923, año en que se fundó la República de Turquía) y evoca su fascinación: “Instantes antes de mi partida, descubro que parte de la belleza de la ciudad procede de su pulso, de esa fiebre que sube cada mañana y desciende a última hora de la noche”.

Como siempre la trama es narrada por la primera persona del comisario Kostas Jaritos, que ironiza sobre el comportamiento de la gente y de Adriani, su mujer. Al parecer la sociedad griega es tradicionalista y prejuiciosa en materia de divorcio como también del casamiento civil que no pase por la iglesia. Uno de los puntos más cómicos reside en la actitud del anticuado matrimonio frente a su hija Katerina, una chica muy moderna, y que lleva al policía a entablar acaloradas discusiones con ella y con su misma esposa (“—Papá, ¿te parece bien conspirar contra mamá y confabularnos a sus espaldas? / —No, no me parece nada bien; es más, me da vergüenza. Pero la única manera de ganar a tu madre es jugando con dos barajas”.)

La traducción de Ersi Marina Samará Spiliotopulu es sobresaliente.

Germán Cáceres

Lea la crítica de Defensa cerrada, de Petros Márkaris, haciendo click acá.

Donaciones porteñas

Hemos recibido, de parte del Ministerio de Desarrollo Urbano porteño, una importante donación de libros sobre normativas, atlas y mapas oficiales de nuestra ciudad.

Las siguientes obras fueron donadas por el Ministerio de Desarrollo Urbano de la Ciudad de Buenos Aires y ya se encuentran disponibles para su consulta en nuestra Biblioteca:
  • Patrimonio Urbano, Experiencias en ciudades
  • Patrimonio Urbano - Normativa local: Construcción de la ciudad
  • Atlas de indicadores de desarrollo urbano de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires
  • Ley 2930 - Plan Urbano Ambiental
  • Ciudad Autónoma de Buenos Aires - Secciones catastrales, Mapa Oficial, Nomenclatura Urbana, Diciembre de 2008

Reglamento de socios

  1. Los socios gozarán del beneficio del préstamo domiciliario de libros y tendrán descuentos o beneficios en talleres, cursos y demás actividades rentadas que oportunamente organice la Biblioteca.
  2. Se podrán solicitar para préstamo domiciliario hasta dos libros de forma simultánea.
  3. El plazo del préstamo es por quince días corridos, que podrán renovarse por otros quince días. La renovación puede hacerse en forma telefónica, previo al día del vencimiento. Los libros nuevos sólo pueden retirarse por quince días, sin posibilidad de renovación del préstamo.
  4. Se podrá consultar en sala todo el material bibliográfico que integra la colección de la Biblioteca. Las obras de referencia (enciclopedias, diccionarios, obras completas, valiosas o irreemplazables y aquellas que la Biblioteca considere de forma especial) no podrán ser prestadas a domicilio.
  5. La Biblioteca tiene obligación de reclamar el material prestado. La demora injustificada o la no devolución del mismo resultará en sanciones para el socio.
  6. Los socios que se atrasen en las devoluciones de los libros, excediendo el plazo acordado, se harán pasibles de una multa de $ 1.- por día de demora, y por libro, que el personal de la Biblioteca está autorizado a percibir indefectiblemente, y sin excepción alguna. Lo recaudado en este punto se utilizará para la reposición o mantenimiento de libros.
  7. Es obligatorio tener la cuota al día para poder retirar libros a domicilio. El vencimiento será el día 7 de cada mes, o el hábil subsiguiente, pudiendo pagarse abonos anuales, semestrales o trimestrales.
  8. El libro deberá entregarse en las mismas condiciones en que se recibió. En caso de perdida, rotura o maltrato, se deberá abonar el valor del mismo en librerías, o reemplazarlo por un nuevo ejemplar del mismo costo.
  9. Cualquier otra salvedad no prevista en el Reglamento quedará a consideración de la Comisión Directiva.

Cómo asociarse y utilizar nuestros servicios
Para asociarse al Centro Cultural y Biblioteca Popular Carlos Sánchez Viamonte los interesados deberán presentar:

  • Documento de identidad (DNI).
  • Fotocopia de las dos primeras páginas del DNI.
  • Un servicio a su nombre que verifique el domicilio que coincida con el del DNI.
  • Una foto 4 x 4.
  • En el caso de las categorías "Estudiantes" o "Jubilados" deberán presentar un comprobante que acredite tal condición.

Al momento de la asociación se deberán abonar tres meses por adelantado.

El registro será de socio adherente de la Biblioteca.

Cuota social

  • Socios Adherentes: $ 10 mensuales / $ 30 trimestrales / $ 60 semestrales / $ 110 anuales
  • Socios Jubilados o Estudiantes: $ 5 mensuales / $ 15 trimestrales / $ 30 semestrales / $ 55 anuales

Los valores corresponden a enero de 2010. Pueden ser aumentados sin previo aviso.

La Biblioteca en Facebook

Aprovechando las redes sociales y las nuevas tecnologías, se ha abierto un grupo en Facebook. Los que quieran incorporarse, click acá.

El informe de Brodeck

de Philippe Claudel
(Salamandra, Barcelona, 2009, 288 páginas)

Esta novela (Le rapport de Brodeck) fue editada en Francia en 2007 y obtuvo ese mismo año el premio Goncourt des Lycéens. Su autor, Philippe Claudel (Nancy, 1962), está considerado como uno de los más prestigiosos escritores europeos de la actualidad, posee varios libros en su haber y es guionista de cine y televisión. En la Argentina se lo conoce por ser el director del excelente filme Hace mucho que te quiero (2008).

Claudel es dueño de una prosa cálida, que fluye con naturalidad y dispara imágenes cegadoras: su lectura produce un placer incanjeable. La narración, en clave kafkiana, es sinuosa y voluntariamente imprecisa, y se va desarrollando con descripciones aisladas, a manera de iluminaciones, como si fueran fragmentos u hojas sueltas de un texto perdido. Y aborda la intimidad de la insondable condición humana, que parece estar más cerca de las tinieblas que de la luz. En este logro tiene particular importancia la traducción de José Antonio Soriano Marco, que cuida todos los detalles y emplea una correctísima y bella adjetivación, no dudando en recurrir a un amplio y rico vocabulario.

La historia se desarrolla en un pueblo de ubicación indeterminada, a poco de finalizar una terrible guerra que no se dice cuál es, tampoco se habla de campos de concentración sino de campos, son perseguidos los extranjeros e impuros, y sólo se alude a los Fratergekeime (así se autoproclamaban los nazis para diferenciarse de los judíos).

Brodeck, el protagonista que narra en primera persona, regresa a su hogar después de ser tratado como un perro en un campo (llevaba collar, debía caminar en cuatro patas, dormir en el suelo y comer con la boca), al que había sido conducido por una denuncia de sus vecinos. Reanuda su destrozada vida junto a su familia, pero imprevistamente llega un extranjero sin nombre —al que llaman el Anderer, el Otro en alemán—, que despierta suspicacia y temor en la población por su comportamiento extravagante. Hasta que este personaje hace una exposición con dibujos en tinta que retratan a algunos de los miembros de la comunidad, en cuyos trazos se puede observar la faz siniestra que ocultan: “dejaba traslucir cobardía, contemporización, apatía, indignidad (…) violencia, acciones sangrientas, gestos irreparables (…) emanaba ruindad, estupidez, envidia, rabia”. E irrumpe en sus conciencias la culpa reprimida e ignorada, así como el temor a lo desconocido (“Los hombres son extraños. Cometen las peores acciones sin formularse demasiadas preguntas, pero luego no pueden vivir con el recuerdo de lo hecho”). Claro, habían colaborado y pactado buenos negocios con los invasores sin importarles las víctimas aunque pertenecieran a su propio grupo. La tosca y salvaje conducta de estos habitantes bordea la más baja animalidad.

Cuesta encontrar esperanza en esta fábula del espanto y la crueldad (“si las criaturas han podido engendrar el horror es únicamente porque el Creador les ha soplado la receta”), en la cual el miedo puede impulsar al hombre a cometer las más feroces aberraciones (“Hay cosas que no huelen a nada, pero corrompen los sentidos, el corazón y el alma con mucha más facilidad que los excrementos”). Sin embargo, Brodeck ama a sus seres queridos y anhela salvarse junto con ellos.

El informe de Brodeck figura entre las grandes novelas de este siglo XXI: no debe dejar de leerse.

Germán Cáceres

Curso de Carlos Palacios en la Casa de Madrid

El regisseur y escenógrafo Carlos Palacios, autor del libro Ópera, la puesta en escena, que recientemente donara a nuestra Biblioteca, dictará un curso sobre su especialidad en la Casa de Madrid en Buenos Aires.

"Introducción al mágico mundo de la puesta en escena de una ópera", señala Carlos Palacios sobre el curso que dictará del 8 al 12 de febrero de 10 a 13 horas en la Casa de Madrid en Buenos Aires, Libertad 940.

Con dinámica de taller, el seminario está dirigido a estudiantes y profesionales, directores teatrales, regisseurs, coreógrafos, escenógrafos, vestuaristas, iluminadores, caracterizadores, productores, artistas plásticos, docentes, arquitectos, compositores, dramaturgos, cantantes lìricos y aquellas personas interesadas en la puesta en escena y producción de una ópera, una obra teatral, espectáculo, fiesta popular o grandes eventos.

Se tratará de manera teórico-práctica todo lo referente a la puesta en escena y la producción, valorizando al equipo creativo (Regisseur, Escenográfo, Vestuarista, Iluminador, Caracterizador y Productor).

El costo del curso es de $ 150. Para más información consultar en www.carlospalacios.com.ar o directamente en la Casa de Madrid al teléfono 4816-1741.

Nuevo contador por países

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El tesoro cósmico

de Lucy y Stephen Hawking
(Sudamericana, Buenos Aires, 2009, 224 páginas)

Stephen Hawking (Oxford, 1942), el célebre científico que escribió la Historia del tiempo (1988), y recibió el premio Príncipe de Asturias de la Concordia 1989, aborda junto a su hija Lucy (Londres, 1969), escritora profesional, esta novela juvenil que continúa la anterior, La clave secreta del universo (2008).

Los chicos George y Annie inician un viaje por el espacio exterior mediante una computadora tan pequeña como superpoderosa que los lanza al cosmos. Su meta es seguir las pistas de un presunto alienígena que le ha enviado a Annie un mensaje en el que le revela que sino emprenden esa búsqueda la Tierra corre peligro.

De esta manera llegan a Marte, donde según ciertas teorías comenzó la vida en sus facetas mínimas, que luego llegó a nuestro planeta y se convirtió en inteligente por intermedio del ser humano. Después van a una de las lunas de Saturno llamada Titán, totalmente inhóspita, cuya estructura sería similar a la que tendría el mundo antes de aparecer el hombre y, por último, aterrizan en un planeta del sistema estelar binario de Alfa Centauri, que creen que está ubicado en una zona Goldilocks —como la Tierra—, es decir donde no hace ni demasiado frío ni demasiado calor. Pero como aquel orbita cerca de la estrella Alfa B, la temperatura resulta infernal. La nota de humor la da la abuela de George, a quien reta a través de un transmisor por estar recorriendo el universo sin su permiso.

Es una novela en la cual la ficción está al servicio de la divulgación científica, y cuya lectura resulta encantadora porque da a conocer fenómenos como el Bing Bang y otros temas astronómicos con la mayor naturalidad y sencillez. El tesoro cósmico también asume el ecologismo y cita a Tuvalu, un grupo de islas del Pacífico que exploran los padres de George y que está siendo cubierto por el crecimiento del mar.

El libro se complementa por una serie de ensayos científicos escritos por eminencias de varias nacionalidades. Ningún lector puede dejar de sentirse impresionado —y ganado por el terror— cuando lee revelaciones como la siguiente: “faltan seis mil millones de años para que el Sol se hinche, envuelva a los planetas interiores y destruya cualquier forma de vida que aún exista en la Tierra”.

El libro contiene un hermoso “Archivo de imágenes” en colores, que presenta fotos de cohetes, transbordadores, naves, galaxias y célebres astronautas.

Buenísima la traducción de Silvia Pons Pradilla.

Germán Cáceres

Entrevista a Alfredo Li Gotti

En el blog del Cineclub La Rosa hemos publicado una entrevista al coleccionista cinematográfico y cineclubista Alfredo Li Gotti, quien además apadrina nuestros ciclos.

"No es lo mismo ver una película que ir a un cineclub. El cineclub enseña y forma al espectador, ayuda a mostrar distintas películas de un director, seguir temas o movimientos de la historia del cine", nos contó Alfredo Li Gotti, padrino del Cineclub La Rosa, en una entrevista realizada a principios de año en la sala que tiene montada en su propia casa.

Quien hemos nombrado "padrino" de nuestros ciclos de cine continúa hablando de la importancia que aún tienen los cineclubes: "En el cineclub hay una preparación y un debate posterior. Así se aprende mucho, porque hay personas que ven lo que otros no. Una película tiene que verse dos o tres veces para disfrutarla del todo. No puede verse una sola vez, aquél que dice 'ya la ví' en realidad no terminó de comprender la obra. Y también considero que un cineclub puede servir para rescatar aquellas películas que han pasado desapercibidas, esas que están fuera del circuito y tienen mucho valor, contemporáneas o clásicas."

Para leer la entrevista completa haga click acá.

Cuentos de crimen y misterio

Varios autores.
Selección, traducción, introducción y notas: Miguel Vedda
(UNSAM/Editorial Biblos, Buenos Aires, 2009, 208 páginas)

Estos cuentos, escritos entre los siglos XVIII y principios del XIX, se encuentran en una línea casi desconocida para el lector argentino del género policial: es la llamada por los alemanes narración criminal (Kriminalgeschichte). Una de sus facetas intenta profundizar en las causas que llevan al ser humano al delito. Por ejemplo, en “Narración criminal” —que lleva el nombre de esa corriente—, de August Gottlieb Meiβner (Bautzen, 1753-Fulda, 1807), el narrador expresa: “Pero la avaricia y la ambición, una vez que han ganado terreno suficiente, exceden aun al mejor propósito, e incluso a la conciencia”. Por eso el personaje del conserje, pese a sus remordimientos, no puede dominar sus actos y se precipita finalmente hacia su perdición (“fue, quizá, una determinación del destino”). El cuento está bien construido y su prosa es concisa, pero se trata más bien de un informe que de una narración. Ese intento de verosimilitud y de acoplamiento con la realidad es otra de las características de la Kriminalgeschichte.

Esos mismos rasgos se repiten en “Marianne L. Una historia verídica de 1788”, de Christian Heinrich Spieβ (Helbigsdorf, en Friberg/Sachsen, 1755-Bezdekow/Klatovy, 1799), aunque su anécdota es más rica y no desdeña datos truculentos: “se lo encontró traspasado (el cuerpo) por diecisiete puñaladas”.

Uno de los puntos más altos de la antología se halla en “El duelo”, de Heinrich von Kleist (Fráncfort del Oder, 1777-entre Berlín y Postdam, 1811), que, de acuerdo a Vedda, “es una de las narraciones criminales más importantes y complejas de la literatura alemana”. Ante todo brillan sus frases extensas e indirectas con períodos sinuosos, que cincelan una escritura barroca pletórica de imágenes y símiles. La trama es ingeniosa y la estructura del cuento deja atrás el informe para ser netamente narrativa. Como en el cuento de Meiβner, surge un deus ex machina para castigar al malvado (“si es voluntad de Dios”), y hay una historia de amor que se nutre del espíritu del romanticismo.

“Un duelo”, de Jodocus Donatus Hubertus Temme (Lette, condado de Rheda, 1798-Zúrich, 1881), también participa del espíritu de las anteriores obras. “La avaricia no cree en ningún ser humano”, se sentencia en el texto. Temme desarrolló una importante carrera como jurista y político y el tiempo reclamado por estas actividades se observa en su prosa apresurada no exenta de calidad. Una curiosidad del cuento —que más bien puede considerarse una novela corta— es que el malvado (“¿verdugo o asesino?”) tiene condiciones para realizar inteligentes deducciones a partir de la escena del crimen, que se describe con precisión de detalles, especialmente los pequeños y reveladores. El relato zigzaguea por varios sucesos y logra que el lector se apasione por su lectura.

En “Liese Mazapán”, de Fiedrich Halm (seudónimo de Eligius Franz Joseph Freiherr von Münch-Bellingshausen (Cracovia, 1806-Viena, 1871), además de la inexorabilidad del destino (“la salvación del alma del asesino ajusticiado, al que los hombres no habían atrapado, pero al que había encontrado Dios”), está presente el sentimiento de culpa, así como la denuncia del desmedido afán de riquezas de la incipiente sociedad burguesa. Es un cuento con mucho suspenso y abundantes desenlaces trágicos, y la aparición de un fantasma lo entronca con la narrativa maravillosa.

Merece destacarse la introducción de Miguel Vedda por su versación y solidez crítica. Hace un profundo análisis del género desde sus orígenes (Edgar Allan Poe, Arthur Conan Doyle, sin omitir “Un asunto tenebroso” de Balzac), y recurre a diversas fuentes bibliográficas que sostienen que la novela de enigma sólo era posible en los países democráticos. Después se encarga de probar que ello se trataba de una falacia (resulta insoslayable la cita de Dashiell Hammett y Raymond Chandler) que daba como resultado historias muy alejadas de las sociedades violentas e injustas que por esencia generaba el capitalismo. En su investigación le da suma importancia al policial francés (Émile Gaboriau, Maurice Leblanc y, más tarde, Georges Simenon) por proveer de psicología a los personajes y por su mayor elaboración estética. Respecto a la tendencia alemana de aquella época, subraya que era propia de una sociedad atrasada que no había superado del todo el absolutismo feudal. Vedda opina que “una peculiaridad específica del policial alemán es el interés puesto, no en el detective que certifica y protege la armonía, sino en el criminal que delata la arbitrariedad y el caos de un orden social inicuo (…) la toma de conciencia acerca de la afinidad entre capitalismo y crimen”.

Por último, una extensa bibliografía sobre el género redondea esta importante contribución al conocimiento y goce de la literatura policial. La traducción de Vedda es impecable.

Germán Cáceres

Ópera, la puesta en escena, de Carlos Palacios

El réggiseur y director teatral Carlos Palacios acaba de donarnos un ejemplar de su último libro, Ópera, la puesta en escena, que ya forma parte del catálogo de nuestra Biblioteca.
El libro está dirigido a estudiantes y jovenes regisseurs, directores teatrales, coreógrafos, escenógrafos, vestuaristas, iluminadores, caracterizadores, productores, docentes, arquitectos, artistas plásticos, compositores, dramaturgos y todas aquellas personas interesadas en la dirección y producción de espectáculos, fiestas populares y grandes eventos... en un teatro con posibilidades técnicas o en un espacio no convencional (escuelas, patios, galpones, iglesias, casas antiguas, espacios abandonados...)

Carlos Palacios es Maestro de Arte Dramático, actor, autor, régisseur, director teatral y escenógrafo. Cursó estudios de Arte Dramático en el Instituto Municipal de Teatro, Instituto Di Tella y egresó como régisseur del Instituto Superior de Arte del Teatro Colón. Realizó estudios de perfeccionamiento en Dirección teatral y Regía lírica en el teatro de la Scala de Milán y el Piccolo Teatro de Milán. Posteriormente, en Alemania desarrolla una tarea de investigación y actualización en el área de la régia óperística.

En 1983 ganó el Premio Italia Luigi Pirandello otorgado por Fondo Nacional de las Artes y el Gobierno italiano. En 2003 , recibe el premio Estrella de Mar a la mejor Dirección por el espectáculo musical “Vamos al Tango” de la Fundación Konex.

Como director teatral y Regisseur de ópera ha desarrollado una actividad ininterrumpida poniendo en escena más de 150 obras teatrales y òperas , en los más importantes teatros del país y en el exterior. Uno de sus últimos trabajos relevantes fue la puesta en escena de Los cuentos de Hoffmann, de Offenbach, para el Teatro Argentino de la Plata, en la temporada oficial 2008.

Forma y Dirige la Comedia Estable del Teatro Mitre - Provincia de Jujuy. Es designado Director General del Teatro Municipal de Moron 1984. En 1985 asumió la Dirección técnica del Teatro Argentino de la Plata, a fines del 2007 es designado Director de la Ópera de cámara del Teatro Colón. Invitado por el Circulo de Bellas Artes de Madrid (España) en 2004, realiza cursos de "Puesta en escena de teatro y ópera".

Palacios es, además, miembro de la Comisión Directiva del Centro Cultural y Biblioteca Popular Carlos Sánchez Viamonte.