A buen ritmo, avanzan las obras

La Biblioteca Carlos Sánchez Viamonte sigue cambiando su aspecto, manteniendo el buen ritmo de las obras. Con la instalación de los artefactos eléctricos definitivos, se han terminado los baños, que fueron refaccionados por completo.

También concluyó el pulido al natural de las puertas de madera, quitándoles la vieja pintura. Algunas maderas necesitaron ser restauradas, y se las ha puesto en valor. Las celosías, en tanto, también fueron trabajadas por separado, para luego pintalas de negro, así como la puerta principal, Austria 2154.

Ya se aplicaron las primeras manos de pintura en el patio, salón de la biblioteca principal, secretaría y pasillo de acceso secundario, por Austria 2156. Allí, esta semana comenzará a construirse la nueva rampa para personas con movilidad reducida, que incluirá la colocación de una puerta con traba antipánico, según normativas de seguridad.

Crítica literaria

Desde ahora en nuestra nueva página tendremos una sección dedicada a la crítica literaria. Estará a cargo de Germán Cáceres, escritor, ensayista y dramaturgo.

Germán Cáceres es autor de los ensayos sobre historietas Charlando con Superman (1988), Oesterheld (1992), Así se lee la historieta (1994) y El dibujo de aventuras (1996). Integró el equipo que confeccionó el Diccionario de uso de la historieta española (1997).

Además, escribió El checo, la giganta y el enano (cuentos, 1974), Frankenstina (cuentos, 1977), Cuentos para mocosos y purretes (literatura infantil, 1980), Los silencios prohibidos (novela policial, 1982), Los pintores mueren del corazón (cuentos policiales, 1985), Matar una vez (novela policial, 1992), La aventura en América (ensayo, 1999), Entre dibujos, marionetas y pixeles (Notas sobre cine de animación, 2004), y las novelas para adolescentes Soñar el paraíso (1996), Traficantes de la selva (1999) y Lluvia de esqueletos (2006). En 1993 realizó una compilación de cuentos policiales argentinos con el título Thrillers al Sur, editada en diskette, en 2002 colocó en la red su antología de cuentos argentinos de ciencia ficción Otras rutas al futuro, y en 2008 su novela policial La partitura fantasma.

En octubre de 2005 se estrenó en teatro su obra Knock out, fuera de combate, y en abril de 2007, Agua, piedras y escobazos.

En 1986 recibió Mención de Honor Premio Municipal en Cuento, en 1992 obtuvo dos "Fajas de Honor” de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE): una en novela y otra en ensayo. En 1996 mereció Mención de Honor en Cuento en el Concurso Internacional de Ficción sobre Gardel (Montevideo). En 1999 la SADE le otorgó la “Faja de Honor”en teatro y la Secretaría de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, el 1er. Premio Especial “Eduardo Mallea”. En 2000 recibió la “Faja de Honor” de la SADE en literatura juvenil. En 2002 fue premiado en el concurso de cuentos “Atanas Mandadjiev” (Sofía, Bulgaria). En 2005 obtuvo el 1er. y el 2do. premios en el Concurso Internacional de “Literatura Infantil y Juvenil” (novela) organizado por HMR Systems. Ediciones BP publicó en su colección “Informes del Sur”: Orígenes de la historieta argentina (2004), El género fantástico en la historieta argentina (2005), Oesterheld: La aventura sin fin (2005) y Escobas revolucionarias (2007).

Varios de sus cuentos fueron traducidos al portugués y al italiano.

El 29 de marzo de 2008 la asamblea de la Academia de Letras e Artes do Nordeste Brasileiro lo nombró por unanimidad miembro correspondiente de la misma.

Fue jurado en el Festival de cine Buenos Aires Rojo Sangre 2008.

Como crítico y ensayista, colabora en varios medios del país y del exterior.

La filosofía y el barro de la historia

de José Pablo Feinmann
(Planeta, Buenos Aires, 2008, 809 páginas)

“Pero la filosofía está para que la enseñemos con rigor y para que enseñemos a opinar —a filosofar— libremente sobre aquello que enseñamos”, afirma el autor. Y lo que asombra en este maravilloso libro es su entrega incondicional para transmitir con generosidad todo el caudal de conocimientos que sólo con una férrea vocación pudo haber adquirido. Y lo hace con extrema claridad, en un gesto de divulgación que reniega caer en la simplificación empobrecedora.
Así comienzan a desfilar Heráclito, Parménides y Platón, cuyas teorías se exponen con inteligente nitidez, de modo que el lector esté en condiciones de captarlas. Y, como si se tratara de un milagro didáctico, ese mismo lector se acerca a filósofos tan arduos como Descartes, Kant y Hegel. A este último le dedica un interés especial ya que tuvo tanta influencia en uno de los pensadores más queridos y admirados por el autor: Carlos Marx. Y si bien Descartes y Kant apoyan sus respectivos discursos en la razón, Hegel acentúa esa tendencia y la lleva a la infinitud para culminar, través del Saber Absoluto, en una historia autoconsciente a (es magistral la exposición sobre la dialéctica del Amo y el Esclavo), desarrollo que tanto lo diferencia con El fin de la historia, el panfleto ultraconservador de Francis Fukuyama.
Feinmann impregna de humanismo a sus opiniones, ya que entiende que existe un prejuicio en considerar el quehacer filosófico como la actividad abstracta de un personaje extraño y solitario, encerrado en una pieza con innumerables libros y sin ningún contacto con la realidad. Por eso abunda en datos para demostrar cómo detrás de los hechos hay ideas filosóficas que los sustentan, y cómo esos hechos revierten a su vez en la evolución de la teoría (“la filosofía debe meterse en la aspereza, la suciedad, el barro de la historia”, sostiene). Y esta postura nos evoca el filme Examined Life, de Astra Taylor, que se exhibió en el BAFICI 2009, en el cual nueve filósofos (Cornel West, Avital Ronell, Peter Singer, Kwame Anthony Appiah, Martha Nussbaum, Michael Hardt, Slavoj Zizek, Judith Butler y Sunaura Taylor), se pasean por las calles mientras monologan sobre sus respectivas temáticas, como si estuvieran conversando con el espectador.
Siguiendo con el cine, en el libro hay innumerables menciones de películas, que dotan de encanto y placer a su lectura. Es conocida la versación cinematográfica de Feinmann, que la explayó en Pasiones de celuloide, ensayos y variedades sobre cine (2000). Además, lo que resulta curioso es que este libro escrito con extrema rigurosidad tenga gancho, no se lo pueda dejar, uno quiere saber qué pasará cuando les toque el turno a Heidegger, Sartre, los estructuralistas y los posmodernos. Es como si algún procedimiento del género policial estuviera oculto tras esa precisa y elegante prosa (el autor ostenta varias novelas negras, todas consagradas, como Últimos días de la víctima, 1979; Ni el tiro del final, 1981; El cadáver imposible, 1992; y Los crímenes de Van Gogh, 1994).
Al abordar la figura cimera de Marx, del que transcribe su famosa frase “Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo”, resulta jugosa la indagación que éste hace de la Revolución Francesa, por cuyo intermedio la burguesía se entrona en el poder desplegando criminalidad, saqueo e ignominia. Con suma lucidez se expone la concepción marxista de la mercancía como fetiche encandilador.
Nietzche no es un filósofo digno de cariño para el autor por su fervor hacia la bestia rubia alemana, su aprobación de las represiones de obreros, su desprecio y odio de la plebe y su entusiasmo ilimitado hacia los guerreros y la aristocracia. Pero no deja de señalar la agudeza de sus reflexiones (es célebre su sentencia: “Dios ha muerto”) y la notable resonancia que ha tenido en varias áreas de la cultura contemporánea (Freud, Heidegger, Adorno, Horkheimer, Foucault y Derrida, entre otros).

Respecto a Heidegger, se trata de un fenomenólogo que abrevó en Husserl, pero que también contó con una lectura existencialista. El protagonista de la novela La sombra de Heidegger, de Feinmann, dice: “Ese ente es el hombre y es por el hombre que la pregunta por el Ser (la pregunta fundamental de la filosofía) adviene al mundo”. Alain Badiou lo considera “el último filosofo universal”, y dio al mundo una de las obras más importantes del siglo XX. Sin embargo, fue a la vez fue un nazi convencido. Feinmann se pregunta ¿cómo puede explicarse tamaño despropósito? Y, al señalar que todo hombre impregna su obra, ¿de qué modo está presente el nacionalsocialismo en el autor de Ser y tiempo? Consecuentemente, teme que su ideología política pueda haberse introducido en los sistemas filosóficos contemporáneos.
El comentario sobre la escuela de Frankfurt se inicia con la Dialéctica del Iluminismo, escrita por Adorno y Horkheimer durante su exilio en California. Allí se plantea el hondo pesimismo despertado por los horrores de la Segunda Guerra Mundial, la consideración del progreso como fuente de destrucción y sometimiento de la naturaleza y de los hombres, cuya más sórdida expresión son los campos de exterminio. “No se puede escribir poesía después de Auschwitz”, dirá Adorno, episodio que según él “demostró irrefutablemente el fracaso de la cultura”. Por su parte, Walter Benjamin, después de apuntar que la política se ha estetizado bajo el nazismo, sólo ve una catástrofe en la cadena de hechos de la historia.
Sartre, tal vez el filósofo más amado por Feinmann, quien valora no sólo su genio y su ductilidad (abarcó —además de la filosofía— la novela, el cuento y el teatro), sino su compromiso con su época y con la lucha revolucionaria. De Sartre se analizan dos textos fundamentales: El ser y la nada y Crítica de la razón dialéctica. Esta última obra tiene como objetivo fusionar fenomenología y marxismo, para arribar a la conclusión de que el hombre está condenado a la libertad de su praxis. Para terminar de enaltecer a Sartre, el autor menciona su prólogo a Los Condenados de la tierra, de Frantz Fanon, en el que dice rotundamente a sus compatriotas: “Ustedes saben bien que somos explotadores. Saben que nos hemos apoderado del oro y los metales y el petróleo de los 'continentes nuevos' para traerlos a las viejas metrópolis (…) el europeo no ha podido hacerse hombre sino fabricando esclavos y monstruos”.
Michel Foucault, en Las palabras y las cosas, Historia de la locura en la época clásica y Vigilar y castigar desenmascara los siniestros componentes del poder. Y una de sus bases es el análisis del panóptico, ese cruel instrumento de control y dominio creado por el utilitarista Jeremy Bentham, que se aplica en manicomios, cárceles, hospitales, fábricas y oficinas: es una técnica para disciplinar y sojuzgar a los hombres. Como lo es también la sexualidad, que siempre fue manejada por el poder de turno. Pero el autor no le perdona a Foucault que haya provocado “un posmodernismo despolitizado y rencoroso” al proclamar que no existe un sentido en la historia, sino una discontinuidad, una infinita diversidad de sucesos.
Feinmann considera que el posmodernismo y el estructuralismo (tanto el antropológico de Levy-Strauss, como la lingüística de Saussure, el psicoanálisis de Lacan, el marxismo estructuralista de Althusser, la decontrucción de Derrida, las sociedades de control de Deleuze, el análisis estructural de Barthes, el giro lingüístico de Wittgenstein) han quitado espesor a las cosas al abolir el compromiso político y toda manifestación de rebeldía, y, asimismo, han provocado una actitud light (precisamente, un libro de Gianni Vattimo y Pier Aldo Rovatti se llama El pensamiento débil). Los posmodernos han sido aprovechados por la política neoliberal ya que han fragmentado o negado la historia (el título de un libro de Jean Baudrillard es La Guerra del Golfo no ha tenido lugar) y aclamado —por intermedio de Jean François Lyotard en La condición posmoderna— la muerte de los grandes relatos, o sea el cristianismo, la Ilustración, el capitalismo, el marxismo, que han sido reemplazados por los pequeños relatos, como por ejemplo las acciones de la vida privada. Para los posmodernos la historia está inundada de zonas parciales y diferenciadas, en las que, según la frase de Nietzche, “No hay hechos, hay interpretaciones”. En síntesis, se sumerge la realidad en una vorágine hermenéutica, de allí que Baudrillard en El crimen perfecto habla del “asesinato de la realidad”. No en vano Gilles Lipovetsky tituló un libro La era del vacío. Feinmann aclara que esta mística de la falta de grandes hitos en la historia fue barrida el 11 de setiembre de 2001 por el espectacular derrumbe de las Torres Gemelas, fecha que marca la primera invasión al Imperio por parte de los bárbaros.
La filosofía y el barro de la historia contiene un estupendo prólogo de Franco Volpi, en el cual sostiene que “Los verdaderos problemas filosóficos no acosan al hombre para que los resuelva, sino para que los viva”. Indica también que Feinmann nos propone una aventura fascinante, como es dialogar con los grandes maestros del pensamiento, que acompaña con una extensa bibliografía que no sólo figura al final, sino que se expone con numerosas citas de textos a lo largo del libro. Y para terminar, nada mejor que recurrir nuevamente a una frase conmovedora del utor: “La filosofía es belleza y es arte. Es meter al que lee en la belleza del pensamiento”.
Germán Cáceres

García Lorca en la Biblioteca

El domingo 14 de junio se celebró la Jornada "Bibliotecas Abiertas". En el Centro Cultural y Biblioteca Popular Carlos Sánchez Viamonte estuvimos mostrando el avance de las obras, recibiendo donaciones de libros y celebrando la poesía de Federico García Lorca en la voz de Rocío Danussi.

Aprovechamos también para agradecer a todos los que se acercaron a la biblioteca y donaron sus libros para incrementar el patrimonio de nuestra Biblioteca.







Continúan las obras

Siguen su avance las obras en la Biblioteca Carlos Sánchez Viamonte. Ya están prácticamente terminados los baños, con nuevos sanitarios, pisos y cerámicas, además del pulido al natural de las puertas.

Mientras, en el resto de la casa ya se terminó el trabajo para dejar virgen la madera de todas las puertas y se comenzó con la pintura de techos y paredes del salón de lectura, al frente de la casa.

Buenos Aires fue elegida capital mundial del libro 2011

Fue una decisión de la Unesco. Durante un año, la producción literaria y editorial local tendrá atención internacional. El gobierno porteño invertirá un millón de dólares.

"Dicen que en Buenos Aires no hay que salir a buscar los libros, porque los libros lo encuentran a uno." El argumento del gobierno de la ciudad convenció a la Unesco, que acaba de elegir a Buenos Aires como capital mundial del libro para 2011.

La noticia -que ayer entusiasmó al ambiente editorial local- significa que, durante un año, toda la producción literaria y de publicaciones porteña se desplegará ante el mundo, se multiplicarán aquí las actividades vinculadas con los libros y la lectura, y se estrecharán vínculos con editoriales de distintos países, que abrirán la puerta a nuevos negocios.

En la selección -que la Unesco realiza anualmente desde 2001- Buenos Aires le ganó a Caracas, La Habana, Lagos (Nigeria), Porto Novo (Benin), Sharjah (Emiratos Arabes) y Teherán.

Entre las razones para elegir la capital argentina, la Unesco rescató "la calidad y variedad de acciones que promueven la actividad literaria" en una ciudad que "cultiva la lectura y la creación como una de sus principales actividades simbólicas".

En la candidatura que presentó el gobierno porteño, se describe un panorama de la constante y creciente actividad que rodea al libro en Buenos Aires, y que va desde la multitudinaria Feria del Libro hasta la presencia de las bibliotecas populares; de las editoriales grandes y pequeñas que sostienen una producción constante a las librerías en todos los barrios; del Festival Literario de Buenos Aires a la promoción de la poesía con distintas acciones; de la Noche de las Librerías a la Semana de la Lectura en las escuelas.

La mirada del mundo
"Esta selección significa que durante un año el mundo literario y vinculado con el libro va a mirar a Buenos Aires. Las ciudades en que esto ya sucedió se posicionan internacionalmente. Es un salto cualitativo para la industria editorial", dijo a La Nación el ministro de Cultura de la ciudad, Hernán Lombardi, que motorizó la iniciativa. Desde 2001, tuvieron esta distinción, año por año, Madrid, Alejandría, Nueva Delhi, Amberes, Montreal, Turín, Bogotá, Amsterdam, Beirut este año y en 2010 será Liubliana, en Eslovenia.

La candidatura supone el compromiso de que el gobierno porteño aportará un millón de dólares durante el año para financiar actividades que propone. "También habrá aportes privados, de instituciones y de fondos internacionales", dijo Lombardi. Varias empresas acompañaron la candidatura, e instituciones como la Cámara Argentina del Libro y la de Publicaciones. Para la Unesco, el año del libro se extiende del 23 de abril de 2011 al 22 de abril de 2012, el Día Mundial del Libro y el del Derecho de Autor, respectivamente.

La novedad viene a sumarse a la visibilidad internacional que tendrá la industria editorial argentina cuando el país sea invitado de honor en la Feria de Francfort, en 2010. "Este año, en Francfort, vamos a empezar a difundir la elección de Buenos Aires para 2011", se entusiasmó Lombardi. En ese año, destacó la postulación porteña, el país recordará los 100 años del Decreto sobre Libertad de Imprenta, se celebrará además el bicentenario del nacimiento de Domingo Faustino Sarmiento y cumplirá 100 años Ernesto Sabato.

Entre las propuestas que presentó la ciudad para concretar en 2011, se destacan la apertura de una biblioteca infanto-juvenil y la creación de una biblioteca pública multilingüe. También, la realización de una colección de cien clásicos universales en formato de audiolibro, un fenómeno de difusión y ventas en varios países. En distintos espacios públicos, se representarán textos de escritores sobre la ciudad. Un festival de literatura fantástica, una publicación de poetas jóvenes y una semana de librerías en los barrios son otras iniciativas.

"Buenos Aires tiene una enorme oferta de actividades vinculadas con el libro, pero eso no está visualizado en conjunto. Esto pondrá a la industria editorial local en contacto con el mundo, sobre todo con el mercado hispano y latinoamericano", comentó Horacio García, presidente de la Fundación El Libro.

Para García, sin embargo, el mayor efecto de esta elección de la Unesco no sucederá durante 2011. "El efecto no es inmediato. Esto sirve para tejer lazos y redes que luego hay que continuar con trabajo", afirmó.

Raquel San Martín
Diario La Nación, domingo 14 de junio de 2009

Jornada "Bibliotecas abiertas"

El Centro Cultural y Biblioteca Popular Carlos Sánchez Viamonte participará el próximo domingo 14 de junio, entre las 15 y las 18 horas, de la jornada "Bibliotecas abiertas" organizada por la Dirección General del Libro del Gobierno de la Ciudad.

Ese día, todas las bibliotecas de la ciudad (públicas, populares, privadas) permanecerán abiertas para recibir las visitas de quienes quieran conocerlas, acercarse y participar de actividades especiales.

CRONOGRAMA

16:30 horas
ROCÍO DANUSSI LEE A FEDERICO GARCÍA LORCA
Selección del poeta español en la voz de Rocío Danussi.

15 a 18 horas
RECEPCIÓN DE DONACIONES DE LIBROS
Durante toda la jornada estaremos recibiendo donaciones de libros que pasarán a formar parte del patrimonio de nuestra biblioteca.

VISITA A LA OBRA
Acceso a las refacciones que actualmente se están llevando a cabo en la biblioteca, que incluyen una reforma integral de sus salones, techos, frente, baños y accesos.

LA ENTRADA ES LIBRE Y GRATUITA.

AUSTRIA 2154
http://www.carlossviamonte.com.ar/
http://www.cineclublarosa.blogspot.com/